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La estirpe Gainsbourg

Lucas Guingue reseña el último disco de Charlotte Gainsbourg, 5:55

2010/03/15

Por Lucas Guingue

La actriz Charlotte Gainsbourg, hija de una leyenda de la llamada “chanson” francesa, aparece con un segundo disco en su faceta de cantante de la mano del respetado dúo Air, responsable de clásicos de fines de los noventa como “Sexy Boy” y “Kelly Watch the Stars”. Después de colaborar con su padre en el disco y película Charlotte Forever, de 1986, la hija de Serge Gainsbourg consolidó una carrera en el cine sustentada por una filmografía que hoy supera las treinta cintas. Su reaparición en la música, casi paralela a su papel en La ciencia de los sueños, donde coprotagoniza una historia de amor con Gael García bajo la dirección de Michel Gondry, trae el encanto de su voz íntima y susurrante en 5:55, su segundo disco en veinte años.

El peso de la historia familiar hace ineludible empezar una reseña sobre Charlotte hablando de su padre, Serge (París 1928- 1991) y su madre, la actriz inglesa Jane Birkin. Sobre el padre aplica la etiqueta de artista de culto, un antihéroe, un iconoclasta que marcó las generaciones francesas postmayo del 68. Suyos son el humor negro, la irreverencia, los juegos de palabras y las abundantes alusiones eróticas en canciones entre cantadas y habladas que se afilaban con el tono áspero del cigarrillo. Después de su muerte en 1991, de este antigalán con inexplicable poder seductor, entre muchas otras canciones quedó la inolvidable “Bonnie & Clyde” grabada a dúo con Brigitte Bardot, uno de sus más famosos romances. También la icónica “Je t’aime... moi non plus” [“Te amo… yo tampoco”], inicialmente grabada con Bardott, pero finalmente publicada con Birkin, quien sí asumió el riesgo de registrar el sonido íntimo de la pareja haciendo el amor para esta “escandalosa” canción.

La colaboración de la pareja Gainsbourg & Birkin en 1971 consolidó una de las más reconocidas obras del cantante, Histoire de Melodie Nelson, un disco donde Gainsbourg acompaña su peculiar estilo vocal con la dulzura susurrante de la voz de su mujer, claramente heredada por Charlotte. Más adelante llegó el turno de su hija, quien cerca a los trece años grabó la primera colaboración con su padre en el disco Love on the beat (1984), dejando otro clásico del escándalo y la indignación, “Lemon Incest” [“Incesto de limón”], un gesto irreverente que toca las fibras más profundas de lo inaceptable, de aquello con lo que no se juega.

Como es claro, Charlotte ha hecho un camino propio en el cine aunque el peso de su apellido se mantendrá por siempre sobre su espalda, ya sea para ser bien recibida, o para ser eternamente comparada con aquella grandeza que la antecede. Aunque su voz remita siempre a la de su madre, y su apellido haga lo propio con la alabanza de su padre, este segundo disco de Charlotte, construido sin ningún tipo de rimbombancia, fluye con una dulzura cálida y acertada.

5:55 es el resultado de la participación de jóvenes figuras de la música, sin duda alguna admiradores de la historia y obra de su padre. La composición musical de Jean-Benoît Dunckel y Nicolas Godin hace del disco una obra del dúo Air pero en la voz de Charlotte, y a ellos se suman los ingleses Jarvis Cocker de Pulp y Neil Hannon de The Divine Comedy, quienes escribieron las letras con Charlotte. El disco contó con la producción de Nigel Godrich (Radiohead, Beck, Paul McCartney), y en algunos apartes recuerda los mejores momentos de Air con atmósferas cercanas al inolvidable The Virgin Suicides (2000), banda sonora de la película de Sofia Coppola del mismo nombre.

Aunque el disco se publicó en Francia el año pasado, solo hasta este año se editó en Estados Unidos y así ha traspasado poco a poco otras fronteras. Entre once canciones, la mayoría cantadas en inglés, se destacan “AF607105”, “The Operation” y “Set yourself on Fire”. 5:55 es un viaje placentero con un estilo susurrante. En palabras de la misma Charlotte: We wish you all a very happy pleasant flight / this is a journey to the center of the night [Esperamos que todos tengan un placentero viaje/ esta es una jornada hacia el centro de la noche].

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