El Parque Explora en Medellín fue creado en 2008.

Museos reimaginados

¿Pueden los museos, seguir considerándose edificios donde se exhiben objetos, o asumir el papel más complejo que parece pedirles la sociedad? Un evento que reunirá a profesionales de museos del 1 al 3 de noviembre en el Parque Explora de Medellín promete arrojar luz sobre este dilema.

2017/08/25

Por Esteban Duperly* Medellín

El concepto de museo ha cambiado a lo largo del último siglo: de un recinto con objetos antiguos donde se mostraban obras de arte de pintura y escultura, exhibidos para públicos a lugares de circulación del conocimiento. A partir de las décadas del cincuenta y sesenta del siglo XX está concepción se amplió, y de ese modo al circuito pudieron entrar disciplinas como la fotografía y el diseño, pero también el video, la arquitectura, el cine, la literatura, la danza y hasta lo indefinible, amparado todo por la flexibilidad estética y mental que supuso el arte contemporáneo.

Hoy los museos están siendo impulsados hacia un nuevo cambio. Esta vez se les plantean dinámicas que los inducen a expandirse, pero no en lo que toca al tipo de objetos o disciplinas que se permiten guardar o exhibir, o en el tamaño de sus edificios, sino en lo que refiere a las comunidades que los rodean, a los territorios donde operan y, sobre todo, a la función que les prestan –o deben prestarles– a sociedades cada vez más necesitadas de espacios de encuentro.

Precisamente para hablar y debatir sobre esos temas, en el Parque Explora de Medellín se llevará a cabo en noviembre El museo reimaginado, tres días de charlas, mesas de discusión, ponencias y talleres que, en esencia, buscan fortalecer las capacidades creativas, administrativas y estratégicas de los museos para que puedan convertirse en instituciones relevantes.

El museo reimaginado es una alianza entre tres instituciones: Explora, como anfitrión; la Fundación Typa de Argentina, Teoría y Práctica de las Artes; y la Alianza Americana de Museos, una red con más de 20.000 instituciones afiliadas que fomenta las mejores prácticas en sostenibilidad, programación, diseño de exposiciones y museografía. Esta será la segunda edición –la primera fue en 2015 en Buenos Aires, y asistieron 600 profesionales de 22 países– y según Andrés Roldán, director del Parque Explora, el evento no se restringe a lo exclusivamente museístico: “Caben todos los escenarios que tienen vocación de divulgación del conocimiento y construyen agendas de contenidos para movilizar públicos y contribuir a la transformación social de los territorios: museos de arte, de historia, de ciencia, de tecnología, pero también bibliotecas, centros culturales, de memoria, acuarios, planetarios, etcétera”.

Si bien habrá conferencias sobre temas técnicos, como cuidado de colecciones o procedimientos curatoriales, el foco de El museo reimaginado es la pertinencia social. Américo Castilla, director y fundador de la Fundación Typa, expresa: “La idea es poner en crisis al sistema. Desafiar a los museos para que sean más valientes. Que se animen a hablar de temas que polemicen”. En efecto, la primera mesa de la programación se llama “El museo como actor sociopolítico”, y será moderada por el mismo Castilla.

Otro de los puntos de partida del evento son los museos pequeños. Para darles cabida real hubo un proceso de convocatoria de becas, que arrojó 150 becarios de Colombia y América Latina. La idea es que tengan la oportunidad de estar en contacto con redes de museos grandes. Pero El museo reimaginado, lejos de plantearse como un encuentro en el que gente que sabe le hablará a otra que no, será una oportunidad para hallar coincidencias entre pares y darse cuenta de que a menudo se comparten problemas similares. “Las urgencias son las mismas –explica Andrés Roldán–: los museos de memoria a gran escala, digamos, en Estados Unidos, comparten problemas semejantes con pequeños museos de memoria en Colombia: quiénes son víctimas, quiénes victimarios, cuál es el rol de las víctimas en una exposición, cómo pueden apropiarse de unos contenidos y hacer suyo eso que está ahí y definir si los representa. Esos no son problemas que tienen que ver con pertenecer al primer o al tercer mundo; son más bien problemas humanos”.

Para eso es fundamental desmarcarse de la idea de los museos como edificios. O que su importancia radica en los objetos que guardan. El nuevo llamado sugiere que el poder está en la gestión social, cívica y educativa que realizan; en lo que son capaces de hacer para ser relevantes. Los museos hoy en día se definen por la forma como se relacionan con las comunidades. Así aparecen conceptos que antes no eran visibles y que les permiten expandirse más allá de sus muros, en el sentido más literal de la palabra. “Muchos museos están recluidos mirándose el ombligo –expresa Américo Castilla– situados frente a un parque donde hay miles de personas. Y no establecen ningún tipo de relación con ellos. Ese tema viene a debatirlo Nina Simon, una especie de gurú de la relación entre espacio público y museos” (ver recuadro). En ese sentido hay prácticas que pueden traerse desde otros escenarios, como las organizaciones sociales que trabajan en el campo, o los centros culturales de los barrios. Castilla lo expresa: “Cuánto puede aprender un museo de los festivales, sin transformarse en un festival. Cuánto puede aprender de los centros interactivos, pero mejorando la solidez de conceptos”.

La programación de El museo reimaginado también plantea discusiones sobre sostenibilidad. Aunque la preocupación va más allá de la gestión de presupuestos y se enfoca en cómo tener mejores profesionales. En Colombia hay una maestría en Museología, de la Universidad Nacional, y otras universidades han incursionado en temas de gestión cultural, pero profesionales de ciencias básicas o del ámbito jurídico, por solo poner dos ejemplos, no consideran a los museos dentro de sus posibilidades laborales. En ese sentido, instituciones como Explora han tenido que hacerse un poco a sí mismas. “Profesionales de muchas carreras deberían poder encontrar en el entorno de los museos una oportunidad para ejercer su profesión”, expresa Andrés Roldán.

La cultura, la ciencia y el arte en nuestro país aún hacen esfuerzos para dejar de ser entendidos como asuntos suntuarios, y luchan por ganarse un lugar en el desarrollo social y económico. Todo eso, a pesar de las oportunidades que plantean escenarios como el posconflicto, donde necesitaremos herramientas y relatos que ayuden a tramitar procesos difíciles como la reconciliación y el perdón. O para reemplazar las viejas relaciones basadas en el poder militar. Por eso, que estas discusiones tengan lugar en Colombia, precisamente este año, no es fortuito. En una sociedad que quiere sanarse, como la nuestra, los museos pueden ser un recurso muy efectivo: permiten hacer narraciones que envuelven todos los sentidos, estimulan el pensamiento y actúan como lugar de encuentro. Pero es necesario que, como sugiere el título del evento, algunas instituciones estén dispuestas a reimaginarse a sí mismas, lo cual, hay que reconocer, requiere una buena cuota de coraje y valentía.

Inscripciones en www.elmuseoreimaginado.com

*Periodista y fotógrafo.

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