RevistaArcadia.com

Intimidad más que perfecta

Adriana Delgado reseña Half the perfect world, de la cantante estaunidense Madeleine Peyroux

2010/03/15

Por Adriana Delgado

En 1996, Madeleine Peyroux, una jovencita de veintidós años, nacida en Georgia, Estados Unidos, pero que desde los trece vivía en París, publicó un disco que dio mucho de qué hablar. Dreamland vendió doscientos mil ejemplares y le valió a la novel cantante estupendas críticas y la oportunidad de abrir varios conciertos de la legendaria Nina Simone. Sin embargo, y a pesar de su corta edad, Peyroux ya tenía experiencia artística: a los quince años decidió abandonar el colegio y se unió a un grupo de jazz callejero; primero pasaba el sombrero para recoger las monedas y después la aceptaron como cantante. Sin embargo, tras el rotundo éxito de su primer disco, Peyroux desapareció completamente de la escena musical. Nadie sabía en dónde estaba o qué estaba haciendo. Aún hoy, ella misma sigue perpetuando esa aura de misterio que cubre los ocho años que tuvieron que transcurrir para que decidiera volver a lanzar un disco: Careless Love (2004), que vendió más de un millón de ejemplares en todo el mundo, fue número uno en la lista de los más vendidos de Amazon.com y Billboard y estuvo dentro del top ten de Time, Newsweek y The Wall Street Journal. Ese mismo año, junto con su pareja del momento, el armonicista William Galison, grabó otro disco con una disquera pequeña, Got You On My Mind, que pasó inadvertido y que Peyroux ni siquiera tiene anunciado en su página web.

En septiembre del año pasado, la cantante publicó un nuevo disco: Half the Perfect World (aunque lo lanzaron en Colombia apenas el mes pasado), que hasta ahora ha recibido las mejores críticas. La revista inglesa Mojo lo incluyó dentro de su listado de los cincuenta mejores discos de 2006 y la revista JazzTimes le dedicó la portada de su edición de diciembre. En él, como en los anteriores, el sutil sonido de su guitarra acompaña su voz melancólica y emotiva a la vez, que recuerda tanto a la maravillosa Billie Holiday. A propósito, dice el crítico David French: “Lo más sorprendente no es que pueda sonar como Lady Day, sino que echa mano de la franca intensidad de las cantantes de los años treinta para reimaginarse el canto del jazz”. Así, las canciones de Half the Perfect World están cargadas de una enorme intensidad emocional y no puede uno menos que sentir que se crea un espacio íntimo entre la cantante y quien la escucha.

En este disco también, como en los anteriores, además de canciones originales coescritas por Peyroux, se incluyen covers, esta vez de canciones de Leonard Cohen (la que le da título al disco y “Blue Alert”, que está cargada de erotismo críptico) y de Tom Waits (“[Looking for the] Heart of Saturday Night”), y de la famosísima “Smile”, compuesta por Charlie Chaplin para su película Tiempos modernos y que hizo célebre Nat ‘King’ Cole cuando en los cincuenta le pusieron letra. Una de las mejores canciones del disco es “River”, original de Joni Mitchell, que Peyroux canta a dúo con K.D. Lang. En ella, al igual que en la mayoría del disco, escuchamos historias que estrujan el corazón: amores fallidos, amores tortuosos, desamores, soledad. Ella misma lo explica así: “Las canciones de este disco son mucho más reveladoras que las de mis trabajos anteriores... me sentí un poco más desnuda”. Y con respecto a cantar canciones de otros músicos, agrega: “No creo que hacer covers les haga daño a mis discos. Las versiones de canciones de otros [que canto] son tan íntimas como las que he escrito yo misma”.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.