¿Qué es la locura? Darian Leader. Sexto Piso. 439 páginas. $90,000

Una tenue frontera

Mauricio Sáenz reseña el libro ¿Qué es la locura?, de Darian Leader

2013/11/14

Por Mauricio Sáenz

Daniel Paul Schreber era un respetado juez alemán conocido por su capacidad analítica. Pero pocas semanas después de asumir la presidencia de la Corte Suprema de Sajonia comenzó a sufrir de insomnio y a sentir cambios en su organismo. Algunos días más tarde era admitido en un asilo, convencido de que se había convertido en una mujer encargada de engendrar una nueva raza que habitaba en un extraño universo de rayos divinos y filamentos. Adornado con joyas de fantasía, gritaba cuando creía que algo se interponía en su imaginario proceso de cambio de sexo. Pasó nueve años en instituciones, durante los que hizo viajes interplanetarios y tuvo varias encarnaciones, como príncipe de Mongolia o chica alsaciana violada por un soldado francés.

Al cabo del tiempo, Schreber logró convencer a los tribunales de que se encontraba en condiciones de dejar la reclusión y reasumir su vida normal. Hizo planteamientos jurídicos y vivenciales impecables, y de hecho publicó en 1903 unas lúcidas memorias que llamaron la atención de Sigmund Freud, quien convirtió el caso en uno de sus estudios emblemáticos sobre la paranoia.

El connotado sicoanalista británico Darian Leader trae el caso a cuento en ¿Qué es la locura?, su libro del 2011, pues el análisis del caso de Schreber sugiere que la locura puede dejar intactas las cualidades mentales del individuo, y que los síntomas delirantes no son una enfermedad en sí, sino respuestas autocurativas para sobrellevar lo insoportable. Leader es un defensor de las teorías de pioneros como Sigmund Freud y Jacques Lacan, hoy casi descartados por una siquiatría que, obsesionada con “curar” al paciente rápidamente, basa sus diagnósticos en un catálogo objetivo de comportamientos visibles, mientras deja de lado la compleja causalidad síquica conformada por sus experiencias, sus sueños, la libido y la formación edípica de la mente. Todo ello a expensas del contacto humano, de la conversación, de la experiencia de reconstruir lenta y cuidadosamente la vida del individuo en busca del origen de sus dificultades.

El libro de Leader es un manifiesto contra lo que describe como una regresión ética existente desde mediados del siglo XX, cuando comenzó el proceso hacia lo que impera hoy, la seguridad de que la enfermedad mental, definida por sus síntomas como un vago concepto de esquizofrenia, reside en áreas ciertas del cerebro y es un problema químico para el cual las compañías farmacéuticas tienen drogas, muy lucrativas por cierto.

El autor sostiene que, al contrario, no existe enfermedad mental como tal y que hay un mundo en cada paciente, a quien más que observar hay que escuchar cuidadosamente en busca de la fuente de sus vicisitudes. Eliminar por medio de fármacos los delirios y las alucinaciones, esos esfuerzos del sujeto por ordenar y dar significado a una existencia que se salió de su control, antes que curarlo puede atropellarlo, deshumanizarlo y marginarlo de su vida interior. No hay que olvidar que, como dice Leader en un pasaje, “podemos argumentar que la vida normal no es más que una serie de soluciones para poder soportar lo real. No existe una respuesta definitiva, solo múltiples formas de creación”.

El libro es formidable en su erudición de la historia de la siquiatría, y también como esfuerzo convincente por devolver al sicoanálisis al lugar central del que tal vez nunca debió haber salido. Pero también resulta excluyente al afirmar que la mente humana es, en esencia, un proceso de raciocinio, lo que excluye del todo la posibilidad de que la formación estructural o neuroquímica del cerebro pueda, fuera de toda lógica, afectar al individuo. Parecería ideal que alguien formulara por fin una visión que acercara a esos dos universos, el de la mente etérea y el del cerebro biológico. Pero por lo visto ese objetivo aún está muy lejos.

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