RevistaArcadia.com

Portadas imposibles

O como la prensa del corazón y la exaltación de lo intrascendente se puede intervenir hasta convertirse en obra de arte

2014/04/26

Por Fernando Travesí

I

El arte como un prisma que nos permite observar nuestra propia realidad con una nueva mirada. Ver la vida desde una nueva perspectiva que nos conduce a una reflexión crítica sobre nuestra sociedad, sobre nosotros mismos, sobre nuestros valores y nuestro pensamiento. Si eso es lo que pretende el artista con su obra, entonces no hay duda de que la artista sevillana Nuria Carrasco lo ha conseguido.


II

Si en el medievo el pueblo vivía fascinado con historias de brujas y con las luchas de poder entre clérigos y señores feudales; si siglos más tarde, el divertimento popular versaba sobre los ecos de las intrigas y los amores clandestinos y escandalosos que resonaban desde palacio; hoy, gran parte de nuestro entretenimiento fatuo consiste en descubrir, idealizar o desmenuzar las glorias y miseria de aquellos a quienes hemos encumbrado a la tribuna pública. Especialmente, a ese plató de focos amarillos en el que la vida diaria y sus detalles más insignificantes se han convertido en espectáculo. Revistas, programas, tertulias y un sinfín de variantes hasta llegar a la versión más descarnada de la exaltación de lo intrascendente: los reality-shows. Sea como fuere y tengan el interés que tengan, lo cierto es que los valores, el enfoque y los mensajes que emiten estos productos conocidos como  prensa del chisme, el cotilleo o el corazón (nunca éste ha visto su nombre tan degradado) ocupan un ESPACIO significativo en la mente, las conversaciones, la información y el pensamiento. Y es cuestión de física: las aficiones que practicamos, las fascinaciones que nos cautivan, no dejan espacio para otras cosas. Por eso, incluso las pequeñas elecciones son valiosas.


III

El mismo medio, el mismo papel couché. Los mismos enfoques, y las mismas preguntas. Titulares similares, idéntica maquetación, las mismas fotografías, encuadres y exposiciones. La misma forma y un contenido radicalmente diferente. La transformación que la artista sevillana Nuria Carrasco ha realizado de las revistas del corazón más populares en España y Colombia (Hola y Caras, respectivamente) para mostrar dos de las realidades menos enseñadas y más deliberadamente ocultas de ambos países: los refugiados saharauis y la desigualdad social de la bella, ostentosa y a la vez cruel y despiadada Cartagena de Indias es, sin duda, una obra de arte que habla por sí sola. Y con el mismo lenguaje y usando los mismos colores satinados de ese universo-vitrina deja en el aire (entre las líneas) una pregunta: 

¿Y si lo que habitualmente ocupa tanta atención y espacio no fuera lo realmente importante? 


                           

www.nuriacarrasco.com 

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.