Detalle de 'Autorretrato en el taller' (1790 - 1795).

Los retratos de Goya al cine

A propósito de la película 'Goya': un espectáculo de carne y hueso que se presentará este 28, 29 y 30 de octubre en las salas de Cine Colombia. Sus enigmáticos retratos son más vigentes que nunca.

2016/10/26

Entre el 7 de octubre de 2015 y el 10 de enero de 2016, la National Gallery de Londres llevó a cabo, por primera vez en su historia, una exposición temporal centrada en la actividad como retratista del pintor español Francisco José de Goya y Lucientes (1746-1828), una muestra que planteaba un recorrido por más de medio centenar de retratos realizados por el artista español durante su paso por la corte española hasta su exilio parisino, en la década de 1820. La exposición, titulada Goya: The Portraits, incluyó algunas de sus obras maestras como el célebre Retrato de la duquesa de Alba (1797), la versión propiedad de la Hispanic Society of America, en Nueva York, un cuadro que muestra a la duquesa, mecenas y amiga cercana del artista vestida como maja, con vestido negro y mantilla, una pintura que solo había salido previamente de los Estados Unidos en una ocasión.

A raíz de la exposición se realizó el documental Goya: un espectáculo de carne y hueso (Goya: Visions of Flesh and Blood, 2015), del director inglés David Bickerstaff, que se presentará próximamente en las salas de Cine Colombia. En esta línea, para resaltar la importancia del retrato en la producción del pintor, habrá que señalar que este constituye un tercio de su obra, con aproximadamente 150 de obras conservadas, de una calidad sin precedentes en la historia del arte, lo que lo convierte en uno de los maestros más significativos del género. Las obras incluidas en la exposición y el documental provienen mayoritariamente de museos y coleccionistas privados de Estados Unidos y Europa, incluyendo el Museo del Prado de Madrid, el custodio de la mayor colección en el mundo de cuadros de Goya; el Metropolitan Museum de Nueva York, que durante todo el siglo XX recibió en donación una buena cantidad de obras del artista, y uno de los principales repositorios en América de pinturas debidas a su pincel.

Posiblemente, Goya sea el artista más famoso de los siglos XVIII y XIX en España. Su prestigio en la península solo se equipara al que pudieron tener antecesores suyos como Diego Velásquez o El Greco, o artistas posteriores como Pablo Picasso y Salvador Dalí. La obra de Goya, fuertemente influida por Rembrandt y Velásquez, olvidada durante casi todo el siglo XIX y recuperada prácticamente a principios del XX por los museos e historiadores del arte, claramente nos permite entender los procesos que originaron el arte moderno. Goya (quien fue seguido efusivamente por algunos de los más célebres pintores impresionistas, como Manet), a la manera del pintor inglés Turner, nos señala tempranamente los caminos que tomaría la pintura a lo largo del siglo XIX: la búsqueda de la disolución de la realidad (y con ella, la aniquilación de la representación veraz del mundo) en un hecho pictórico autónomo, no sin antes elaborar una denuncia potente y poética sobre la realidad de su época, tan vigente en su tiempo como en el nuestro: el mayor manifiesto crítico de su generación.

Goya fue muy apreciado como retratista. El retrato constituye una gran parte de su producción y fue su principal fuente de ingresos. Al haber sido pintor de la corte española, Goya tuvo acceso a las colecciones reales, lo que le permitió estudiar arte directamente a partir de las obras originales y consolidar un estilo propio. Así mismo, la mayoría de sus retratos representan la nobleza española (reyes, príncipes, condes, duques), la burguesía emergente y su propia familia.

Goya fue pintor de la corte en la agitada transición del siglo XVIII al XIX, un momento clave en la historia de España, cuando el reino perdió sus colonias americanas y fue sometido por los ejércitos franceses al mando de Napoleón. Son recordados los fusilamientos, los expolios, las masacres y la multiplicación de la pobreza, temas a los que el artista no fue ajeno. Goya, como pintor de cámara del rey Carlos IV, jugó un papel fundamental, al menos en su obra temprana, en la representación de esa España aristocrática, cortesana y feliz, propia de la familia imperial. A diferencia de muchos de los artistas de su época (más complacientes con el gusto de los coleccionistas y retratados), Goya nunca idealizó la realidad, los cuerpos o los rostros: siguiendo los pasos de Velásquez, Goya nunca se abstuvo de elaborar, empleando las herramientas que ofrecía la buena pintura, una representación crítica y veraz, a veces caricaturesca, de la Corte española, los sujetos retratados y del mundo, lo que muchas veces le llevaría a malestares o reprimendas por sus compradores y seguidores.

Dentro de un amplio repertorio, la exposición de la National Gallery incluye las obras José Moñino, conde de Floridablanca (1783, Banco de España), Los duques de Osuna y sus hijos (1788, Museo del Prado), Familia del infante don Luis de Borbón (1783-84, Fundación Magnani-Rocca, Parma), María Ignacia Álvarez de Toledo, condesa de Altamira, y su hija María Agustina (1787-88, Metropolitan Museum, Nueva York), Carlos III en traje de cazador (1786-88, Colección duquesa del Arco) o Fernando VII (1814-15, Museo del Prado). Así mismo, Goya realizó numerosos autorretratos, incluidos los de 1773 (Museo Goya, Zaragoza) y el último, titulado Autorretrato con el doctor Arrieta (1820, Minneapolis Museum of Art).

Goya fue especialmente conocido por sus pinturas pero también por sus grabados relativos a la guerra, por los murales (como los realizados para su casa en las afueras de Madrid, la Quinta del Sordo, a partir de 1819) y dibujos. Su estilo temprano abre camino al romanticismo español. Igualmente, para varios historiadores, el arte de Goya supone el inicio de la pintura moderna. Goya sería el precursor de algunas de las vanguardias artísticas de finales del siglo XIX y principios del XX, como el expresionismo. Indudablemente fue uno de los artistas españoles más relevantes y uno de los grandes maestros de la historia del arte universal. El documental de Cine Colombia constituye un momento único para acercarse a conocer su obra.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.