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“No podemos olvidar que los periódicos son un negocio de centavitos”

Uno de los más poderosos magnates de los medios de comunicación habla sobre el futuro de la prensa y el negocio de la información en un mundo globalizado. ¿El poder de influencia de la prensa? Ese tema no parece interesarle demasiado...

2010/03/15

Por David Yelland

Al entrar a la oficina espaciosa y llena de luz, veo dos sofás claros, en los que nos sentamos el uno frente al otro. En la mitad, hay una mesa baja llena de libros; una historia reciente del diario The Times; un estudio sobre arte australiano contemporáneo. A la derecha, el enorme escritorio de Rupert. Detrás, una foto grande y enmarcada de Keith Murdoch, su padre, un periodista que cubrió el desastre de Gallipoli durante la Primera Guerra Mundial para The Times of London (décadas después, en 1981, su hijo financiaría la película Gallipoli). Sobre la mesa descansa también una copia de The Times, periódico del que es dueño desde 1981. Otras fotografías de la familia atiborran un repisa que está encima de la foto de su padre, pero sobresale una de Rupert, su esposa, Wendi, y su dos hijas menores: Grace y Chloe. Más allá del escritorio, al fondo de la oficina, toda la pared la cubre un gigantesco mapamundi azul-verde con iluminación posterior donde se señalan con puntos negros los centros más importantes de News Corps. A la derecha hay seis pantallas enormes de televisión sintonizadas en los canales Fox News, Fox Financial, Channel 5 de Nueva York y Channel 9 (todos de su propiedad) y dos canales más. Contiguo a las televisiones y frente al escritorio, una pared de vidrio se vuelca sobre el cruce de la calle 49 y la Sexta Avenida. Las sirenas y los pitos asordinados del tráfico señalan que estamos en el justo centro de la ciudad de Nueva York.

Esta no parece la Nueva York que yo conozco… Es como si hubiera perdido la confianza.

Hombre, es en todo Estados Unidos. Acabo de llegar de California. Lo mismo está ocurriendo allá. El sacudón ha dejado al país de cama.

¿Percibe un sentimiento antiempresarial en Estados Unidos o es solo antibanqueros?

Me parece exagerado decir que hay un sentimiento antiempresarial. En este país la gente admira el éxito. Lo que no admira son los contratos blindados de ejecutivos con indemnizaciones millonarias y no me cabe duda de que en los últimos años la codicia se apoderó de Wall Street. Todos estos jovencitos brillantes salidos de las escuelas de finanzas se enloquecieron. Creo, honestamente, que se merecen todo el escarnio y la crítica que les caiga encima. Pero no creo que se pueda decir lo mismo de la industria en general.

Imagino que cuando mira los nombres de sus periódicos en Londres se siente satisfecho con ellos...

Sí. El número de páginas de The Sun es alto y también estamos alcanzando ingresos récord con The News of the World. Es más, mire lo que está ocurriendo con The Sunday Times: es el único periódico dominical que ha mostrado incrementos en la circulación año tras año… y se ve muy bien. Pero en publicidad la cosa sí es espantosa. La publicidad a nivel nacional se ha reducido mucho. Pero no es que se esté yendo a otra parte. Quiero decir, no se está pasando a la televisión ni a otros periódicos, simplemente se agotó.

Sin embargo, ¿todos los periódicos están más gruesos? Por ejemplo, ¿The Times está más gordo? ¿Está vendiendo más pauta publicitaria?

Créame, nuestros periódicos en Londres están económicamente bien, sólidos… incluso si no hacemos mucho dinero durante uno o tres años, sé que saldremos de todo esto con nuestras franquicias infinitamente más fuertes… recurriremos a nuestro liderazgo y fortaleza para ganar cuota de mercado.

¿Cuántos periódicos van a cerrar en el Reino Unido?

Depende de cuánto tiempo dure lo que está ocurriendo. Creo que The Independent y el Daily Express van a salir muy debilitados. Si Tony O’Reilly, [propietario de The Independent] está dispuesto a perder 15 millones de dólares al año solo para decir que tiene un periódico en Londres a pesar de que no cree una sola palabra de las que allí se dicen, bueno, pues allá él. Entonces, respecto a The Independent: me temo que lo pondría entre signos de interrogación. De alguna manera el Daily Mirror es similar al Daily Express. Ha mejorado, pero es cierto, su circulación sigue en declive.

¿Está llegando gente joven a la prensa londinense? ¿Cree que un muchacho inteligente de 21 años querría meterse en algún periódico hoy por hoy?

