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Petro y la Hoja

La viga en el ojo

El programa de gobierno de Gustavo Petro se inició con el tema de la movilidad. Mucho tilín tilín. Hoy no se sabe si por la carrera Séptima vamos a montar en metro, Transmilenio, tranvía o cólera.

Por: Willy Drews

Publicado el: 2012-11-27

El programa de gobierno de Gustavo Petro se inició con el tema de la movilidad. Mucho tilín tilín. Hoy no se sabe si por la carrera Séptima vamos a montar en metro, Transmilenio, tranvía o cólera.

El segundo tema fue el agua. Petro decidió unilateralmente no venderle a los municipios vecinos el agua que la capital capta en los mismos municipios. Después informó que en una vasta zona del norte de Bogotá –sector Cedritos– no se le puede suministrar agua a las nuevas edificaciones pues acaban de descubrir, después de años de densificar la ciudad, que el alcantarillado no es suficiente y no permite su evacuación.

El último tema ha sido la Vivienda de Interés Prioritario (VIP). La Resolución 1099 del 2012 conmina a propietarios de 1.185 lotes a desarrollarlos antes de un año, so pena de ser expropiados para VIP. Nadie sabe cuántos son aptos para este fin, ni con qué plata se van a pagar. El propietario que decida desarrollar su lote debe cancelar –según acuerdo 489 del 2012, por reglamentar– un impuesto del veinte por ciento de su valor para vivienda VIP.

Finalmente, apareció el ministro Vargas Lleras con su programa de cien mil VIP (Votación Importante para Presidencia) regaladas y Petro entusiasmado le ofreció ocho lotes para construir 4.101 casas VIP (Vitrina de Interés Populista), cinco de los cuales, según el desagradecido de Vargas Lleras, no sirven (El Tiempo, 18 de octubre). Uno de ellos es el lote de la Plaza de la Hoja.

El lote en mención tiene una cabida de 37.192 m2, se encuentra en la calle 19 y la avenida NQS, y es uno de los más valiosos de propiedad del Distrito. Estaba destinado a albergar los edificios del Centro Administrativo Distrital, uno de los proyectos más importantes de revitalización del Centro Ampliado. Su valor puede estar alrededor de ciento cincuenta mil millones de pesos y el lote para cada casa saldría costando nada menos que trescientos millones.

Cualquier ciudadano con estupidez normal –como uno– entiende que dedicar el lote de la Plaza de la Hoja para construir quinientas casas VIP no solo es un absurdo, sino un atentado contra el patrimonio de la ciudad. Corresponde a los entes de control decidir si constituye además un peculado o un detrimento patrimonial judicializables. Dada la facilidad de Petro para improvisar y luego engranar en reversa, nos queda la esperanza de que se arrepienta, cosa que al momento de escribir esta columna no había sucedido. Entretanto, puede haber destinado el Palacio Liévano a una escuela, un centro de repartición de droga o una cárcel para alcaldes. Porque al paso que vamos…