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Una novela moral

Melba Escobar reseña Mauricio o las elecciones primarias de Eduardo Mendoza

2010/03/15

Por Melba Escobar

La obra de Eduardo Mendoza reconstruye Barcelona desde distintos imaginarios y períodos. Difícilmente es esta su característica más relevante, sin embargo, es un aspecto a destacar por ser una constante: La ciudad de los prodigios, Sin noticias de Gurb, Restauración y Barcelona modernista, son algunos ejemplos.

En Mauricio o las elecciones primarias, Barcelona vuelve a ser protagonista. En vísperas de ser elegida como la sede para las Olimpiadas de 1992 que habrían de transformar la ciudad radicalmente, Mauricio Greis, un dentista catalán, luego de un encuentro casual con un amigo de infancia, entra a participar en las elecciones locales por el partido socialista. De familia acomodada, débil de carácter, Mauricio entra en la lista porque no encuentra una razón para no hacerlo. Pronto se ve envuelto en reuniones comunales en barrios deprimidos, donde personajes desencantados repiten una y otra vez una perorata sin la menor coherencia. En estos encuentros con un sector olvidado y desengañado de la población, Mauricio conoce a la Porritos, una mujer que canta rancheras mal pero con gran dedicación, mientras deja ver su escote y su desgarradora fragilidad. La ternura e inocencia de la Porritos cautivan a Mauricio, mientras se enamora de la joven Clotilde, una abogada recién egresada que debe sopesar sus ideales con la cruda realidad de trabajar en un bufete corrupto. Este triángulo amoroso lleva a Mauricio a transitar en su descapotable rojo entre las “dos barcelonas”; la emergente capital del diseño y la de los barrios degradados, donde los mítines son presididos por Mosen Serapio, un cura irascible que se ha ido alcoholizando al tiempo que ha ido perdiendo sus ideales. De los barrios marginados a la burguesa boda de Fontán, Mendoza recorre las distintas capas sociales de una Barcelona postfranquista y muestra, con su peculiar cinismo, cuáles fueron sus efectos sobre la noción del amor, la política, el sexo y el dinero de la sociedad catalana a finales de los ochenta. Como en muchas de sus obras, Mendoza vuelve a mostrarle al lector cuanto hay de grotesco y jocoso en el acto más mundano. Sin embargo, Mauricio o las elecciones primarias tiene algunas situaciones y personajes que resultan impostados, insertos en la trama de mala manera para justificar una opinión determinada o un cierto trasfondo político. Es el caso de Rubén, el primo de Mauricio, que aparece en la novela como caído del cielo para enfrascarse en una larga disertación acerca del conflicto entre Israel y Palestina, y luego desaparece. Abundan también los cocteles, cenas y mítines donde cada personaje, como salido de una obra de Balzac, expresa sus ideas según su clase social y condiciones particulares. Temas como el homosexualismo, el matrimonio entre homosexuales, los partidos políticos, la injusticia social, la corrupción, son tratados del modo en que lo hiciera la novela realista del siglo XIX poniendo un gran énfasis en los diálogos y monólogos y en la forma de expresarse de cada personaje. Podría decirse que estamos ante una novela moral. Aunque por momentos resulte impostado, casi caricaturesco, tanto personaje exótico desfilando por la novela con opiniones marcadas acerca de cada cosa y con frases tan ocurrentes como lapidarias, también podríamos considerar que más que una carencia es un gran logro que esta novela sea absolutamente verosímil, a pesar de todos sus excesos.

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