Gloria Castro es fundadora y directora de Incolballet.

¿Deben los funcionarios culturales retirarse a los 65 años?

El retiro forzoso de la directora de Incolballet, Gloria Castro, despierta el debate sobre la ley que obliga a los funcionarios culturales a despedirse de sus cargos a los 65 años. Participe en nuestra Encuesta Arcadia.

2014/10/28

Por RevistaArcadia.com

 

Ponerle fecha de expiración al talento y a la creatividad es complicado. John Huston filmó su última película con un tanque de oxígeno y en silla de ruedas a los 81 años. Paul McCartney, de 72, publicó el año pasado el exitoso álbum New y Pink Floyd está a punto de lanzar un nuevo proyecto musical. Por no ir muy lejos, a sus 85 años Manuel Hernández, pionero del arte abstracto en Colombia, continuó trabajando hasta su muerte, el primero de octubre de este año, y Mario Vargas Llosa ganó el Nobel a los 74 años.

En Colombia la situación del retiro forzoso por edad ha causado polémica en los últimos meses. En diciembre de 2014, María Victoria Robayo tendrá que abandonar su cargo como directora del Museo Nacional por cumplir 65 años. Está semana lo mismo le pasó a Gloria Castro, fundadora y directora por más de tres décadas de Incolballet. Si bien el proceso creativo de un artista es distinto a la labor de un gestor cultural, hay una similitud crucial: en ambos casos el trabajo gira en torno a la creación, tanto de proyectos como de ideas.

“La ley es obsoleta y creo que hay que hacer un replanteamiento. Además, a mí no me encargaron administrar una organización artística, sino que yo misma la creé”, aseguró Castro en una entrevista a Revista Arcadia, después de la decisión del Juzgado 17 Administrativo Oral del Circuito de Cali que la obliga a abandonar su cargo el 31 de octubre. La ley del retiro forzoso para empleados públicos se introdujo por primera vez en 1968, en el artículo 31 de la ley 2400, y su esencia jurídica se ha mantenido a pesar de algunas modificaciones. En otras palabras, que la edad de 65 “constituye impedimento para desempeñar cargos públicos”. En ese sentido, la dimisión de Castro se enmarca en un contexto jurídico y hace que pierda relevancia la presión que, según algunas fuentes, hubiera podido ejercer el Ministerio de Cultura para provocarla.

“Me parece absolutamente absurdo porque es el momento en que la persona tiene mayor experiencia, mayor capacidad para solucionar los problemas, mayor resistencia para poder trabajar en la cultura en Colombia y mayor conocimiento sobre su carrera. Además es el momento en que se tiene mayor credibilidad en el campo internacional”, dice Gloria Zea, quien ha sido directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá desde 1969. A propósito de la situación que ahora vive Castro, Zea asegura que “es una pérdida irreparable. El trabajo que ella hizo en Incolballet en Cali fue de la mayor trascendencia. Es la primera escuela de ballet profesional que se formó en Colombia, con figuras que nos ha estado representando en varios teatros del mundo. Me da una pena infinita que esto haya pasado”.

La noticia del fallo en contra de Castro además llegó en un momento de por sí delicado, pues hace dos meses Incolballet estuvo a punto de cerrar. En ese entonces, la Gobernación del Valle, la responsable de financiar la academia, se había quebrado y llevaba un largo tiempo sin subsidiar la institución. Aunque esa situación ya se estabilizó, cuesta trabajo creer que en un momento tan delicado para Incolballet se realice el retiro forzoso de Castro.

Desde que se supo la noticia, varias instituciones han mostrado su descontento. “Se ha sentido un respaldo de todas las autoridades como la Gobernación. El Alcalde tampoco entiende y de hecho la llamó consternado. No hay quien pueda prevenir todos los males de este país: es una especie de destino fatal”, opina Mauricio Domenici, profesor de Artes Escénicas de la Universidad del Valle. Si bien han aparecido declaraciones de apoyo, hay un consenso de que no se puede hacer mucho. Como explica Ana María Jaramillo, Secretaria de Cultura del Valle del Cauca: “Es muy lamentable que tengamos que atacar estas medidas pero hay que hacerlo, porque si no habría una investigación judicial”.

Por su parte, el grupo internacional de egresados de Incolballet manifestó en una carta abierta al gobernador del Valle, Ubeímar Delgado, que el destino de la institución debería ser “discutido y aprobado” por Castro, “impidiendo que los actos de venganza, las malquerencias y los intereses bajos se apoderen de la institución”.

La saliente directora, de todas formas, asegura que se siente “en paz, muy dispuesta a empezar una nueva vida”. Aunque todavía no se sabe que va a hacer, algunos sugieren que se podría ir a Nueva York, donde vive casi toda su familia, o incluso quedarse en Incolballet, pero bajo otro cargo. “Los abogados hablan de que es posible que ella pueda ser contratada como asesora pedagógica, una forma de que la institución no perdiera su influencia” dice Domenici. Sea cual sea su futuro, no deja de ser irrisorio que Castro sea forzada a salir de la institución que creó con sus propias manos.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación