RevistaArcadia.com

Elevar el nivel de la conversación pública

Al parecer el público general no tiene derecho a entrar en el sacrosanto territorio de los intelectuales que quieren “elevar el nivel de la conversación pública”… pero solo entre ellos.

2010/03/15

Resulta paradójico que en la última edición de la revista literaria El Malpensante se haya incluido un editorial de última hora cuestionando un perfil sobre el poeta Harold Alvarado Tenorio publicado en nuestra pasada edición. Paradójico porque, según los argumentos de su director, Mario Jursich, el señor Alvarado, con sus ataques aleves y ofensivos, no merece una sola línea en publicaciones que se suponen serias. Lo cierto es que Arcadia cree que el periodismo es uno solo y no, como creen algunos intelectuales que se han indignado por dicho perfil, una especie de manto para cubrir aquello que no nos gusta, que nos resulta desagradable o que cuestiona la realidad. En el mencionado perfil, creemos, los contradictores de Alvarado solo vieron sus ofensas puestas allí como una especie de complot orquestado por esta revista contra aquellos que no son de nuestro gusto. A todos ellos queremos decirles que no pueden estar más equivocados: Arcadia, desde su primer número, jamás se ha planteado como una revista literaria de nicho para defender a unos y atacar a otros, sino como un suplemento de periodismo cultural que tiene el derecho y cree en el deber de informar sobre los asuntos que atañen la cultura sin tomar partido por nadie. El caso Alvarado —quien, valga la pena repetirlo, también ha lanzado duras invectivas contra Arcadia— merecía para nosotros un espacio en donde se explicara quién era este personaje que ha vapuleado, insultado y amenazado a escritores, poetas, editores y demás intelectuales contra los que parece estar lanzando su arsenal de venganzas desde hace años, sin que ningún medio se tomara el trabajo de averiguar quién era.

El problema es que el perfil se ha querido hacer ver como una caja de resonancia mediante la cual Arcadia, como medio de comunicación, ha querido saldar una serie de cuentas pendientes que no existen. Y eso no es cierto. Quien dice y lanza su fuego por la boca es el señor Alvarado, no Arcadia. Que a dicha publicación, y a columnistas y poetas como Jotamario Arbeláez, les parezca un exceso la comparación con el crítico francés Sainte-Beuve, es un problema de mirada. Y de perspectiva. Primero porque Charles Augustin Sainte-Beuve probablemente sería solo una anécdota ruidosa del siglo XIX de no haber sido por Marcel Proust, quien le dedicó un opúsculo recuperándolo para la posteridad. Sainte-Beuve no era, como suponen aquellos que miran al pasado como si fuera sagrado, un crítico notable a quien todo el mundo rendía pleitesía. No era, por decir cualquier cosa, equiparable a Samuel Johnson.

Otro de los ataques que hemos recibido es que este no es el tipo de artículos que contribuyen a elevar el nivel de la conversación pública. Si ese argumento es el más poderoso, pues es casi el leitmotiv del editorial de El Malpensante, no podemos sino sonreír. Sonreír pues esa revista, desde hace cien números, no hace más que pregonar que es en la maledicencia, en el descubrir y mostrar las costuras de los intelectuales —ya no personales sino teóricas, según su peregrino argumento—, el motivo de su existencia. ¿Les robó Arcadia un tema? ¿No son equivalentes la rabia, el odio, o como se le quiera llamar, a las palabras de Alvarado a aquellas proferidas por Fernando Vallejo, Charles Bukowski, Louis Ferdinand Céline o José María Vargas Vila sobre políticos, narcotraficantes, editores o contemporáneos suyos? ¿No son estos personajes muy admirados por la revista que comienza una nueva etapa bien pensante? Sorprende que el número 100 de una publicación intelectual se encuentre a sí misma enarbolando argumentos de censura moral que coinciden con los del Opus Dei en el caso de las imágenes de SoHo y los del más admirativo uribismo cada vez que un medio entrevista a algún personaje relevante con cuyas ideas no comulgan.

Queremos repetirles a nuestros lectores que Arcadia es un proyecto de periodismo cultural, que ha buscado, desde hace casi 50 números, informar, debatir y explicar los temas culturales que, lamentablemente, en este país suelen confinarse en dos espacios: uno, el de los medios masivos, en el que vemos las loas y las celebraciones acríticas, y el otro, el de las revistas intelectuales, con su feliz onanismo. Ambos tienen una cosa en común: su desdén por el lector. Creemos sí, que hubiera sido deseable escuchar argumentos sobre el enfoque del perfil, acaso un debate más serio que lanzar, como lo hacen los intelectuales indignados en privado, ataques personales, sugiriendo temas vedados sin decir de frente a qué se refieren, como lo hacen en el mencionado editorial, al citar a Roberto Posada, D’Artagnan, que en paz descanse. ¿Qué pensar sino que El Malpensante se ha contagiado del espíritu de Alvarado Tenorio en aras de un poco de publicidad?

Ese es el país cultural que nos tocó en suerte: un país que es incapaz de sostener debates de altura en lo público y que busca, medrando aquí y allá, conspirar contra el periodismo cultural pues a su parecer el público general no tiene derecho a entrar en el sacrosanto territorio de los intelectuales que quieren “elevar el nivel de la conversación pública”… pero solo entre ellos.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación