Un retrato de don Tomás de Iriarte. (1750-1791).

Vanidades literarias

La iniciativa 'Libro al viento' presenta una selección de fábulas del español Tomás de Iriarte, unas 18 narraciones, publicadas en 1782, que contienen enseñanzas para chicos y grandes.

2016/12/09

Por Felipe Camaert

Tras la publicación de las fábulas de La Fontaine, en 2015, Libro al Viento prosigue este año el camino de la antropomorfización alegórica con una selección de fábulas del español Tomás de Iriarte. Como nos lo recuerda el prólogo, aunque, en su época, Iriarte y su contemporáneo Samaniego se enzarzaron en una pelea por autoproclamarse el primer autor de fábulas originales en castellano, la posteridad los reconcilió en ediciones conjuntas. Aunque la historia le dio la razón a Samaniego, las fábulas de Iriarte se distinguen de las de su rival e, indirectamente, de las del maestro La Fontaine, porque su carga moral se concentra en las actividades relacionadas con el universo de la literatura, como lo indica el prólogo.

Como es costumbre en este género, las 18 narraciones, publicadas en 1782, contienen enseñanzas para chicos y grandes. Para estos últimos, y en especial para la variada fauna de nuestras letras nacionales, las fábulas se anuncian ricas en moralejas. Quisiera, aquí, dejaros las más mordaces:

Murciélagos literarios,

que hacéis a pluma y a pelo:

si queréis vivir con todos,

miraos en este espejo.

El león y el águila

Cuando en las obras del sabio

no encuentra defectos,

contra la persona cargos

suele hacer el necio.

El cuervo y el pavo

A fe que este lance

no echare´ en olvido,

pues viene de molde

a un amigo mío,

el cual, a buen precio,

ha comprado un libro

bien encuadernado, que no vale un pito.

La compra del asno

Confuso, ambos dictámenes coteja

el simple corderillo, y no adivina

que lo que cada uno le aconseja

no es más que aquello mismo a que se inclina.

Acá entre los autores, ya es muy vieja

la trampa de sentar como doctrina,

y gran regla a la cual nos sujetamos,

lo que en nuestros escritos practicamos.

El gallo, el cerdo y el cordero

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