Días de historia

Mauricio Sáenz reseña "Desde el país de nunca jamás" de Alma Guillermoprieto.

2011/06/23

Por Mauricio Sáenz

Alma Guillermoprieto, quien desde 1977 viene dejando constancia de los tiempos que corren en este atribulado subcontinente latinoamericano, ha demostrado hasta la saciedad que el periodismo es la cuota inicial de la historia. Y ahora lo vuelve a hacer con este volumen, que recoge una compilación de artículos escritos originalmente en inglés y publicados por The Washington Post, The New Yorker y The New York Review of Books entre 1980 y 2008.

 

Y en efecto, el libro sirve para repasar, ya con una cierta distancia, la realidad latinoamericana, a veces colorida, siempre pintoresca, frecuentemente horrible, de los últimos 30 años. Pero lo que siempre será sorprendente en los textos de Guillermoprieto es que a veces parezcan escritos hoy, con la perspectiva de los años, y no al calor de los acontecimientos, cuando lo que más impulsaba a su autora, según confiesa en el prólogo, era entregarlos a tiempo.

 

La magia reside en la capacidad de análisis, el sentido de la observación y la mirada siempre crítica que despliega en cada uno de los textos, que entre otras cosas abarcan una variedad tal de temas, que la propia autora reconoce la dificultad para encontrarles uno central. Allí están desde el fenómeno juvenil de Menudo, el florecer de las religiones sincréticas de Rio, el surgimiento en Brasil de la presidencia de un personaje tan paradójico como Fernando Collor de Mello, el recuerdo persistente de Evita Perón, la pasión por las luchadoras de pollera de El Alto, Bolivia, la visita del papa a La Habana y la decadencia de los Castro, hasta la tragedia del Mozote, en El Salvador, que con 800 muertos es la mayor masacre perpetrada en esta tierra de masacres. Y está, sobre todo, Alma Guillermoprieto, que también narra sin quererlo su propia vida, entregada a ese oficio que le fascina pero al que considera su adorado tormento desde que “por casualidad, por desgracia, por accidente, por suerte”, comenzó su carrera en Nicaragua. Desde que se desató su aventura vital como corresponsal de Latin America Newsletter, un folleto editado en Londres y muy respetado en esa época.

 

Es un libro de historia, sin duda, pero también es un ejemplo de buen periodismo y un seguro candidato a lectura obligatoria de los estudiantes, o de cualquiera interesado en el ejercicio de la buena comunicación. No solo por la forma natural con la que narra los hechos, que fluyen con la facilidad de una charla de café. Guillermoprieto muestra ser, ante todo, una conversadora impenitente. También por su oficio de reportera, que tiene su expresión más acabada, y más dramática, en el texto sobre El Mozote, que fue publicado en The Washington Post. Para lograrlo, la periodista consiguió en medio de peligros llegar al lugar de los hechos, amparada en la protección del insurgente FMLN. Ella y su colega Ray Bonner, del The New York Times, revelaron simultáneamente la dimensión del asesinato cometido por las tropas entrenadas y financiadas por Estados Unidos; aunque, como suele suceder, la masacre pasó desapercibida en el propio Salvador, donde solo al final de la guerra se pudo constatar la veracidad de las denuncias.

 

Desde el país de Nunca Jamás viene a sumarse a volúmenes como La Habana en un espejo, Las guerras en Colombia, Al pie de un volcán te escribo, que con varios más forman el corpus de una obra indispensable para entender la compleja realidad latinoamericana o, aún mejor, para nunca olvidarla. Son textos que demuestran que hubo un toque de inspiración divina en ese día, a mediados de los años setenta, cuando Alma Guillermoprieto decidió que ya no sería más una bailarina profesional, y que asumiría el papel, mucho más doloroso, de ser la cronista de las Indias.

 

Desde el país de nunca jamás

Alma Guillermoprieto

Debate, 2011

384 páginas

$52.000

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