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Salió el sol

Eduardo Arias reseña el disco del grupo emblemátiico del pop/rock colombiano de los años 60, Los speakers en el maravilloso mundo de Ingeson

2010/03/15

Por Eduardo Arias

La arqueología musical suele ser una tarea dispendiosa, pero cuando llega a un feliz término deja como resultado un disco como este. En esta sección de reseñas no queda fácil ilustrar el alcance de este proyecto. Para comenzar, se trata de un CD pero el empaque es mucho más grande, similar al de un disco sencillo antiguo de 45 revoluciones por minuto. En él se reproduce el cuadernillo de doce páginas de la edición original, de 1968, y además se le agregan otras cuatro, en la cual Mario Galeano, el encargado de esta reedición, explica el largo recorrido que siguió para hacerla realidad.

Mejor volver al comienzo y hablar un poco de los Speakers, el grupo emblemático del pop/rock colombiano de los años 60. Sus integrantes eran Rodrigo García (ciudadano español que interpretaba guitarras, armónica y otros instrumentos), Humberto Monroy (bajo, armónica, vaso) y Roberto Fiorilli, batería y percusión. Los acompañaron en esta grabación otros músicos. Este fue su quinto y último álbum, y en él se nota a la legua la influencia de la psicodelia, recién llegada a Colombia a través del Sargento Pimienta de los Beatles, las satánicas Majestades de los Rolling Stones y las buenas vibraciones del llamado rock ácido de la costa oeste de Estados Unidos. El álbum trae doce canciones con textos que hacen un llamado al amor e incitan a rechazar la violencia. Está muy lejos del sonido habitual de lo que hoy conocemos como rock.

Predominan los sonidos acústicos, a veces aparece el blues y sobre todo mucha experimentación que remite a ciertas canciones de Velvet Undergroud. También incluyeron sonidos que evocan la naturaleza y los efectos de sonido que permitían los estudios de grabación de aquel entonces. De hecho, el nombre del álbum se refiere al nombre del estudio de grabación de don Manuel Drezner donde se realizó este álbum.

Mucho más importante aún, en este álbum se reflejan los intentos que ya hacía Humberto Monroy por incorporar sonidos, instrumentos y ritmos colombianos, tarea que llevaría a feliz término como líder de Génesis casi veinte años antes de que Carlos Vives lo hiciera en sus Clásicos de la Provincia. Fue un esfuerzo monumental. No sobra recordar que en aquel entonces era una locura lanzar un LP con un libro de doce páginas.

Pero el esfuerzo valió la pena, pues además de las fotos de los músicos allí se incluyeron dos dibujos de Carlos Granada y Augusto Rendón, y un texto del poeta Darío Ruiz.

La génesis de esta reedición fue dispendiosa. Cuando el músico Mario Galeano estudiaba en Holanda se enteró de la existencia del rock colombiano de los años 60 y comienzos de los 70. Hace tres años entró en contacto con Roberto Fiorilli, radicado en Italia y obtuvo los derechos de grabación. Como las cintas originales se perdieron, tomó un vinilo en buen estado, restauró su sonido en el estudio y así logró reconstruir esta joya perdida del rock colombiano. Joya perdida no en el sentido figurado sino real: coleccionistas de Japón, Europa y Estados Unidos llegan a pagar hasta 1.500 dólares por una copia en buen estado del LP original. Al fin y al cabo los expertos en la materia de esas latitudes consideran que Los Speakers en el maravilloso mundo de Ingesón es una obra maestra del rock psicodélico de Latinoamérica.

La historia de este álbum es mucho más completa y rica, y Galeano la detalló en el libreto del álbum (que sea un motivo para que lo compren). Esta reedición consta de 1.000 ejemplares numerados. Por ahora se distribuye en algunos almacenes especializados de Bogotá, pero la idea de Galeano es venderlo a través de la página de internet www.salgaelsol.com . Y si le va bien, ya tiene en espera la reedición de otros clásicos del rock colombiano de los sesenta.

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