Charly Impermeable

José Alejandro Cepeda reseña El concierto Subacuático de Charly García.

2010/10/22

Por José Alejandro Cepeda

Como si fuera el edificio Dakota en Nueva York donde vivió John Lennon, en Buenos Aires, al cruzar las avenidas Coronel Díaz y Santa Fe, algunos no pueden evitar alzar la mirada por si Charly García se acostó en llamas la noche anterior y está en su balcón sacudiéndose las cenizas y desayunando medialunas con jugo de naranja. Fue él, el rockero insigne de Argentina, quien en cuatro décadas logró que el rock dejara de ser marginal y llegara a todas las clases sociales, y convirtió a millones de jóvenes latinoamericanos en fervietnes eguidores de un incierto género llamado rock en español. Ahora, tras cumplir 58 años en octubre de 2009 y celebrarlo con un concierto bajo bajo la lluvia en el Estadio Vélez del barrio Liniers, nos deja un registro en audio y video donde se porta más bien que mal, y nos ofrece el material más vistoso que ha producido en muchos años.

A García lo de provocar se le da bien. Desde sus inicios en Sui Generis cuando se sumó al grupo La Indignación del Siglo de Nito Mestre en el colegio, descubrió que lo suyo era combinar la ternura con la violencia, la vida con la muerte, en la senda de artistas transgresores: todo muy dadá, muy surreal, muy rock & roll. Bendecido con un oído absoluto capaz de afinar un arpa o distinguir el si bemol en el pito de un bus (como sucedió en una rueda de prensa en Bogotá en 2002), llevó al extremo la misión de empujar los límites de la comprensión y paciencia de su público, incluso inmolándose. Más narrador que poeta, sigue todavía en plan de niño travieso o, a lo sumo, de adolescente sinfónico cuyo catálogo es serio porque ha sabido siempre siempre hacia delante: sumó la progresiva Máquina de Hacer Pájaros, la belleza de Serú Girán y una buena carrera solista hasta donde las drogas y el alcohol se lo permitieron. Ese triste giro al vació afectó su creatividad desde los 90, aunque Charly García siempre ha logrado mantener un un sonido original. Y así, junto a Gardel, Evita, el Ché o Maradona, ha logrado engrosar la lista de íconos rioplatenses sin estar muerto.

El Concierto Subacuático, además de cumplir su sueño de grabar bajo el agua -porque lo sucedido en Vélez es un diluvio—, recuerda su debut bogotano en la plaza de toros La Santa María (1989) donde también la lluvia fue protagonista, con parte de la misma banda, el Negro (guitarra), el Zorro Vön Quintiero (teclados) e Hilda Lizarazu (voces), quienes se suman ahora a un trío chileno en la sección rítmica. Con ellos un atípico García bonachón y convaleciente tras un tratamiento psiquiátrico que implicó un desintoxicante proceso de Cold Turkey, solo pulsa algunos acordes del piano, pero es capaz de cantar al fin un repertorio limpio y ordenado, con clásicos como Rap del exilo, Llorando en el espejo o Influencia, además de Rezo por voz aquí junto al gran Luis A. Spinetta.

El 5 de septiembre se cumplieron 35 años del Concierto del Adiós de Sui Generis, y justo cuando su discografía es remasterizada, pareciera que puede tener otra oportunidad. Sobreviviente de un salto desde un noveno piso en el año 2000, Charly García no capitula, mientras talentos como Gustavo Cerati han quedado en la carretera. En 1988, durante un concierto de Amnistía Internacional en la cancha de River, Sting, Peter Gabriel y una Tracy Chapman que planchaba sus jeans admiraban de reojo su presentación. Por eso a la salida le gritaba a otro invitado, Bruce “The Boss” Springsteen, “Aquí el jefe soy yo”. Lo sigue siendo.

Charly García

El Concierto Subacuático CD+DVD

Sony, 2009

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