RevistaArcadia.com

Relaciones tirantes en la burocracia nazi

Mateo Navia Hoyos reseña 'El laberinto nazi' de Álvaro Lozano

2015/03/02

Por Mateo Navia Hoyos

Las temáticas derivadas de la Segunda Guerra Mundial, la guerra misma, el régimen nazi y el Holocausto, continúan atrayendo a múltiples audiencias. Libros para leer, pero también para contemplar, con ilustraciones o fotografías, películas y documentales, reposan en librerías, videotiendas, cines e incluso son emitidos por televisión para complacer a los ávidos consumidores de dolor y catástrofe, de esperanza y salvación.

El doctor en historia Álvaro Lozano ha publicado varios libros sobre las formas totalitarias más destacables del siglo xx europeo: el fascismo italiano, el nacionalsocialismo alemán y el estalinismo soviético. En El laberinto nazi, uno de sus más recientes libros, Lozano cuestiona que Adolf Hitler hubiese controlado en detalle el sistema nazi. Para ello se concentra en develar cómo competían sus líderes, hasta demostrar que existió una “cadena de mando ambigua” que creó “una apariencia de orden”.

Recuérdese que existe una división explicativa de lo ocurrido durante los 12 años del Tercer Reich entre intencionalistas y funcionalistas. Los primeros han asegurado que lo ocurrido se produjo por la intención de Hitler, y los segundos atribuyen lo ocurrido a las circunstancias en las que se vieron envueltos los nazis.

Para lograr pronunciarse sobre lo anterior, Lozano realiza un recuento del ejército alemán, del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, de los lugartenientes de Hitler y de las SS (Schutzstaffel), para evidenciar sus tensiones centrípetas y centrífugas. Esto le sirve para corroborar que la fragmentación y el conflicto fueron los rasgos característicos de las políticas del gobierno de Hitler como Tercer Reich. A manera de ejemplificación, escribe Lozano: “Joachim von Ribbentrop, ministro de Asuntos Exteriores, odiaba al jefe de la Luftwaffe, Hermann Goering. Este desconfiaba del arquitecto Albert Speer, quien temía al jefe de las SS, Heinrich Himmler, quien, a su vez, odiaba al jefe del partido, Martin Bormann, quien odiaba al ministro de Propaganda, Joseph Goebbles, quien odiaba a Ribbentrop en un círculo vicioso sin solución de continuidad”.

Más aún, Lozano resuelve el enfrentamiento interpretativo entre intencionalistas y funcionalistas, arguyendo que no se trata de adscribirse a alguno de los dos extremos, sino en emplearlos como elementos indispensables para analizar y explicar el Tercer Reich.

Si bien es innegable que Hitler estableció una “comunidad de lucha” con el pueblo alemán y lo instó para que se hiciese al poder en el “espacio vital”, avalándolo como “único líder” con una “ideología estatal” y un “partido único”, que le permitió persuadir a millones de ciudadanos y conducirlos hasta extremos insospechados, las tirantes relaciones al interior de la burocracia nazi por las lealtades y traiciones permiten concluir que Hitler, como conductor (Führer) de la sociedad alemana, contribuyó en la hecatombe que se desató en Europa y el mundo, pero ayudado por “el menosprecio, los errores, la debilidad y la colaboración de otros”.

La capacidad de síntesis lograda por Lozano en El laberinto nazi es producto de sus amplias y detalladas investigaciones, las cuales emplea para facilitarles a los lectores no especializados que entren en contacto con matices importantes. Lozano detiene la demonización de Hitler para acceder a una comprensión más rica de su figura, a través del establecimiento de sus relaciones con otros actores de su gobierno e incluso con la sociedad alemana. Perspectiva crítica que le permite plantear, desbordando incluso los márgenes de la Segunda Guerra Mundial, “que muchas características de la sociedad contemporánea ‘civilizada’ fomentan el recurso fácil a las prácticas genocidas”.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Revista Arcadia anuncia a sus lectores que nuestra versión impresa comenzará a pedirles que se registren en nuestra página web.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com