El marroquí nacionalizado holandés Abdelkader Benali y los egipcios Randa Jarrar y Yousef Rakah (de derecha a izquierda).

Beirut 39, un viaje al interior del mundo árabe contemporáneo

Nuestra blogger de Medio oriente, Catalina Gómez - Ángel, nos cuenta cómo se está viviendo Beirut39, evento que reúne a los 39 escritores menores de 39 más importantes del mundo árabe.

2010/04/22

Por Catalina Gómez Ángel

La plaza Etoile ha sido testigo de la historia de Beirut.  A su alrededor se libraron algunos de los enfrentamientos más violentos durante la guerra civil que vivió este país entre 19875 y 1990 hasta dejarla prácticamente destruida. Al fin y al cabo estaba ubicada en plena línea verde que dividía a cristianos a musulmanes. Años más tarde, en 2008 y cuando ya había sido reconstruida bajo los polémicos y artificiales cánones estéticos con los que se recupera el centro de Beirut, volvió a ser objeto de disputas. Milicianos de la organización chiíta Hizbollah levantaron barricadas en sus calles aledañas como símbolo de protesta contra ciertas medidas que había tomado el Parlamento Libanés, que  sesiona en una de las edificaciones que está en el marco de la pequeña plaza donde también está una de las iglesia más importante para los Greco Ortodoxos del Líbano. 

Hoy en día esta plaza, y sus callejuelas aledañas llenas de restaurantes y diferentes iglesias y mezquitas, se ha convertido en el lugar preferido de muchos turistas que visitan la ciudad, especialmente provenientes del golfo, y de algunas familias libanesas que llevan a sus hijos a jugar por estas calles peatonales. Ha terminado por convertirse en un espejo donde se reflejan lo diverso y complejo de la sociedad árabe con sus diferentes confesiones, tradiciones y origenes.  Esta realidad se hizo mucho más evidente la noche del sábado pasado en el marco de Beirut39.  Lo que iba a ser una noche cualquiera para muchísimos de estos ciudadanos de a pie, tan diversos como la manera como iban vestidos, se convirtió en un encuentro con su propia historia y con la multiplicidad del mundo árabe.

De repente, mientras caminaban por los alrededores de la plaza, los paseantes empezaron a oír cómo un buen número de jóvenes escritores que comparten su lengua expresaban frente a un micrófono, ubicado en el fondo de pequeña tarima en costado de la plaza, algunas reflexiones sobre los problemas en esta parte del mundo: Un minuto de silencio por los escritores de nuestras sociedades que no pueden expresar lo que piensan, pidió una de ellas. Era libanesa greco ortodoxa que hasta su adolescencia nunca llegó a  pasar a esta parte de la ciudad. (incluso algunos de los autores, especialmente palestinos residentes en Israel, no pudieron viajar al Líbano porque no les daban permiso ya fuera del lado israelita como del lado libanés).

Otra escritora, vestida con una minifalda negra muy chic con su pelo rubio y largo, dio las gracias a Beirut de una manera sentida por haberla recibido tan bien. Era siria y su agradecimiento no tendría mayor relevancia sino fuera porque hace cuatro años los sirios fueron expulsados del Líbano después de varias décadas de dominación en el país. Otro recordó la lucha de sus hermanos palestinos y pidió no olvidarlos. Era jordano musulmán y su reflexión coincidía con un clamor general de todos sus compañeros y con el resto del Público que lo apoyaron con mucho aplausos. Otro cantó una canción tradicional árabe que hizo que a todos se les pusiera la piel de gallina. Era iraquí exiliado en Dinamarca desde tiempos de Sadam. Y así fueron pasando los minutos frente a un gran número de espectadores que tal vez nunca había asistido a un evento literario en su vida.

Esta imagen de la plaza Etoile resume, en mi opinión, lo que fue Beirut39, un proyecto liderado y organizado por el Hay Festival en el marco de Beirut Capital del Libro. Al igual que sucedió hace tres años en Bogotá, este evento no sólo logró reunir 39 escritores menores de 40 años de una parte del mundo determinada para que compartieran experiencias, sino que logró llevar sus voces hasta personas que tal vez nunca habían escuchado un escritor. Beirut, al fin y al cabo, es famosa por ser un lugar donde se publican muchísimos libros, donde hay muchas librerías y donde casi nadie asiste a un evento literario “Lo que más me impactó fue poder hablar abiertamente de mi cuerpo y muchas cosas más con alumnas de colegio totalmente tapadas con velo”, diría después el marroquí Abdellah Taia, que es el único escritor declarado abiertamente gay en el mundo musulmán.

