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Una humanidad difícil de curar

La serie de Cinemax 'The Knick' protagonizada por Clive Owen y distribuida en Latinoamérica por el canal MAX, estrenará su segunda temporada el 16 de octubre. Arcadia estuvo en México para conocer los detalles de esta producción.

2015/10/09

Por César Rojas

Un médico cirujano, o mejor, un médico en constante experimentación para hacerse cirujano, usa parte de la piel del bíceps de una mujer para reconstruir su nariz. La mujer debe permanecer con el brazo encima de su cabeza durante varios días para que el fragmento de piel siga viva mientras se adhiere a lo poco que quedó de la nariz destruida por la sífilis.  El médico se llama John Thackery (Clive Owen) y es el protagonista de The Knick, una serie dirigida por Steven Soderbergh  y ambientada en la clínica The Knickerboker. Un hospital de Nueva York, fundado en 1862 y  posteriormente cerrado en 1979 por problemas financieros.

La serie que  finalizó con éxito su primera temporada, estrena este 16 de octubre una segunda parte . Arcadia estuvo en el lanzamiento con algunos personajes del elenco y habló con ellos acerca del futuro de la serie y su trabajo como actores bajo la dirección de una figura como Soderbergh (autor de cine independiente por películas como Sexo, mentiras y cintas de video o The Underneath, pero también conocedor de la industria de Hollywood con la saga Ocean’s Eleven, Twelve y Thirteen) quien anunció a comienzos de 2013 que se retiraba de la dirección cinematográfica. “Las películas ya no tienen importancia”, dijo entonces.

Lo que pocos se esperaban era que iba a volver para emprender proyectos de gran formato en televisión. The Knick es una de sus apuestas. Protagonizada por Clive Owen, esta serie de época ha causado gran impacto por el guión que le da un brillo distinto a cada personaje, la juiciosa producción que recrea un momento específico de una ciudad y el elenco que combina actores con experiencia con otros que se están abriendo camino.

Sobre la serie

The Knick es una producción de Cinemax que será distribuida en América Latina por el canal MAX, de la cadena HBO. El estreno simultáneo de la segunda temporada para todo el continente será el viernes 16 de octubre a las 9:00 p.m de la noche.

Ahora que HBO GO llegará a Colombia, será posible ver la primera temporada en internet.

Escrita por Jack Amiel y Michael Begler, quienes ya han trabajado juntos en largometrajes como The prince & me y Big miracle, esta serie reúne muchas de las características de una producción para la pantalla grande. El productor, Howard Cummings, le contó hace poco a la revista Variety que durante la primera temporada tuvieron cerca de 90 locaciones distintas y que el 47 por ciento de las escenas se filmaban en exteriores, lo cual es inusual para una producción de época.

Además, Steven Soderbergh ha estado en la dirección, rodaje y edición de todos los capítulos. Muchos dicen que es como ver diez películas de un mismo director en una temporada.

Todos estos elementos tienen una mezcla que no deja de ser estratégica. Para no anquilosar la serie, los productores acompañan las secuencias con música electrónica y disonancias muy contemporáneas. Holland cuenta que cada vez que ellos tratan de utilizar acentos, palabras o modismos muy anticuados o “de la época”, Soderbergh los detiene para que vuelvan a un registro más moderno.

Series como E.R., Grey’s Anathomy (en 1996 Soderbergh rodó una película titulada Grey’s Anathomy, pero esa es otra historia) o House M.D. han demostrado que registrar la vida del personal médico puede ser muy interesante, o al menos ha resultado exitoso para las productoras. The Knick añade el componente de época con la inversión necesaria para mostrar en televisión el nacimiento de la medicina moderna.

Sin embargo esta producción es mucho más que la vida dentro de un hospital. El drama que encierra es el reflejo de una época de la que no se habla mucho. La televisión o el cine estadounidense ha mostrado de distintas formas la época colonial, el periodo de independencia, las guerras mundiales o los movimientos civiles que les siguieron en la segunda mitad del siglo XX, pero ¿qué tiene de especial el año 1900?

En una carroza halada por caballos, el Dr. Thackery se inyecta una dosis de cocaína. Así empieza el primer capítulo de la serie en la que esa misma droga vuelve a aparecer en el teatro de operación para adormecer a los pacientes. La drogadicción, tal como se conoce hoy en día, no existía. Tampoco había métodos anticonceptivos, pero sí abortos, prostitución y enfermedades venéreas que ni la sociedad ni la medicina sabían controlar.