Bueno, pues yo me metería en un periódico sin pensarlo un minuto. Sin duda. No dejo de repetir que el futuro de la prensa quizá no sea en papel impreso pero, si se tiene una marca en la que la gente confía cuando se trata de divulgar noticias, entonces se puede cobrar por ello. Creo que nos vamos a encontrar con que periódicos como The Wall Street Journal, The Financial Times y The Times tendrán que subir el precio de venta si la publicidad sigue haciéndose cada vez más difícil de conseguir. Y creo que están en capacidad de asumir esas alzas de precio. Nosotros hemos subido el precio del Journal de 1.50 a 2 dólares en un solo año y la circulación de números vendidos por unidad ha aumentado. También tenemos que subir de manera significativa el costo por suscripción.

Dice estar haciendo una reconversión en la manera como se imprime el Journal en Estados Unidos. ¿Podría explicarnos un poco?

Podemos recurrir los grandes periódicos en las ciudades, es decir, imprimir en sus plantas y distribuir en sus camiones. No tenemos que ser dueños de todas nuestras plantas de impresión. Las cifras que nos ahorraríamos cuadran. Quizás en una ciudad ahorremos tres millones de dólares, en otra dos, pero las cifras terminan por cuadrar. No podemos olvidar que los periódicos son un negocio de centavitos.

Me sorprende un poco oírlo hablar de subir los precios de venta por unidad. Usted no dejaba de repetir que los periódicos debían ser tan baratos como fuera posible.

Es imposible mantener barato un periódico como el Journal y al mismo tiempo contar con más de mil periodistas.

¿Qué tan contento está con el Journal en este momento?

Es una obra en marcha. Sé que estaré mucho más contento dentro de un año. Me gustaría extenderlo a toda suerte de áreas distintas pero estos no son tiempos para expansiones. Robert Thompson está cambiando la cultura allí dentro de manera brillante. No dejo de recibir halagos por y para el periódico. A pesar de las habladurías inevitables, no me cabe duda de que Robert es excepcional y que el periódico está mucho, pero mucho mejor.

¿Cómo va la batalla entre el Journal y The Financial Times?

Realmente no creemos estar en medio de una colosal batalla con The Financial Times. The Wall Street Journal tiene una actitud y una disposición sumamente británica, europea. Nosotros somos un periódico total y absolutamente pro libre mercado. Filosóficamente somos muy distintos e infinitamente más grandes. Nuestra circulación oscila entre 1,6 y 1,7 millones. Ahora, no pretendo con esto subestimar a The Financial Times.

La gente anda diciendo que el Journal tiene entre ceja y ceja a The New York Times. ¿Será, entonces, que todo el asunto es contra The New York Times? ¿Es ese el meollo del asunto?

No, ese no es el meollo del asunto pero igual está ocurriendo. Muchos grandes periódicos en este país se han vuelto demasiado pretenciosos… periódicos monopólicos como The Chicago Tribune, Los Angeles Times y The Philadelphia Enquirer. Por razones económicas están cerrando sus oficinas en el extranjero y haciéndose cada vez más y más locales. Algunos, ni siquiera saben qué es lo están haciendo. Están abandonando al 10 o 20 por ciento de la gente del estrato más alto que desea algo más de este país. Pronto van a sentir que nos necesitan a nosotros o al New York Times. Esa gente quiere algo más. New York Times tiene muchas cosas buenas pero su agenda editorial se trasluce desde la primera página hasta la última. Eso no es lo que los lectores quieren… y, en cambio, sí constituye una oportunidad para nosotros. Por supuesto que el NYT vende más que nosotros aquí en Nueva York pero, por fuera de Nueva York, vendemos tres copias por cada una de ellos. Aquí tenemos una gran oportunidad.

Parece muy seguro de que Estados Unidos no va a derivar a la izquierda.

Bueno, pues basta mirar al señor Obama. Casi todo lo que hasta ahora ha hecho no es más que una continuación de la misma política exterior y de defensa. Ha sido muy firme, muy pragmático. Apenas si se puede decir que su inclinación es de centro-izquierda. Me parece más firme que Bill Clinton en todos los aspectos y me atrevo a decir que Hillary Clinton será mucho más firme como secretaria de Estado que lo que nunca fue Bill Clinton. A Bill Clinton le encanta hablar, pero dejó que la amenaza islámica creciera. Su mujer es de carácter mucho más fuerte. Pero no le quepa la menor duda, Obama va a ser el jefe. Mire a quiénes ha escogido. El hombre tiene un equipo de gente sensata, realista, testaruda.

