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Sábanas de Algodón Egipcio

2012/05/22

Por Andrés Gualdrón

Algodón Egipcio

 

La primera vez que escuché Algodón Egipcio, proyecto solista del venezolano Ezequiel “Cheky” Bertho, fue en 2011. Su música inmediatamente me produjo una sensación contradictoria que supe apreciar: a las melodías dulces, cercanas al pop, se le superponían capas de reverberaciones y ruidos que  parecían enturbiar la aparente claridad de las canciones. A lo familiar de los sonidos se le unían elementos inorgánicos y extraños, en una música que parecía beber por partes iguales de fuentes aparentemente contradictorias como el pop y la música experimental.

 

Escuchar El Sonido Ensordecedor

 
A medida en que fui sumergiéndome en el trabajo fueron sorprendiéndome no sólo lo pegadizas de algunas de sus canciones sino también lo radicales que resultan algunos de los paisajes sonoros que habitan su primer y único disco hasta la fecha: La lucha constante (2011). La producción casera del álbum y algunos de sus versos, sumergidos en un enorme mar de estridencias, me hicieron querer indagar más por lo particular de su sonido.

Para su debut discográfico Algodón Egipcio firmó con el sello norteamericano Lefse Records, hogar de propuestas tan importantes para el movimiento independiente actual como Neon Indian. El músico regresó hace poco de su segunda gira por Europa y tuvo la amabilidad de contestar algunas preguntas para Disidencia Sonora.

 

Escuchar Los Párpados Caídos

 

 

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Disidencia Sonora: El disco me llama mucho la atención porque muestra tanto una sensibilidad pop muy marcada como un interés por el ruido y lo experimental. ¿Cómo llegas a esta búsqueda? ¿Qué artistas te inspiraron en la realización de este álbum?

 

Algodón Egipcio: Cuando finalmente decidí tener un proyecto serio solo, me gustó la idea de incorporar ese lado experimental y ruidoso que realmente no había podido explotar en bandas anteriores. Descubrí que poniéndome un juego de reglas y limitaciones selectas al momento de hacer música es como fluye mejor mi creatividad, así que adopté parte de las reglas más fuertes - que son las de la música pop -. Hacer una canción pop para mí es algo bien difícil, y que sea buena, aún más. Me encanta ponerme retos porque me motiva a hacer cosas nuevas y mejorar, así que ahora tenía ese reto de hacer que la mezcla de pop y experimental funcionara, siempre a mi manera.

La creación de este disco fue tan espontánea que no puedo pensar realmente en inspiración musical específica. Fue un proceso de ensayo y error, y de ir incorporando lo que cada canción pedía. Las bandas que más me influyen son en realidad muchas: desde Fennesz hasta Erykah Badu y desde Akron/Family a Deerhoof.

D.S: ¿Cómo fue la grabación del álbum La lucha constante?

A.E: Lo único que grabé para el disco fueron voces y guitarras (barítono y acústica). Lo mezclé yo. Creo que alguien más podría haber hecho un mejor trabajo, pero en ese momento quería encargarme yo de todo, aunque eso significara que el disco no sonara tan "profesional".

Todo el disco lo hice en una época en la que usaba una laptop dañada: por alguna razón solamente funcionaba a baterías, y duraba muy poco. Así que tenía chance de trabajar como por un poco menos de una hora, luego la apagaba y la ponía a cargar por una hora, y así hasta que el disco estuvo listo. En ese sentido fue bastante frustrante, pero lo tomé como una oportunidad para aprovechar esos huecos, escribiendo letras o reevaluando las ideas.

D.S: Un aspecto que encuentro interesante en el disco es que hay un trabajo muy marcado en las letras, que aún así se ven un poco "enmascaradas" por el tipo de efectos que usas en la voz. ¿Cómo sientes esta especie de "lucha" entre lo inteligible y lo no inteligible en la música que haces? ¿Fue algo intencional?

A.E: Con este disco fue la primera vez que tomé los roles de liricista y de voz fundamental, lo que me tenía bastante acomplejado. La idea de enmascarar las voces tuvo que ver un poco con eso, con esconder las inseguridades debajo de una capa de efectos. Tenía, de todas formas, la inquietud de tratar la voz como el resto de los instrumentos. Que no estuviera necesariamente en tu cara, como es habitual.

Lo más loco es que cuando empezaron a salir reseñas en páginas que no eran hispanoparlantes, la mayoría tenían en común que encontraban gratificante el hecho de no poder entender las letras. Según decían, les evitaría tener que lidiar con malas metáforas y cosas por el estilo. Y digo que es loco por lo que provocó en mí: sentí que había perdido mi tiempo escribiendo letras que tuvieran significado y que le dijeran algo a la gente. Creo que gracias a eso he ido agarrando más confianza al cantar y en dejar que el mensaje se entienda.

 

Algodón

 

D.S: ¿Cómo llegas a Lefse Records? ¿Qué impacto ha tenido en tu carrera esta asociación?

A.E: Creo que llevaba un poco más de un mes desde que había publicado las primeras canciones en internet cuando Matt de Lefse me escribió por Myspace, pidiéndome que le enviara más canciones. Fue súper inesperado, por ser tan nuevo el proyecto. Me emocionaba también porque conocía a la disquera.

Han sido una súper ayuda a nivel de edición y distribución del trabajo. Aquí en Venezuela es muy limitante hacerlo por cuenta propia, dadas las restricciones económicas que tenemos. Así mismo, pienso que un impacto positivo que tiene estar en una buena disquera es la posibilidad de que la gente le dé una oportunidad a tu música por asociación. Que digan por ejemplo "hey, este tipo está en la disquera donde salió el disco que me gusta de Neon Indian… a lo mejor es bueno".

D.S: ¿Podrías hablar un poco de las giras y como ha sido la recepción del trabajo en Latinoamérica y Europa? Qué diferencias hay entre los públicos?

A.E: Las giras han estado increíbles, ha sido un trabajo de gran aprendizaje en muchos niveles. Creo que en general la recepción ha sido buena, no me puedo quejar. Bueno, nada más me quejo de que he pasado mucho tiempo solo, y eso me puede volver un poquito loco… desventajas de meterse en el paquete solista.

En comparación, el público español me parece bastante respetuoso durante los shows. El público latino en parte es muy fiestero, y cuando no los mantienes moviéndose pueden perder el interés. A los italianos les encanta hablar durante los conciertos, aunque no quiere decir que no te estén prestando atención.

D.S: ¿Qué colaboraciones realizadas con otros artistas te gustaría resaltar?

A.E: Como Algodón Egipcio no he realizado muchas colaboraciones hasta ahora. Hice algunas programaciones para una canción de Ulises Hadjis y una de Jan Pawel, ambos venezolanos y grandes amigos. Y pronto saldrá el disco nuevo de la banda uvi.lov, de Monterrey, donde grabé guitarras, voces y sintes para una canción.

D.S: Está en proceso otro disco de Algodón Egipcio o de otras bandas?

 

A.E: Sí, justo ahora estoy trabajando en las canciones para el segundo disco, además de estar por terminar unos temas para un pequeño EP. Espero que ambos estén fuera este año. También sigue en deuda el disco debút de mi otra banda, Jóvenes y Sexys.

 

 

 

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