 Como Taia muchos de los escritores, que incluso en el comienzo no entendían porqué eran llevados a colegios a hablar con críos, no dejaban de expresar su satisfacción por los diálogos interesantes que habían sostenido con estudiantes de todas las confesiones. Les hicieron preguntas tan abiertas, que más de uno de ellos quedó frío. Al fin y al cabo, la censura y la falta de libertad en el mundo árabe fueron uno de los temas recurrentes durante los encuentros “Una vez me pidieron que le hiciera tantos cambios a uno de mis libros para que me lo dejara publicar que el mismo funcionario del ministerio de información me sugirió publicarlo por fuera de Arabia Saudita”, contó Mohammad Hassan Alwan. Como pasa con muchos de los autores de la zona, publicó el libro en Beirut y hoy se puede encontrar en las calles de su país. “Muchas de las autoridades se han dado cuenta que no pueden pelear contra Internet y que si alguien quiere el libro lo puede descargar. Por eso no los confiscan cuando los ven circulando en las ciudades”, dijo.  Con Abdullah Thabit, también saudita, la situación es más paradójica. Su libro Terrorista 20, que habla de la vida de un joven que bien pudiera haber sido otro terroristas de los que participó en las torres gemelas, se puede descargar en Internet, se puede encontrar en las calles del país pero es confiscado en el aeropuerto cuando la gente trata de entrarlos al país.

De todo y para todos

La idea de Beirut 39, como lo fue en Bogotá,era que se hablaran de los tópicos más diversos: los tabus, la vida en la inmigración, la nueva literatura árabe. “De verdad me cansa mucho que cada vez que en Occidente se lee a un escritor de origen árabe no están buscando literatura sino que les cuenten de una realidad social. Todo se lee desde una perspectiva política”, dijo el escritor marroquí Abdelkader Benali que desde muy pequeño viajó con su familia a holanda. Hoy en día es una de las estrellas literarias de un país y de una lengua que lo acogió junto a su gran familia. Como Benali, muchos otros escritores dijeron que creían que si los traducían a otros idiomas  era más por una curiosidad política que literaria. Lo que, como era de esperar, les molesta bastante pues la mayoría claman que escriben sobre temas contemporáneos y realidades humanas como las que puede escribir otro escritor de otra parte del mundo.

 “Si quieren ver en mi novela  un asunto político, que lo vean. Pero a mi no me gusta para nada porque yo solo trato asuntos sociales porque la novela lo requiere”, dijo la escritora egipcia Mansoura Ezel Dine, única finalista del Arabic Broker Prize de este año que como otros escritores hizo un llamado a la fuerza que han tomado las religiones en el mundo árabe en los últimos años. “Esto no era así antes”, dijo Mansoura que como otros escritores que participaron se refirieron al poder de dominación de las religiones en sus países incluso en la presión que ejercen sobre los gobiernos.  “En mi país van mucho más mujeres veladas pero yo no creo en la religión como apariencia. Nada que ver con el velo y la abaya, tiene que ver con lo que pase en nuestros corazones”, explicó Mansoura que viene de una familia rural egipcia conservadora y religiosa.

“La presión de la religión en nuestras sociedades ha llevado a que la gente que actúa como ellos se convierta en un excluido”, concluyó la libanesa Hyam Yared  que asegura que queda con la idea después de estos días de encuentro, que los escritores  son una comunidad que está presionando por el cambio. Las ideas, reflexiones y manera de escribir de estos 39 escritores quedaron registrados para la historia  en la antología Beirut 39, New writing from the arab world, publicada por la editorial Bloomsbury en Inglés y árabe. Ojalá la podamos ver traducida pronto al Español.   

 

Nota: Al igual que sucedió con Bogotá 39, los escritores de Beirut39 serán invitados a los Hay Festival del Reino Unido, Zapatecas (México), Segovia (España) y obviamente Cartagena. Desde ya les recomiendo no perderse sus eventos porque como conclusión personal debo decir que me sorprendió gratamente por el nivel de las reflexiones que caracterizaron las discusiones. Fueron cuatro días que me permitieron hacer un viaje acelerado por lo más profundo y humano del mundo árabe.

 

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.