RevistaArcadia.com

Che Guevara

Marta Ruiz reseña la biografía de Che Guevara de Jon Lee Anderson Anagrama, 2006 754 páginas

2010/03/15

Por Marta Ruiz

Cuando Jean Paul Sartre conoció a Ernesto Guevara de la Serna dijo que era “el ser humano más completo del siglo XX”. Se refería a su enorme coherencia. Era un hombre que actuaba tal y como pensaba. Equivocado o no, sus actos reflejaban sus convicciones. Y la flema ardiente de un corazón rebelde, aventurero y soñador. La dimensión de semejante ser humano parecía haber quedado suspendida en afiches y camisetas que le dan la vuelta al mundo como icono de la lucha armada. Su figura, reducida a la del guerrillero.

Su atractiva personalidad y lo que hizo a lo largo de sus años motivaron a Jon Lee Anderson a sumergirse durante cinco años en la vida del Che. Reportero de guerra, Anderson había escrito su primer libro, Guerrillas, a cuatro manos con su hermano Scott. La figura del Che asomaba como un poderoso imán. Es así como el curtido periodista dejó su cómoda vida en Oxford y se trasladó por entero a La Habana. Allí entrevisto a cientos de personas que conocieron al Che. También viajó a Argentina, Bolivia y los países que marcaron la vida del revolucionario. Gracias a esa investigación se pudo descubrir el sitio donde estaban enterrados los restos del Che, se hizo la exhumación y los restos fueron trasladados posteriormente a Santa Clara, donde reposan hasta hoy.

El libro es una biografía, pero al mismo tiempo el testimonio de una época y de una revolución. La nítida definición de los personajes que aparecen allí hacen que el lector se sienta frente a una obra de gran envergadura literaria. El Che, quienes lo amaron y sus enemigos son definidos por su carácter de manera clara, pero nunca aislados del contexto en el que actuaron. La pluma del escritor se exalta en cada página con la aguda mirada del periodista que todo lo observa, que ata todos los cabos y que no le hace concesiones al estereotipo. Por eso el lector sufre y llora, siente fervor por la revolución, rabia por al traición, desconcierto por el lado oscuro del personaje y asco finalmente por quienes usufructuaron su derrota. Jon Lee Anderson nos lleva de la mano por la vida de un hombre que no podría haber vivido de manera diferente a la que vivió. Nos hace entender que sus errores, que lo condujeron a una temprana muerte, son explicables en virtud de su espíritu indomable. Ese mismo espíritu que lo hizo diferente, único. Que le dio una aureola mítica. Mito que esta biografía profunda y vibrante mantiene vigente.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.