Carl Frode Tiller nació en Namsos, Noruega, en 1970.

En busca de una identidad

Una reseña de 'Cerco' de Carl Frode Tiller

2017/01/24

Por Jaime Arracó Montoliu

Carl Frode Tiller publicó la primera parte de la trilogía Cerco en Noruega en 2007. No iba a ser una trilogía, pero la historia le pareció inconclusa y, por suerte, una cosa llevó a la otra. Entonces, antes del inicio de la era Knausgård, biógrafo elemental de sus propias penas y obsesiones, Tiller ya había escrito este tratado del comportamiento humano moderno. Siendo, además, merecedor del Premio Literario de la Unión Europea y del Premio de la Crítica Noruega. En español nos llega gracias a la editorial Sajalín (octubre, 2016).

Esta novela es angustiante y usa una fórmula de repetición de modismos, locuciones e ideas que funciona a la perfección para su cometido: descubrir quién es David, treintañero nacido en Namsos y protagonista ausente del libro.

Tres personas cuentan seis historias que son una. El pretexto de recordarle a David cómo fue su vida, se convierte en la excusa perfecta para que Jon, Arvid y Silje –mejor amigo, padrastro y primer amor respectivamente– se pongan a hablar de sus propias vidas en respuesta a un mensaje de ayuda que David anuncia en el periódico: dice haber perdido la memoria. Jon acaba describiendo a David, a Silje, a Arvid, y los otros dos narradores, hacen lo propio, repitiendo anécdotas que el lector ve en 360 grados, metido en varias cabezas, en los zapatos de varias personas al tiempo. Porque cada uno ve lo que quiere ver y sin esta visión periscópica no se llegaría a comprender qué pasó en realidad. Por qué cada uno es como es. Por momentos Tiller les roba la razón a sus protagonistas y todo se dice y se escucha en boca de un subconsciente desmedido que toma las riendas de una realidad tan tranquila como dura.

Este libro muestra una serie de ideas preconcebidas dentro de las relaciones familiares, sentimentales y profesionales, donde las disputas y desencuentros nacen por razones profundamente arraigadas en la herencia de problemas. En Cerco uno más uno nunca da dos. Las consecuencias a actos que normalmente serían claras van a desencadenar el caos en más personas de las esperadas. Cada historia construye a la otra. Para esto, Tiller iguala a todos los personajes, iguales en apariencia, aunque diferentes en esencia. El mundo que viven es burgués a rabiar, un mundo para los que, como ellos, se creen especiales en un pueblecito de provincia que adolece de una gran falta de gusto por el arte y que los jóvenes Jon, David y Silje odiaban. El lenguaje repetido por los tres narradores investiga lo que se siente al comunicarse y el lenguaje que usa carga toda la furia y el derrotismo propios de las sociedades actuales. El autor noruego demuestra una gran capacidad para expresar por qué se dicen las cosas y qué sentido tiene decirlas. En esta novela, como en la vida misma, lo que importa son las relaciones personales, la manera de convivir y de entenderse. El escritor escarba en las inseguridades individuales propiciadas por esos dos o tres eventos fundacionales que nos pasan a todos en nuestra vida. Esos momentos cruciales de nuestras vidas: muerte de un ser querido, enfermedad, abandono, adicción, problema con la justicia, etc., son vistos con distintos ojos por cada uno de los protagonistas.

Al final de la historia no sabemos todo de David y sí más de Jon, Arvid y Silje que con monólogos escritos en el presente nos desvelan sus secretos, los de sus familias, explicando por qué las cosas fueron como fueron. Porque en el ejercicio de recuperación de la memoria, hay más de suposiciones que de hechos. Una circunstancia tan humana como literaria.

Cerco | Carl Frode Tiller | Alianza | $79.000 | 334 páginas 

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.