Ayer me  echaron del pueblo, José A. Morales
Publicado: 23/01/2014
Por Eduardo Arias

Ayer me echaron del pueblo, José A. Morales

Hace poco más de 50 años el compositor santandereano José A. Morales (1914-1978), autor de clásicos como “Campesina santandereana”, “Pescador, lucero y río” y “Pueblito viejo”, escribió la que podría considerarse la primera canción protesta de la música colombiana. Desde su mismo título, “Ayer me echaron del pueblo”, dejaba en claro que no se trataba de un típico tema del bambuco, que por lo general se dedican a exaltar los olores, colores y sabores de los paisajes colombianos y las bondades idealizadas de la vida campesina. “Ayer me echaron del pueblo porque me negué a jirmar / la sentencia que el alcalde a yo me hubo de implantar / porque tuve con mi mano al patrón que castigar / cuando quiso a mi jamilia, quiso a mi jamilia llegármela a irrespetar”.

La primera lectura remite a un lío de faldas entre un todopoderoso hacendado y un humilde campesino indefenso ante la ley. Pero una mirada más detallada permite descubrir que la canción también habla de los conflictos por la tierra y los desplazamientos que se generaron durante La Violencia de los cincuenta y que se han mantenido vigentes durante los últimos 80 años. “Ayer me echaron de pueblo, mañana yo he de volver / porque allí dejé mi rancho, mis hijos y mi mujer. / Mi Diosito que es tan güeno me tendrá que perdonar / todo lo que hice y lo que haga, lo que hice y lo que haga, en dejensa de mi hogar”. Aunque se trata de una coincidencia, no deja de ser llamativo que la canción haya aparecido el mismo año que el estudio La violencia en Colombia, de Germán Campo, Eduardo Umaña Luna y Orlando Fals Borda, y que la pintura Violencia, de Alejandro Obregón, que causaron tanta conmoción, como la canción misma, que fue finalista en el Festival de la Canción en Villavicencio de aquel año y no ganó el evento por el contenido de su letra.

En estos tiempos luce ingenuo imitar el habla de los campesinos con errores de pronunciación tan evidentes, además de ser un gesto que se catalogaría como muy poco políticamente correcto. De todas maneras, “Ayer me echaron del pueblo” es una de las grandes canciones del repertorio colombiano. No solo es antecesora de otras canciones protesta memorables, como “Café y petróleo”, de Ana y Jaime, o “Una flor para mascar”, de Pablus Gallinazus (por no hablar de las decenas de temas protesta que llegaron después con el rock y el hip hop), sino que ofrece una mirada realista del campesino contemporáneo y su relación con la ciudad, como también sucede con “La cucharita” y otras canciones de Jorge Veloza.


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