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Deseos de año nuevo (para tiempos modernos)

Ya está, terminó el año. Empezó este. Despues de los balances, (tradición obliga) vienen los deseos para un año que comienza. Los tiempos cambian y los propósitos de año nuevo deben adaptarse.

2014/01/08

Por Fernando Travesí

Ya está. Terminó el año anterior. Empezó este. 

En el espacio de la pared que se encarga de recordarnos el día en que vivimos ya cuelga un nuevo calendario, y ya hay una nueva agenda encima de la mesa. A los antiguos ya se los llevó el camión de la basura. Pasaron los resúmenes de lo acontecido, las recopilaciones de noticias anuales, los balances colectivos y personales y ese día del año en el que la única noticia es que el año se acaba. Pasaron las fiestas y los dulces, los licores, las comidas y, en el fondo de la copa, queda el poso de que todo es una versión de algo anterior. 

                       


Ya está. Empieza el año. 

El cuaderno está en blanco. La oportunidad de escribirse empieza otra vez y es ahora cuando se puede cambiar. Sacar de nuestra vida aquello que no nos gusta (o que nos gusta pero en el fondo sabemos que no está o no nos sienta bien) e incluir lo que echamos de menos. Debe ser ahora. Justo en estos días en los que se juntan intención, deseo y voluntad. Constelación nada frecuente. Hay que aprovechar pues las tres no suelen coincidir y las tres son efímeras. Posiblemente, se hayan esfumado en unas semanas.

En la lista de deseos y buenas intenciones estarán los clásicos: dejar de fumar, apuntarse a un gimnasio, colaborar con una ONG…y todos esos propósitos de enmienda particulares e íntimos que sólo uno conoce. Pero los tiempos cambian y junto a los clásicos habrá que ir haciendo espacio a propósitos nuevos y sofisticados, acordes a la hiper-modernidad en la que vivimos. Aquí, unos esenciales:
  
1. Miraré a la persona que me habla en vez de a mi pantalla móvil.

2. En el hipotético caso de participar en una conversación (o incluso en un debate) hablaré sobre él y reflexionaré sobre el tema, en lugar de hacer una búsqueda inmediata en Wikipedia. Incluso, intentaré recordar datos que tenía en mi memoria antes de buscarlos en Google

3. Cuanto esté en un avión, no sólo voy a apagar el teléfono cuando lo digan las instrucciones de seguridad sino que además no lo encenderé antes de que las ruedas toquen el suelo... En todo caso (y en todo transporte público) voy a sostener mis conversaciones en voz queda para que el resto de los pasajeros no tengan acceso a mi vida privada. Voy a pensar, por un momento, en la posibilidad de que mi vida, no les importa. 

4. Voy a hacer un decidido esfuerzo para concentrarme en mi trabajo sin dejar que los chats instantáneos de facebook, skype, twitters, whatsapp o similares me desconcentren y/o interrumpan cualquier cadena de pensamiento que se me ocurra... así sea de pensamientos inteligentes. 

5. Voy a comprar música y películas originales. Este año sí. De veras que sí. Que sí. 

6. No voy a tomar más de 400 fotos diarias con mi teléfono. Y voy a convencerme de que no tiene mucho sentido airearlas por el mundo virtual a cada instante. Especialmente, no compartiré de manera masiva qué tipo de croissant desayuno por las mañanas, si se me ha roto el calcetín o el estado de ánimo con el que me levanto. 

7. Cuando en la calle o en un semáforo, un indigente me pida dinero, voy a mirarle a la cara así no le dé nada. Voy a convencerme (aunque me cueste) de que también existen. Así me duela. 

8. Voy a ser amable con los trabajadores/as con los que hablo en los centros de atención al cliente. Así sea la vigésimo quinta vez que llamo por un mismo asunto, y aún no me atiendan ni me den soluciones y, además, tenga que volver a repetir a cada persona y desde el principio, el motivo de mi llamada. Este año, prometo no perder los nervios, ni descargar mi frustración ni insultarles desaforadamente. Aunque a veces pueda no parecerlo, son humanos, tienen sentimientos y familia.

9. Voy a mirar las etiquetas de los productos en el supermercado y no voy a comprar aquellos que tengan ingredientes que no pueda pronunciar. Voy a pensar si sé algo de su lugar de origen o fabricacción y de cómo han llegado hasta mi tienda.  

10. Cuando decida consumir cultura cinematográfica, voy a proponerme que al menos, una vez al año sea de calidad... Así tenga que ir a una sala que no esté en un centro comercial.

Y por supuesto, voy a dejar de fumar, ir a un gimnasio y apuntarme a una ONG. 

Este es el momento de convertir los deseos en propuestas. 
Y, veremos si dentro de trescientos cincuenta y ocho días se han cumplido. 

Feliz año nuevo 

                         
                                   ¿Propósitos de año nuevo? ¿¡Yo!? ¿Qué quieres decir? ¿Que debo cambiar? 
                                    Mira tío, por lo que a mi respecta, ya soy perfecto como soy

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