La historia del mundo en 100 objetos, Debate, 2012, $89.000

La historia del mundo en 100 objetos, por Alberto de Brigard

Páginas de radio

2013/05/17

Por Alberto de Brigard

En el 2010 un productor de la BBC le propuso al director del Museo Británico presentar una serie de programas de radio para hacer una exploración de la historia de la humanidad con base en cien objetos elegidos entre los millones que atesora esa institución desde 1753. El proyecto imponía el desafío de hacer una narración, necesariamente muy general, pero que identificara momentos y temas que condensaran con algún sentido dos millones de años de actividad de los seres humanos en el planeta que habitamos. Como es lógico aparecieron además las restricciones típicas para una historia redactada y difundida por entidades públicas de una democracia del siglo XXI: evitar el eurocentrismo, considerar respetuosamente las implicaciones culturales, religiosas y políticas de ciertos objetos, tomar en cuenta las minorías, abstenerse de cualquier insinuación que pudiera interpretarse como apología de eventos imperialistas, etc., etc.

La serie consiguió cumplir estas condiciones y atrapar el interés de miles de seguidores. Durante veinte semanas el público inglés siguió las trasmisiones radiales, visitó la página web de la emisora para mirar fotos de los objetos discutidos e hizo que los ?podcasts de estos programas se convirtieran en los más populares del Reino Unido. Ante esta colusión multimediática, para quienes temen la extinción del libro debe ser consolador constatar que la forma elegida para asegurar que este proyecto perdurara fue publicar un volumen ilustrado que, además, estuvo entre las listas de los favoritos del año. Con buen criterio Debate hizo una buena traducción y la presenta en una edición cuidada y atractiva, que fue una de las novedades de la pasada Feria del Libro.

Desde una herramienta paleolítica hasta una lámpara con cargador solar, los cien objetos que presentó MacGregor suscitan comentarios sobre cuestiones tan vastas como los cambios tecnológicos más dramáticos de la humanidad, los alimentos que definieron el avance de las grandes civilizaciones, el papel de la filosofía y la religión en la interacción de las culturas, o los encuentros constructivos y destructivos de diversos grupos humanos. La telaraña de conexiones entre los pueblos en todas las épocas de la historia es uno de los temas recurrentes y más interesantes de este libro, pues muchas de las piezas seleccionadas fueron encontradas muy lejos de los lugares de origen de sus materiales o de sus sitios de fabricación, y las razones de su traslado casi siempre son sorprendentes y llenas de significado.

Otro elemento novedoso de esta obra es que en una historia basada en objetos –por oposición a la tradicional, basada en escritos– los pueblos derrotados o desaparecidos tienen un lugar predominante; muchas veces sus propios conquistadores, mediante el saqueo y el ejercicio violento del poder, fueron determinantes de la supervivencia de sus obras más bellas o simbólicas. Con frecuencia esas mismas obras son las que hoy plantean inquietudes más urgentes y complejas.

La Historia del mundo en 100 objetos no es una enciclopedia abreviada ni ofrece a sus lectores una avalancha de datos y nombres para marcar el auge y la caída de imperios y naciones. Lo que se puede obtener de la lectura reposada de cada uno de sus breves y amenos capítulos es una ocasión de reflexionar sobre las fuerzas que han configurado el destino de la humanidad y que, en mayor o menor medida, la han acorralado en el punto en que se encuentra hoy. En conjunto, el libro es un bienvenido recordatorio de cómo toda sociedad requiere una buena formación humanística para formularse preguntas pertinentes para su propia supervivencia. Esto no es secundario en un país en el que periódicamente se renuevan las polémicas para que las humanidades tengan un mínimo espacio en los currículos académicos y donde no se ha logrado obtener un consenso político suficiente para que el principal museo de la nación pueda expandir sus áreas de conservación y exposiciones.

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