RevistaArcadia.com

Cambio de género

Andrea Baquero reseña el albúm de jazz de Thomas Quasthoff, Watch What Happens

2010/03/15

Por Andrea Baquero

Watch what happens es el primer álbum de jazz grabado por el reconocido barítono Thomas Quasthoff. Este cantante alemán, de 48 años, es conocido como uno de los mejores de su generación en música clásica. Sin embargo, el mes pasado nos sorprendió con su primera grabación de jazz bajo el sello Deutsche Grammophon.

Quasthoff es reconocido por interpretar canciones de Mahler y Schubert, grabaciones con las que ha recibido el premio Grammy a mejor interpretación vocal de música clásica. En este nuevo álbum, Quasthoff recoge 12 standards como “My Funny Valentine” de Richard Rodgers, “In my Solitude” de Duke Ellington y “Smile” de Charles Chaplin.

El sonido de Watch what Happens, grabación de Adrian von Ripka bajo la producción del trompetista Till Brönner, es impecable. Las secciones de instrumentos suenan balanceadas, pero lo más sorprendente es que se alcanzan a percibir las pulsaciones del contrabajo de Dieter Ilg, generando una cercanía poco común entre los intérpretes y el escucha.

Para este álbum, Quasthoff escogió temas que se relacionan con sus experiencias personales, como “Secret Love”, “In my Solitude” y “They all Laughed”. Con esta selección el barítono alemán cruzó la línea (imaginaria) que existe entre géneros musicales, porque como todo buen cantante, es un gran escucha, y en sus versiones refleja las influencias de cantantes de jazz como Frank Sinatra, Bing Crosby y Lou Rawls.

Los arreglos orquestales, en su mayoría a cargo del pianista Alan Broadbent y Nan Schwartz, evocan en algunos cortes la música orquestal del romanticismo, sobre todo en el manejo de la flauta traversa. Sin embargo, los arreglos de las cuerdas y de los vientos, se remiten a los que usaban las big bands con agregado de cuerdas de los años cuarenta, sin dejar de tomar elementos de producciones actuales como las de Natalie Cole, Gladys Knight y Diana Krall.

“1,34 metros de altura, brazos cortos, siete dedos –cuatro a la derecha, tres a la izquierda– cabeza grande y relativamente bien formada, ojos café, labios característicos; profesión: cantante.” Así se describe Quasthoff, para quien “Thalidomide”, más que un musical de Mat Fraser, ha significado una condición determinante en su vida. Quasthoff padece de focomelia (malformación ósea), una enfermedad causada por consumir Talidomida durante el embarazo. La Talidomida se les prescribía a las mujeres embarazadas entre 1950 y 1960 para controlar las náuseas, pero traía como consecuencia malformaciones en las extremidades de los fetos.

Sus interpretaciones son impecables, y cuesta creer que padece una malformación física. Con su nítida y profunda voz complementada por un vibrato natural, combina en su más reciente producción la tradicional dicción del inglés estadounidense con la escogencia de los acentos y la distribución de las palabras en el fraseo jazzístico, dejando entrever su afinidad con el canto jazz, habilidad que tuvo que desarrollar por su cuenta, al igual que sus estudios de música clásica, ya que al principio de su carrera fue rechazado en el conservatorio de Hannover (Alemania) por su incapacidad física para tocar piano.

Watch What Happens es un ejemplo de los trabajos más arriesgados que puede hacer un artista de corriente clásica. Los solos instrumentales sustituyen la ausencia de improvisación vocal. Sin embargo, la producción es un acierto en cuanto a calidad musical.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.