Médico de las almas

Consuelo Gaitán reseña el libro Sobre el Amor de Carl Gustav Jung.

2010/11/18

Por Consuelo Gaitán

Cuando se piensa en un psiquiatra se tiende a imaginar que su personalidad está bastante permeada ante el sufrimiento humano, precisamente por ser la materia de su profesión. No es el caso del célebre psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, cuya preocupación persistente a través de todos sus escritos y de los casos que trató en vida fue “ofrecer aquello que el enfermo necesita para vivir, a saber: fe, esperanza, amor y conocimiento” Conocimiento: este concepto hace la diferencia; es el gran aporte del psicoanálisis y en el que Jung no se cansa de insistir, hasta el punto de sugerir que habría que instaurar “escuelas para adultos donde al menos se enseñase a las personas los rudimentos del conocimiento de sí mismos y el de los demás”. Para Jung es básico comprenderse a uno mismo si se pretende realmente entender al otro. Pero a esto hay que añadirle su exhortación al psicoterapeuta a adoptar una actitud de compasión (sentir-con, entender el estado emocional de otro), a salirse del rígido libreto técnico-analítico y adoptar una actitud esencialmente humana: “Los presupuestos teóricos deben aplicarse con cuidado… Para mí, frente al individuo existe únicamente la comprensión individual. El punto central es que me encuentro como ser humano frente a otro ser humano”.

 

Este pequeño volumen lo conforman extractos de apuntes, textos y cartas donde se encuentran lúcidas reflexiones sobre el amor, el matrimonio, las diferencias entre los sexos y el papel fundamental del psicoterapeuta como “médico de las almas”. Confiesa Jung que “el problema del amor se me aparece como una montaña monstruosamente grande que con toda mi experiencia no ha hecho más que elevarse, precisamente cuando creía haberla escalado”. Considera que juega un papel tan central en el mundo de las emociones, que no duda en decir que “el problema del amor pertenece a los grandes padecimientos de la humanidad, y nadie debería avergonzarse del hecho de tener que pagar su tributo.”

 

Hijo de un pastor calvinista, discípulo amado-odiado de Freud, heredero de Schopenhauer en su afán de búsqueda del significado de la existencia, encontró en sus estudios de las religiones que hay “arquetipos” que se repiten en diversas culturas a los que se puede acudir para dilucidar comportamientos repetitivos de los individuos y que, sin lugar a dudas, ayudan a la comprensión de la psique y por ende son una vía para encontrar una “cura para el alma”. Así como Freud se centró en el inconsciente individual, Jung incorporó el concepto del inconsciente colectivo, el simbolismo de los sueños y ciertos elementos característicos de los mitos al punto de afirmar que “el mito es más individual y expresa la vida con mayor exactitud que la ciencia”. Jung pareciera representar el equilibrio adecuado entre el mundo espiritual y la perspectiva científica, pues valiéndose de su formación científica reconoce las limitaciones propias del método científico para dilucidar los recovecos del alma humana, cuya existencia significaba para Jung la más auténtica realidad.

 

Estos pequeños textos constituyen un abrebocas para que el lector se adentre con entusiasmo en la obra de Jung, cuya publicación completa en español está en proceso por la editorial Trotta. Sin duda un valioso complemento a las pocas traducidas, de las cuales no podemos menos que recordar la extraordinaria autobiografía Recuerdos, sueños, pensamientos, en donde Jung cuenta sin artilugios los hechos que determinaron su personalidad, el camino de su vida, los errores y descubrimientos que lo hacen uno de los pilares del pensamiento del siglo XX.

Sobre el amor

Carl Gustav Jung

Editorial Trotta, 2010

85 páginas

$41,000

 

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