Ignacio Rodríguez y Carolina Beltrán Foto: Andres Felipe Alvarado

Los 25 del Umbral Teatro

Con una obra onírica y fantasiosa que explora la vida de una recicladora, el grupo celebra un cuarto de siglo.

2016/05/24

Por Paola Moreno

Josefina Espinosa Londoño tiene alrededor de 74 años y nació en Guatapaé, Medellín. Cuando todavía existía el Cartucho en Bogotá, era jefe de los recicladores. Tenía un capital de dos millones de pesos en material para colchones, cuando un día cualquiera llegó una retroexcavadora y derrumbó el lugar donde ella lo tenía. Josefina quedó en la calle, tuvo que salir a arrastrar un carro de reciclaje, que hoy en día lleva con ella.

Si bien Josefina perdió gran parte de su capital, hay cosas que aún la acompañan: la dignidad, la felicidad y la fantasía. Así, por lo menos, recuerda la dramaturga Carolina Vivas la historia de Josefina Espinosa, a quien conoció e invitó a participar en la Ópera de Tres centavos, de Bertolt Brecht.

“Yo tuve unos encuentros con ella, que llamé Laboratorios de Memoria, en los que exclusivamente la oía hablar porque es una gran conversadora y descubrí que ella, para sobreponerse a las dificultades del presente, había encontrado en el pasado, en su infancia, la fuerza. Son los recuerdos los que le permiten estar aquí y ahora”, menciona Vivas.

La historia de Josefina es la historia de la obra De peinetas que hablan  y otras rarezas, que estrena el grupo Umbral Teatro en conmemoración de sus 25 años. En esta obra los objetos hablan, tienen vida propia y Josefina los usa para ir y venir a través del tiempo. Carlos Reyes, también dramaturgo colombiano, dice que la obra “desarrolla los viajes de la anciana por los caminos del tiempo y del espacio, entre la realidad y la ficción, la dura brega de su oficio marginal y los sueños e ilusiones que aparecen como un camino para sortear las durezas de la vida. La experiencia de la recicladora, entre lo real y lo imaginario, es análoga a la de la propia dramaturga, quien toma fragmentos literarios y personajes de otras épocas para configurar este viaje por el tiempo y el espacio”.

La poesía, la violencia y el teatro

Umbral Teatro, fundado por Ignacio Rodríguez y Carolina Vivas en 1991, presentó Segundos, su primera obra, dos años después. En febrero, cuando comenzó la celebración de los 25 años, presentaron nuevamente al público su ópera prima. En ella, los personajes son seres asediados por la soledad, seres comunes, incomprendidos, cada uno de ellos sufre en silencio y el público solo puede ser testigo de cortos segundos donde salen a la luz pequeños fragmentos de sus historias. Segundos fue considerada como uno de los mejores montajes por el jurado del Festival Nacional de Teatro.

Las creaciones de Carolina Vivas son posibles, entre otras cosas, gracias a un largo recorrido que ha tenido por el teatro: ha sido alumna de importantes maestros de la dramaturgia nacional e internacional como Enrique Buenaventura, Santiago García, el argentino Mauricio Kartun, el chileno Marco Antonio de la Parra, el español José Sanchis Sinisterra, entre otros. Además sus montajes teatrales se caracterizan por tener un fuerte trabajo investigativo detrás.

La violencia es un punto importante en la dramaturgia de Carolina Vivas y de Umbral Teatro, porque este grupo funciona bajo la modalidad de creación colectiva, donde cada integrante aporta algo a la creación de un montaje. Gallina y el otro es una de esas obras que abordan el tema de la violencia además de preguntarse por el país rural, el torturado, pero lo hacen desde lo pequeño y lo sutil, como una gallina. Para la realización de esta obra Vivas también recopiló relatos de personas que fueron víctimas de la violencia. “Cuando uno toca estos asuntos sin la presencia de la poesía, estaría frente al amarillismo puro. Nosotros hacemos un teatro que resulta profundamente doloroso y eso es lo que queremos, que la gente se conmueva, ya que la realidad no los conmueve, que lo haga el arte”, dice Vivas.

Entre otras de las obras que ha desarrollado este grupo de teatro se encuentran Electra o la  caída  de  las  Máscaras de  Margarite  Yourcenar (1994),  Día feliz de Samuel Becket (1996), Filialidades (1997), Cuando  el  zapatero remendón  remienda  sus  zapatos,  la obra infantil, Una Soberana calva, La ópera de tres centavos de Bertold Brecht, entre otras.

El estreno

En una entrevista del año pasado, el dramaturgo Sandro Romero Rey le preguntó por lo que venía para Umbral Teatro, y Carolina Vivas respondió que se estaban preparando la celebración de los 25 años del grupo. “Para esa ocasión, estamos trabajando a partir de un nuevo texto mío que se llama De peinetas que hablan y otras rarezas. Es una obra casi imposible de montar, cosa que me interesa”, concluyó.

“Es una obra donde las peinetas hablan… y otras rarezas porque Josefina tiene una relación muy profunda con sus objetos. Como yo no puedo hacer una obra de los mismos materiales que está hecha la vida, Josefina me llevó  a un tipo de dramaturgia onírica y fantasiosa, que son sus herramienta para vivir”, dice la fundadora.

Funciones

De peinetas que hablan y otras rarezas
24 y 25 de mayo
Teatro Colón Calle 10 # 5-32
7:30 p.m.

1 al 18 de Junio de miércoles a sábado
Galponcito de Umbral (Calle 19 N° 4 - 71 local 404)
7:30 p.m. 

Donde se descomponen las colas de los burros
26 de mayo
Teatro Colón
7:30p.m.

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