Sin embargo, el Journal ha criticado la composición del gabinete ministerial de Obama.

¡Jamás me consultaron al respecto! Llegué incluso a creer que el Journal quería divertirse un poco tomándome el pelo.

¿Puedo preguntarle cuál de sus rivales lo desvela?

Ninguno. Respetamos a muchísima gente. Considero que todas las otras cadenas de televisión importantes en Estados Unidos están haciendo un buen trabajo. Todos estamos luchando con el problema de audiencias más bajas a medida que los telespectadores se fragmentan. No creo que sea prepotente decir que nuestro estudio [20th Century Fox] es el mejor administrado y el más rentable. Tomamos riesgos, pero nuestra gente allí es muy exigente en costos y en llegar a acuerdos.

Me da la impresión de que muchas de sus adquisiciones —BSkyB, The Sun a finales de los años sesenta, la cadena Fox original y la Liga de Fútbol Americano— ocurrieron todas por puro azar. ¿Qué opina?

Opino que la compra de BSkyB fue pura visión. Que The Sun fue pura visión. En su tiempo dijeron que esa compra era una ridiculez… y también que solo el Daily Mirror podía venderse como se vendía. Y ya ve, nosotros hoy vendemos más. No creo que la puja por la Liga de Fútbol Americano (LFA) pueda atribuirse a visión, pero ciertamente cambió el juego. Mucha gente dijo entonces que pagamos una cifra excesiva, pero fue una decisión completamente acertada. Sospechamos que uno de los dueños de los derechos de la LFA, la cadena CBS, estaba muy nerviosa respecto a cómo (y por cuánto) tendría que pujar en una próxima oportunidad. Sea lo que sea, el negocio fue el que definitivamente creó la cadena Fox. Debe comprender que más de la mitad de nuestras empresas afiliadas eran pequeñas estaciones de televisión UHF [frecuencia ultra-alta] como, por ejemplo, Channel 66 en Tucson, Arizona. Nunca nadie había oído hablar de ellos, nunca nadie se les acercó. Pero cuando jugaban los Dallas Cowboys, el público tenía que verlos y encontraron los canales para hacerlo y eso fue el gran logro.

Siempre me ha parecido que los deportes fueron el motor detrás de la expansión de la teledifusión contemporánea: la LFA aquí, la Premiership en el Reino Unido, la Bundesliga en Alemania para Premiere, la liga italiana para Sky Italia y así sucesivamente. Un asunto más bien tribal, ¿no le parece? ¿Cree que esto se ha entendido lo suficientemente bien?

Bueno, pues eso no es más que entender qué es lo que la gente quiere. De los periódicos aprendemos que los deportes venden. Son las páginas de deportes las que hacen que la gente los compre. Aquí estamos hablando de pasión. Ese es el gran denominador común.

¿Los periodistas son muy negativos?

Demasiados son pesimistas, los embarga un pesimismo relacionado con su propio oficio. Les preocupan sus puestos, por ejemplo, que el trabajo de subedición (revisión, compaginación, etc.) se externalice, se haga en otros continentes… porque realmente es extraordinario lo que está ocurriendo. De manera que, si lo que les preocupa es su seguridad laboral, pues la cosa es perfectamente comprensible, pero no creo que eso se pueda decir de un periódico como The Sun. En este periódico se tiene un buen nivel de seguridad laboral gracias a su éxito…

¿Podrán las grandes compañías de medios de difusión, News Corps inclusive, sobrevivir el fenómeno de internet e incluso prosperar con él?

Por supuesto que todas las compañías de medios deberían sobrevivir el reto que presenta internet pero tendrán que hacer muchos cambios. Internet aún está en sus primeros días y de aquí que, tanto nuestra respuesta como nuestro uso del mismo, tendrán que evolucionar.

Siempre que se escribe sobre usted se le califica de poderoso, ¿siente que tiene poder?

Me parece que se exagera mucho. Es posible hacer cosas con un periódico si usted se encarga de su edición, pero creo que lo que yo hago es escoger a mis directores y editores. Los escojo y después los vigilo. ¿Cuánto poder tienen? Pueden establecer una agenda o revelar un escándalo. ¿Pero pueden en realidad lograr decirle a la gente por quién debe votar y tener éxito en el intento? No lo creo. Pueden tener (y expresar) sus opiniones y puntos de vista, pero eso no es más que parte del ruido.

 

Traducción de Juan Manuel Pombo.

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