Las mafias dominan una ciudad en la que cada vez hay más migrantes y los servidores públicos están al servicio del mejor postor. La corrupción unta hasta a los conductores de ambulancias (también haladas por caballos) que se pelean por los enfermos y cobran comisiones a los hospitales por cada uno de ellos. No en vano uno de los slogan de la serie reza “La humanidad es difícil de curar”.

La segunda temporada

En un restaurante ambientado con los mismos detalles de la serie, el equipo de MAX recibió a distintos representantes de la prensa latinoamericana. Arcadia fue uno de los dos medios colombianos que estaba presente.

Camillas de hierro oxidado, vasijas de porcelana para lavar los instrumentos y un escritorio adornado con un teléfono antiguo, una pluma y una calavera. Además hubo enfermeras que desfilaban por los pasillos con sus incómodos vestidos blancos y un médico de chaleco y reloj de bolsillo que golpeaba unas hojas marrones tratando de encontrar una respuesta. Así se recreó el lanzamiento de la segunda temporada de The Knick, en la que Lucy Elkins y el doctor Algernon Edwards tomarán más protagonismo. Arcadia habló con los dos actores encargados de encarnar a estos personajes.

Eve Hewson

Es la hija de Bono, el vocalista de U2, pero dentro de poco esa no será la primera referencia que usará la gente cuando quiera hablar de ella. En la serie, interpreta a la enfermera Lucy Elkins, una joven tímida que acaba de llegar al hospital Knickerboker. Aunque silenciosa, Elkins está en todas partes, y resulta involucrándose en la intimidad de otros personajes.

“Fui forzada a leer un libro por Steven Soderbergh, que ni siquiera podría decir bien de qué trataba, era sobre ese periodo y lo que estaba pasando en Nueva York. Leí otros libros sobre enfermería, vi documentales, busqué en Google. Google es mi mejor amigo… Y fuimos a una escuela de medicina donde nos mostraron cómo hacer ciertas cosas, como pasar instrumentos y cosas así”, cuenta Hewson a propósito de su preparación para el papel.

Su carrera está iniciando y admite que trabajar con Soderbergh es como volver a la escuela de cine. Empezó a actuar a los 16 años y estudió en la escuela de actuación de la Universidad de Nueva York, su acento irlandés prácticamente se ha ido y durante la presentación de la segunda temporada de The Knick parecía proyectar la misma timidez que le imprimía a su personaje al comienzo de la serie.

“Ella no es lo que parece”, dice Hewson refiriéndose a la enfermera Lucy, “la gente cree que es el tipo de chica que puede ser intimidada, pero sabe lo que está haciendo, en la segunda temporada será mejor que muchos doctores”.

Andre Holland

En The Knick Holland interpreta al doctor Algernon Edwards. Un médico afroamericano que estudió en Inglaterra y Francia, un caso excepcional para la época. El actor afirma que su personaje encarna una paradoja: para el año 1900 la esclavitud ya ha sido erradicada, la discriminación sigue latente, pero como es bien sabido, faltan más de 60 años para que se reivindiquen los derechos de la población negra en Estados Unidos.

Holland dice que ese fue uno de los motivos por los que buscó interpretar al Dr. Algernon Edwards. El médico afroamericano es un adelantado a su época, aunque está en la capacidad de hacer mucho por la medicina, tiene que recluirse a lo que los demás le permiten hacer. Eso lo lleva a una doble condición que Holland explica con la teoría de la “Doble consciencia”, acuñada por el escritor y sociólogo W.E.B. Du Bois en 1903.

Según Du Bois, la población negra en Estados Unidos tenía que verse a sí misma a través de sus propias aspiraciones y a través de los ojos de los demás. De modo que estaban limitados a la forma como los dejaran actuar, o como esperaban que lo hicieran. Holland lo resume de esta manera: “Los afroamericanos, particularmente en esta época, tenían que desarrollar dos caras de su personalidad. Una que podían mostrar en público y otra en privado. Y era un asunto de supervivencia”.

“Uno de los principios de la actuación es vivir el momento que corresponde. Y creo que Algernon es un optimista, y tiene que serlo. Para mí ha sido difícil hacerme a un lugar en Hollywood, es duro, pero tengo que ser optimista. Y creo que ocurre lo mismo con este personaje”, le dijo Holland a Arcadia.

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