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Cartas entre un padre y un hijo

Sergio Zapata León reseña Cartas entre un padre y un hijo de V. S. Naipaul Debate, 2006 352 páginas

2010/03/15

Por Sergio Zapata León

Vidiadhar Surajprasad Naipaul (Vido para la familia) ha volado a Londres con escala de un día en Nueva York. Ha quedado atrás su natal Trinidad. También Miguel Street, el colegio y las polvorientas calles de Puerto España. Tiene dieciocho años cumplidos y una beca en su bolsillo para estudiar en el University College, en Oxford. Escribe a su hermana Kamla, quien reside en India con otra beca. Escribe a los de casa. Respira en el mundo.

La correspondencia recogida en este libro (1949-1957), sostenida entre el ganador del Premio Nobel de literatura en 2001 y su familia, está cruzada por el empeño de un joven Naipaul –testarudo, intransigente y prolífico– de convertirse en escritor. Como cualquier tomo epistolar es íntimo, verdadero y emocionante y se concentra en los tres primeros años de Vidia fuera de casa, hasta la muerte de su padre en 1953. Es precisamente Seeparsad Naipaul quien le da título al libro: “Si pudieras escribirme contándolo todo sobre las cosas y la gente de Oxford las reuniría en un libro: Cartas entre un padre y un hijo, o Mis cartas desde Oxford. ¿Qué opinas?” Y es precisamente el padre, también escritor, quien sostiene al joven y lo anima a trabajar. Mientras Vidia asiste a las clases en Inglaterra, el padre escribe para los periódicos de Trinidad y entre los dos surge una complicidad en torno al tema de la escritura que termina por convertirse en un manifiesto revelado con cada carta. “Preocúpate únicamente por decir con exactitud lo que quieres decir –sin alardes; con una sinceridad absoluta, valerosa–, y entonces habrás conseguido el estilo porque habrás sido tú mismo”, dice el padre. “He dejado de escribir. Me siento seco de repente. Me expreso con unos clichés espantosos y no se me ocurren palabras expresivas. Así que lo he dejado”, responde el hijo. “Escribe con compasión”, aconseja Seeparsad, “y supongo que eso no impedirá de ninguna manera que escribas con sinceridad”.

Junto a esas preocupaciones, los integrantes de la familia Naipaul (siete hijos, padre y madre) apuntalan sus asuntos con una gracia que se mueve entre el humor antillano, el desparpajo hindi y las necesidades de cualquier familia numerosa con dificultades financieras. Vido insiste en fumar y los suyos en enviar sin éxito cartones de cuatrocientos cigarrillos para que él haga amigos en Oxford. Los de casa crecen, el padre escribe, Vido adelgaza, Kamla parece quebrarse en India con cada nueva carta y el ciclo se trastoca y Vido crece, Kamla escribe, el padre enferma y Kamla regresa a la isla, Vido cae presa de un ataque de nervios, en Trinidad los Naipaul viven la tragedia y así pasan siete años en los que todo sigue bien en casa y publican la primera novela del hijo.

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