'El padre. Las novelas de Patrick Melrose'. Edward St. Aubyn. Mondadori. $25.500 e-book.400 páginas.

El origen de la decadencia

Jaime Arracó reseña 'El padre. Las novelas de Patrick Melrose' escrito por Edward St. Aubyn.

2014/05/23

Por Jaime Arracó

La decadencia siempre me ha gustado, pero ahora es un capricho que me genera especial apetito. Me interesa mucho. Quizá porque vivimos un momento literario europeo enemistado con la europeidad, pero que tiene mucho que decir desde cada atalaya personal marcada por la desastrosa situación política y social actual. Edward St. Aubyn es uno de los mayores exponentes de esta corriente literaria donde el disimulo no tiene valor.

¿La decadencia le pertenece a las personas?, ¿a las sociedades?, ¿o a los países? ¿Puedes nacer siendo decadente? Leí sobre Edward St. Aubyn este mismo año para pocos días después descubrir que los tres libros que escribió a principios de los noventa se habían editado conjuntamente en español bajo el título de El padre. Las novelas de Patrick Melrose. Tres novelas que se empeñan en agigantar la suficiencia de una simple persona y de mostrar el poder del sometimiento que produce la degeneración de un padre que se lleva por delante todo lo que le rodea. En vida en la primera novela Da igual, con su muerte en Malas noticias, la segunda entrega de la trilogía. Un mundo de grandes posibilidades pero enfermo por dentro. Desvariado en su esencia. Visto por Patrick Melrose desde un lugar interior de cada personaje, que él sabe descifrar y ellos apenas vivir. Es complejo separar la vida personal de St. Aubyn de la de Patrick Melrose, álter ego del inglés en estas tres novelas difícilmente individualizables. No es complejo, sin embargo, separar las historias reales de la literatura. La escritura de Edward es maravillosa. Quisieras no saber nada, pero el problema es que St. Aubyn supera su propia vida gracias a su talento, su lucidez, su valentía. La familia del inglés tiene títulos nobiliarios desde el siglo xvii, sí, y Aubyn ha frecuentado los mejores colegios y universidades del mundo, ha veraneado en los lugares más exclusivos del planeta… Esto no causa envidia, ni los viajes en Concord entre Londres y Nueva York (necesarios para no morir a causa del mono de heroína con las venas coaguladas). Patrick empieza siendo un niño soñador, tratado como un adulto. Inventa sus propios juegos en el castillo de veraneo en Francia y pronto conoce el maltrato, la violación, la vejación mental estudiada y como fuente de satisfacción dentro de unos círculos hiper poderosos, súper perturbados, llenos de confianza y dispuestos a no abandonar nada de lo que son. Patrick es obligado a pasar una miserable infancia en un lugar idílico.

La muerte del padre llega cuando Patrick es un yonqui que vive entre la Gran Manzana y The City. Ahí empieza Malas noticias. Un joven al que todos tienen compasión, como miedo sentían por su padre, debe enfrentarse a las drogas y a la muerte en el mismo momento, incapaz de evadir ninguno de los dos trances. Patrick se ha convertido en un maestro del desastre lleno de odio, de desdén. Se da cuenta de que para sobrevivir necesitaba a su padre. Una persona que siempre lo ha pisoteado. Quizás eso sea parte de la decadencia, que la complejidad de ideas se apodere de la realidad: sufrir y dejar que la tozudez sea el dictador de tu mente. Así es también su madre, alcohólica y adicta a las pastillas, unida a la familia para seguir en una clase social absurda, asfixiante. No se ve la sordidez cuando eres sórdido así como no se ve la decadencia cuando eres decadente por naturaleza. Filósofos, médicos, artistas, herederos forman un grupo de personas que buscan el placer de distintas maneras a expensas de que este pueda estar tan lejos de lo deseado que es peor que el estado inicial.

“En los ocho años transcurridos desde la muerte de su padre, la juventud de Patrick se había escabullido sin dar paso a ningún síntoma de madurez, a menos que la tendencia a que la tristeza y el agotamiento eclipsaran el odio y la locura pudiera considerarse ‘madura’”. En Alguna esperanza, un rehabilitado Patrick hace frente a un mundo sin drogas y con la necesidad de un trabajo, sin abandonar las fiestas y el único universo que conoce: el del esnobismo, la hipocresía y la indiferencia. Así nació.

 


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