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Novelas del poder y de la infamia

Guido Tamayo reseña Novelas del poder y de la infamia de Germán Espinosa Alfaguara, 2006 545 páginas

2010/03/15

Por Guido Tamayo

Estas tres novelas tienen como portada un fragmento del cuadro de El Juicio Final de Fra Angelico, el referido al infierno. Y estas tres piezas narrativas obran como tres círculos añadidos al infierno dantesco por la imaginación vigorosa de Germán Espinosa. Los tres círculos infernales pertenecen a tres momentos históricos trascendentales: la colonia, la independencia y una imaginaria revolución marxista, unidos todos por la indagación sobre el poder y su más segura consecuencia, la infamia.

El lector se encontrará en Los cortejos del diablo con una novela que además de hospedar a ese monstruo llamado Juan de Mañozga –el Torquemada de las Indias, el hombre que llevó a la hoguera más mujeres, indios y negros en América–, aloja uno de los más ricos usos del idioma español del siglo XVII. Releer Los cortejos es reencontrarse con la maravilla de un lenguaje áspero y vulgar; elegante y suculento. Subyuga, obviamente, la invención de ese puñado de personajes inolvidables: Juan de Mañozga, Pérez de Lazárraga, Catalina de Alcántara y Pedro Claver, la destreza técnica en el manejo de los distintos monólogos; el enfrentamiento entre la sinrazón colonialista y el razonar original de una América mestiza. Pero nada de ello tendría esa importancia sin la lucidez del idioma. Si el infierno, como vimos, está en su contenido, el paraíso está en su lenguaje.

La sinfonía desde el nuevo mundo nos traslada de la Francia de Bonaparte a la Cartagena sitiada por Pablo Morillo, el irónicamente llamado “pacificador”. De Haití a Jamaica en ejercicio de la lucha por la libertad. Y, en el medio, la ingenuidad revolucionaria del jacobino Fontenier, quien salva a un no menos ingenuo Bolívar del suicidio; un Bolívar deprimido, solitario y traicionado.

En cuanto a El magnicidio, esta novela señala cómo la deformidad del poder proviene de cualquier costado y no es patrimonio de izquierdas o derechas. Una deformidad que parece crecer en la entraña de lo político entendido como lo personal y lucrativo; lo dogmático y oscuro. ¿Redimiría al hombre la política? Ésa es la cuestión. El magnicidio es una novela en clave policíaca que habla del poder y la traición.

Lo dicho: estos tres círculos pertenecientes al infierno del poder, este luminoso ménage à trois narrativo también es la reunión de tres piezas musicales: Los cortejos, una balada; La sinfonía, una sinfonía y El magnicidio propongo que sea un jazz con suspenso, como los de Miles Davis. Los invito a que las escuchen.

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