Corte Constitucional en audiencia pública, marzo 30 2016. Crédito Guillermo Torres / Semana.

¡Ojo a la nueva Corte Constitucional!

La Corte Constitucional debería tener su propia versión de Congreso Visible, que se encargue de hacerles seguimiento a sus fallos y procedimientos y, particularmente, al proceso a través del cual se eligen sus magistrados.

2016/09/29

Por Sandra Borda

No deja de ser paradójico que teniendo semejante cantidad de poder para intervenir en política pública de carácter económico, social y político, y para ampliar los derechos y beneficios de grupos y ciudadanos, la Corte Constitucional sea una institución con tan bajo nivel de observación y monitoreo por medios de comunicación y sociedad civil. De lo que sucede allá, no nos enteramos sino por los escándalos a lo Pretelt y no hay un ejercicio sistemático de seguimiento ni a las decisiones que toman sus miembros, ni a cómo son elegidos. La Corte Constitucional, en síntesis, debería tener su propia versión de Congreso Visible, una “Corte Constitucional Visible” que se encargue de hacerles seguimiento a sus fallos y procedimientos y, particularmente, al proceso a través del cual se eligen sus magistrados.

Por ejemplo, poco se ha discutido en los medios de comunicación que para febrero y abril del año entrante tendrá lugar la elección de cinco nuevos miembros de esta Corte. Teniendo en cuenta que la Corte está compuesta por nueve magistrados, este cambio no es de pequeñas proporciones. La Corte Suprema de Justicia propondrá dos ternas para remplazar a los magistrados Luis Ernesto Vargas y Jorge Iván Palacio; el presidente propondrá otras dos para reemplazar a los magistrados Jorge Ignacio Pretelt y María Victoria Calle y finalmente, el Consejo de Estado propondrá una terna para reemplazar al magistrado Gabriel Eduardo Mendoza Martelo. Con base en estas ternas, el Senado elegirá a los cinco nuevos magistrados.

Esta es, por tanto, una coyuntura crucial para esta institución. Y, por supuesto, una oportunidad inmejorable para intentar retornar a la época de gloria de la Corte Constitucional. La literatura sobre política judicial comparada señaló por mucho tiempo a nuestra Corte Constitucional como una de las más progresistas en materia de garantía a los derechos fundamentales y una de las más impecables en su funcionamiento. Hoy, tristemente, eso es historia patria. Sumida en unos escándalos inaceptables y convertida en un fortín para la clase política de este país, hoy la Corte no brilla ni por las altas calidades intelectuales de sus magistrados (a quienes en muchos casos sus propios magistrados auxiliares superan en formación académica) ni por la rectitud del comportamiento de sus miembros.

A pesar de que lejos estamos de la Corte de Ciro Angarita, la de Carlos Gaviria, la de Manuel José Cepeda o Jaime Córdoba Triviño, la de Alejandro Martínez, Vladimiro Naranjo o Eduardo Cifuentes, la posibilidad de cambiar en una sola tanda a cinco de sus miembros crea un escenario inmejorable para intentar regresar a este pasado feliz.

Pero, ¿cómo propiciar un cambio positivo en la Corte? Creo que hay varios mecanismos. El primero, sin duda, es que a todos nos corresponde ponernos en actitud vigilante. La academia, los opinadores y analistas, la sociedad civil y los medios de comunicación deben estar en modo expectante y visibilizar y denunciar los obvios intentos por clientelizar esta elección que tendrán lugar.

Toda esta labor será mucho más sencilla si Corte Suprema, Consejo de Estado y presidente, en un intento por brindarle transparencia al proceso y por hacerlo realmente meritocrático, diseñan y hacen públicos perfiles y condiciones que deban cumplir aquellos que se hayan postulado en las convocatorias y que deseen ser ternados. Estos perfiles deben incluir criterios de excelencia académica y récord sobresaliente de trabajo en el sector, para de esta forma frenar el impulso natural del Congreso a usar estos puestos como cuotas políticas.

Porque de dónde escoger sí hay. Fíjense solamente en la lista de preseleccionados del Consejo de Estado que ya se hizo pública, en la que hay nombres que sobresalen por sus muy notables credenciales académicas y su desempeño en el sector. Es el caso de Rodolfo Arango (doctorado de la Universidad de Kiel, Alemania), Myriam Ávila (doctorado de la Universidad Externado, Colombia), Néstor Osuna (doctorado de la Universidad de Salamanca, España), Clara Elena Reales (Máster de la Universidad de Harvard, Estados Unidos.) y Pablo Rueda (doctorado de la Universidad de Berkeley, Estados Unidos), entre otros. Con estos candidatos, si terminamos con una Corte mediocre, la responsabilidad va a ser de todos, no solamente de la ansiedad expansionista del Congreso y su apetito burocrático.

Claramente y a pesar del enorme poder de esta institución, el tema de la Corte no es sexy para medios y opinión sino cuando estalla un escándalo o cuando se profiere un fallo polémico. Pero esta es una gran oportunidad para aprender a enfocar nuestra indignación de una forma más preventiva y en donde es útil, y no dedicarnos a la quejadera de rigor en redes sociales cuando ya no hay nada que hacer.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación