El sociólogo de origen polaco, nacionalizado británcio Zygmunt Bauman recibió en conjunto con el sociólogo francés Alain Touraine el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010.

Touraine y Bauman, premiados por ayudar a entender el acelerado mundo actual

Oviedo (España), 27 may (EFE).- Los sociólogos Alain Touraine y Zygmunt Bauman fueron distinguidos hoy con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010 por ayudar a entender, desde perspectivas diferentes pero complementarias, el "cambiante y acelerado mundo en el que vivimos".

2010/05/27

Considerados dos de los máximos exponentes del pensamiento europeo actual, Touraine y Bauman han analizado en sus dilatadas carreras las profundas transformaciones de las estructuras sociales contemporáneas y han desarrollado "instrumentos conceptuales singularmente valiosos" para entender cuestiones fundamentales de nuestro tiempo.

Touraine (Hermanville-sur-Mer, Francia, 1925), autor de una veintena de libros y conocido como el creador del término "sociedad post-industrial", ha centrado sus trabajos en la sociología de la acción, con un análisis de la conciencia laboral y de los movimientos sociales.

Contrario a las políticas neoliberales de la década de los noventa, el sociólogo francés ha abogado por impulsar un nuevo movimiento social frente a la globalización, un fenómeno que en su opinión fragmenta a la sociedad, fomenta el individualismo y que debe subordinarse al desarrollo de los derechos humanos.

Tras la concesión del premio, Touraine afirmó que el galardón contribuirá a aumentar aún más su "conciencia de ser un intelectual latino" que encuentra en el mundo hispánico, italiano y francés las "orientaciones básicas" del trabajo de toda su vida.

"Mi meta siempre fue rescatar el concepto de sujeto, no de manera filosófica sino a través del conocimiento directo de los movimientos colectivos en los que se manifiesta el anhelo de defender el 'derecho a tener derechos' de los grupos dominados", afirmó.

Su colega Zygmunt Bauman, de origen polaco pero nacionalizado británico, también destacó el prestigio de un galardón con el que, señaló, se reconoce su "modesta" contribución a la "autoconciencia humana conjunta".

Bauman (Poznan, Polonia, 1925) consiguió gran reconocimiento internacional con sus análisis de los vínculos entre modernidad, nazismo y comunismo posmoderno, pero también por haber creado conceptos como el de la "teoría de la modernidad líquida" a la hora de definir los tiempos actuales como una era de cambio y movimiento constante en el que el hombre se ve huérfano de referencias consistentes.

Sus teorías han ejercido una gran influencia en los movimientos antiglobalización y han destacado también por vincular el exterminio de los judíos a manos de los nazis como un fenómeno relacionado con el desarrollo de la modernidad.

El jurado, presidido por el catedrático Manuel Olivencia, ha reconocido la influencia de los trabajos de Touraine para entender e interpretar el "sentido profundo de las grandes transformaciones de nuestra época, ofreciendo a la vez una reflexión continua y enriquecedora acerca de los problemas derivados de una convivencia necesaria por encima de las diferencias humanas".

De Bauman, el tribunal ha subrayado su estudio "a fondo de la condición social del hombre posmoderno en un mundo inestable y de valores perecederos".

La candidatura de ambos sociólogos, presentada por el presidente del Instituto Empresa Universidad de Madrid, Rafael Puyol, se impuso en la votación final por mayoría al otro finalista, el japonés Shigeru Miyamoto, considerado el padre del vídeojuego moderno.

Tanto la candidatura ganadora como la finalista tenían "cara", después de cinco ediciones en las que este galardón había recaído en entidades colectivas: Google, las revistas Science y Nature, National Geographic Society y los institutos culturales europeos.

De hecho, varios miembros del jurado habían apostado por distinguir en esta trigésima edición de los Premios Príncipe de Asturias a una persona, en este caso dos, del campo de las humanidades, cuando habitualmente la balanza del galardón tiende a inclinarse a favor del ámbito de la comunicación.

El premio, dotado con 50.000 euros (61.500 dólares) y la reproducción de una estatuilla diseñada por Joan Miró, es el tercero que se falla este año tras los de Artes, que fue para el escultor estadounidense Richard Serra, y Ciencias Sociales, que recayó en el equipo arqueológico de los Guerreros y Caballos de Terracota de Xian. EFE

 

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