El top de los salarios en cultura

Nicolás Morales hace un ranking de los salarios en los cargos culturales.

2010/02/28

Por Nicolás Morales

Esta columna nació tras una discusión con cierto personaje que me dijo que en el sector cultura no hay buenos salarios, y al quedarme con la duda decidí indagar un poco por mi cuenta, solo para confirmar que el tema sigue siendo un tabú y que está muy mal visto que uno ande por ahí preguntando cuánto ganan nuestras señoras de la cultura y cuánto los nuevos gestores y ejecutivos de la industria cultural. El tema causa tanta incomodidad que ninguna institución quiso darme cifras. Con la cosa así, mis cálculos, extraídos del mercado negro de la información salarial, podrían tener un desfase de 25% pero, en todo caso, para algo servirá mi especulación. Adelante pues con la especulación cultural.

 

Centro Cultural Julio Mario Santodomingo. Salario estimado en $25.000.000.

 

Es, probablemente, el mejor salario del sector cultura. Aunque quizás nunca lo sabremos. Lo que sí podemos decir a ciencia cierta es que el titular de este salario hace la tarea y la hace bien. A la ciudad le faltaba un modelito de centro cultural bien conectado y con una oferta de tan alto nivel.

 

La gerencia de la Secretaría de Cultura. $18.000.000.

 

Llegándose el momento de cerrar una administración tan “particular” como esta, no estaría de más echarle un vistazo muy juicioso al área cultural dirigida por Catalina Ramírez, e iniciar los balances para desmentir o confirmar que las ro(s)cas no son exclusivas de las obras públicas en la calle 26.

 

El Instituto de las Artes.$18.000.000.

 

Tras meses de incertidumbre, la máxima autoridad cultural del Distrito, Yuri Chillán, escogió a la persona para tan potente cargo: Santiago Trujillo, comunicador y músico, es un tipo sensato, cuya idoneidad y capacidad parece estar a toda prueba. Permítanme sin embargo plantear mi modesta opinión: el Instituto debió estrenarse con alguien mucho más vistoso (y visible), pensando, sobre todo, que la institución nace con un acumulado de odios y desconfianza impresionantes.

 

El Museo de Arte Moderno. $16.000.000.

 

El cheque es completamente secreto, pero no dudo de que sea generoso. En los últimos años, Gloria Zea ha recibido palo parejo por su gestión, de parte de una camada de nuevos críticos y comentaristas, quienes murmuran, entre otras muchas cosas, que supuestamente una parte del jugoso presupuesto del MamBo se convierte por arte de magia en bonificaciones al salario de doña Gloria. Cosa que, por supuesto, no podrían confirmar tales afirmaciones temerarias.

 

Fundalectura. $16.000.000.

 

Uno de los mejores salarios del sector cultura es el de doña Carmen Barvo quien, además del sueldo, tiene club de fans y cofradía de detractores. Los primeros resaltan su pragmatismo y buen tino en las decisiones. Los segundos hablan de un cierto decaimiento de la entidad, fruto del cansancio del material. Por cierto: ¿qué hace que en cargos culturales las reelecciones sean legítimas y casi automáticas?

 

La Subgerencia Cultural del Banco de la República. $15.000.000.

 

Para nadie es un secreto que los salarios del Banco Central se pagan en pesos oro. Y bueno, a mí me parece que Ángela Pérez y su equipo se ganan su sueldo muy bien. Solo señalo un lunar: su máquina editorial está debilitada y eso hay que corregirlo pues el Banco fue otrora un muy buen –e importante– editor académico. 

 

Ministerio de la Cultura. $15.000.000.

 

Para este cargo, el salario no es nada del otro mundo. Tan nada es, que creo que a la ministra le iba mejor en su antiguo empleo. Pero afortunadamente aceptó el cambio, pues debo decir que me gusta su talante antipolitiquero y el perfil más técnico y reflexivo que parece querer darle a la institución. Un perfil que desentona con el estilito de la anterior administración, a veces tan pendiente de la foto en el periódico, de las labores de lobby internacional y del posicionamiento personal.

 

La Fundación Gilberto Alzate Avendaño. $9.900.000

 

Ana María Alzate no recibe un salario digno de este top. Pero si pensáramos en la relación costo-beneficio de la gestión de esta funcionaria, posiblemente sería la más cara del sector cultural. Si juntáramos todas las críticas negativas y los escándalos que ha generado esta entidad durante el último cuatrienio, nos saltaría encima la evidencia de que incluso gratis habría sido derroche.

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