RevistaArcadia.com

UN POKER DE LA SELECCION OFICIAL DE CANNES

2012/06/19

Moonrise-kingdom_Wes-Anderson.jpg

 

MOONRISE KINGDOM de Wes Anderson.

La última producción de Wes Anderson no solo estuvo en la pelea hasta el último momento por la palma de oro, también fue la película seleccionada para inaugurar el Festival.

 

Junto a Roman Coppola, Anderson escribió una historia en donde los niños se comportan como adultos, pero también se refleja la transición que ocurre a medida que se envejece: el regreso a la ingenuidad de la infancia. Una película que recorre a través de los ojos de la nostalgia y el humor uno de los temas más sensibles en la Norteamérica de los últimos cincuenta años: la soledad que recorre las mentes de sus habitantes encerrados en las grandes ciudades y pequeños pueblos que la componen. 

 

Sam, un niño huérfano y rechazado decide renunciar a su tropa de boyscouts comandada por Randy Ward (Edward Norton).  Suzy, atormentada por sus hermanos y la fracturada relación de sus padres (Frances McDormand y Bill Murray). Ambos deciden emprender la huida y pasar diez días juntos lejos de todo lo que han conocido en una pequeña isla de Nueva Inglaterra. Al remarcar la desaparición, tanto el oficial Ward como los padres de Suzy recurren al Capitán Sharp (Bruce Willis) para intentar dar con el paradero de los niños.

 

Prestar atención a: La excelente música de Alexandre Desplat, un regalo que se disfruta incluso cuando creemos que los créditos finales no tienen sentido alguno.   

 

ON THE ROAD de Walter Salles.

 Hay que tomarla con pinzas. Para los que entrarán a la sala sin haber leído el libro de Jack Kerouac, “On the Road” será una entretenida película sobre un aspirante a novelista atravesando de un lado a otro el territorio estadounidense junto a un desenfrenado, alcohólico y ninfomano amigo que ha pasado toda su vida robando autos y buscando a su padre, convertido en vagabundo hace varios años.

 

Por el contrario, para quienes han entrado a la obra Kerouac, comprenderán desde la primera escena que la adaptación de Walter Salles es bastante libre, dejando de lado pasajes fundamentales que explican la poética y la construcción narrativa del rollo original presentado por el autor a Robert Giroux en mayo de 1951.

 

Quienes hayan estudiado la obra de Kerouac, comprenderán rápidamente que la edición en la cual está basado el guión de José Rivera es la de Viking, es decir la primera de todas y que fue durante  casi tres décadas la “versión corregida” del manuscrito original,  en las cuales varios pasajes fueron eliminados y los nombres de los personajes han sido cambiados. La beat generation de Kerouac, Neil Cassady, Allen Ginsberg, Bill Burroughs, Al Hinkle y compañía es representada de una manera bastante somera, casi rayando la frivolidad, y los jóvenes actores encargados de representar a los padres de la contracultura estadounidense parecen perderse por pasajes entre el estereotipo del poeta maldito moderno y el desenfreno de una generación que vivió al límite de los sentidos.

 

La velocidad narrativa del libro parece truncarse al pasar al lenguaje fílmico a causa de la predilección paisajista de Walter Salles, quien no se desliga de su rol de documentalista empedernido. Como dijo el director brasileño durante una conferencia en la Universidad Paris 8, a propósito de la complejidad de adaptar una obra como esta, “muchas veces la mejor forma de ser fiel a un libro durante una adaptación es irrespetándolo un poco”.

 

Sin embargo, “On the Road” es una película bien filmada, con una fotografía de una potencia visual conmovedora y una banda sonora que mezcla las melancólicas guitarras de Gustavo Santaolalla con el Bebop que Kerouac tanto amó en vida.

 

 Prestar atención a: La formidable interpretación de Viggo Mortensen como Old Bull Lee (Bill Burroughs).     

 

DE ROUILLE ET D’OS de Jacques Audiard.

La apuesta fuerte de Francia en Cannes estuvo de la mano del mismo realizador que hace unos años lanzó la bomba “Un Prophète”: Jacques Audiard.

 

Para su nueva película, Marion Cotilliard interpreta a Stéphanie, una adiestradora de ballenas que verá su vida cambiar radicalmente a causa de un desafortunado evento. De otro lado, tenemos a Matthias Schoenaerts (quien hizo su gran aparición en la estremecedora « Bullhead ») en el rol de Alain, un hombre que no es capaz de responsabilizarse por su hijo de cinco años y que gana su vida como guardia de seguridad y peleador clandestino.  Ambos encontrarán el uno en el otro la calma a los dolores que sus vivencias han rasgado en el alma.

 

Hasta el final esta película fue la gran competencia de “Amour” por la palma de oro. Adorada por los críticos estadounidenses, recibida con desdén por los franceses, “De Rouille et d’Os” intenta hacer de su trama algo más complejo de lo que ya es. Intenta sobrecargar de drama a una historia que, de por si, ya es dramática desde el comienzo. Las excelentes interpretaciones de sus actores no logran salvar a un guión que se pierde en sus propias trampas narrativas.  

 

Prestar atención a: La magnífica secuencia de reconciliación entre Stéphanie y su pasado de dolor. Una obra maestra que refleja que las grandes imágenes no necesitan grandes parafernalias.  

 

COSMOPOLIS de David Cronenberg.  

Para olvidar el último filme del director canadiense David Cronenberg. “Cosmopolis” es la historia de un joven multimillonario, a lo largo de un día dentro de una lujosa limosina, que presencia la caída de su imperio el mismo día en que el presidente de Estados Unidos está de visita en Nueva York. Todo lo que desea Michael Eric Packer, interpretado por el tibio Robert Pattison, es ir donde el peluquero.

 

A lo largo de la jornada, Packer hará largos monólogos sobre la deformación grotesca del capitalismo, los juegos bursátiles, el sexo, la violencia…

 

A pesar de tener un fantástico elenco para apoyar a un Pattison sobreactuado, entre los cuales se destacan Juliette Binoche, Mathieu Amalric, Jay Baruchel, Samantha Morton y Paul Giamatti, la historia nunca logra despegar y quedamos a la merced de los diálogos que, en la mayoría de los casos, suelen volver a un mismo tema: la degradación de la sociedad contemporánea.

 

Basado en el libro de Don Delillo, “Cosmopolis” fue uno de los lunares de la competición oficial en la Croisette.  

 

Prestar atenciòn a: La escena final, en la cual Paul Giamatti demuestra de nuevo por qué es uno de los actores màs cotizados de los ùltimos tiempos.   

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.