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Crítica de libros

Bernardo Recamán Santos reseña ¡Basta de historias! de Andrés Oppenheimer.

Por: Bernardo Recamán Santos

Publicado el: 2011-01-25

¡Basta de historias!, el último libro del periodista Andrés Oppenheimer, es una entretenida recopilación de historias, anécdotas y estadísticas, producto de un viaje que hizo a través de varios países entrevistando a celebridades, presidentes, ministros y multimillonarios. Como tema escogió la educación. Habría podido ser cualquier otro. Sus recomendaciones son las que cualquier persona medianamente preocupada por el mismo tema haría: invertir más, mirar hacia adelante, formar buenos maestros, etc.

El primero en desfilar por la pasarela del autor es Bill Gates, que probablemente nunca ha pisado una escuela en América Latina. Sin embargo, es el experto al que hay que consultar para que haga un diagnóstico de nuestros males. ¿Y cuál es su recomendación? Que nos sintamos peor. “La mejor manera de empezar es sintiéndose mal, con humildad”.

Con el autógrafo de Gates en mano, Oppenheimer se traslada a Finlandia, famosa por sus buenos resultados en pruebas internacionales de educación. La presidente le revela el secreto del éxito de su país: “Se puede resumir en tres palabras: educación, educación y educación”. ¿Y cuál es el secreto para tener una buena educación? La presidente, muy generosamente, lo comparte con nuestro autor y éste con nosotros: “Tener buenos maestros”.

El periplo del autor continúa por otros países exitosos. La historia que escucha en todos es semejante: fortalecer la educación pública, invertir en investigación, hacer de la docencia una profesión de primer nivel. Cuando va a Uruguay le hablan de un proyecto mediante el cual todos los niños y maestros de las escuelas públicas fueron dotados de una computadora. Como era de esperar, la motivación de todos mejoró, al menos por un tiempo. ¿Es ésta la herramienta que faltaba para darle un vuelco a la educación de nuestros países? El autor parece convencido de que sí, pero no se preocupó por indagar acerca del verdadero efecto de la enorme inversión una vez pasada la euforia inicial que significa estrenar juguete. ¿Acaso los estudiantes fueron directo a las páginas de la Wikipedia apenas recibieron su laptop? Mi experiencia, por el contrario, es que, en el mejor de los casos, terminan conectados adictamente a las redes sociales por las que se cruzan millones de mensajes vacíos, que de paso destrozan el lenguaje que aprendieron a medias en la escuela. Con toda seguridad, una biblioteca bien dotada en cada una de ellas, y una biblioteca básica en la casa de cada docente, habría costado menos y garantizaría frutos más abundantes y duraderos.

El paso de Oppenheimer por Colombia fue breve. Recoge cifras alentadoras del director de Colciencias y destaca la permanencia de una sola ministra de educación en ocho años de gobierno. Alaba el que el país se deje medir por pruebas internacionales como PISA y TIMSS a pesar de los resultados desastrosos que ellas arrojan. Antes de dejar a Colombia, Oppenheimer entrevista al entonces presidente electo Juan Manuel Santos, quien hace interesantes pronunciamientos (“…en Colombia tenemos exceso de economistas, exceso de abogados, pero un déficit de gente para hacer trabajos técnicos”), da muestras de buenas intenciones, pero cae en el espejismo de moda (“un computador por cada pupitre”). Cinco meses después, con una nueva ministra de poca experiencia en el sector, y la agenda gubernamental inundada por otros acontecimientos, son todavía escasas las señales de que algo importante pueda suceder en materia educativa en estos cuatro años. En cualquier caso, no es en este libro en el que ella, o cualquier otro, deba buscar orientación acerca del tema.

¡Basta de historias!

Andrés Oppenheimer

Debate, 2010

544 páginas

$49.000