Por qué fracasan los países
Publicado: 12/12/2014
Por Revista Arcadia

Por qué fracasan los países

Daron Acemoglu y James A. Robinson/Deusto

¿Qué hace que El Paso, Texas, y su vecina Ciudad Juárez, Chihuahua, muestran contrastes tan marcados, si conviven en el mismo lugar? Esas desigualdades en el mundo han motivado un debate centenario que aún no termina. Acemoglu y Robinson recorren la historia desde la antigua Roma, pasando por la república veneciana, los Tudor, la colonización de América y la China, entre otros lugares y épocas. Quieren explicar por qué algunas naciones han logrado ser prósperas, y otras se han debatido por siglos en la pobreza. Los estudios del caso permiten a los autores desentrañar los rasgos comunes de unas y otras. Y de ese ejercicio emerge su tesis central: la prosperidad no depende de la cultura o la geografía, sino de la presencia de una autoridad centralizada e instituciones económicas y políticas incluyentes y no extractivas. No es que los países no crezcan bajo los regímenes extractivos: solo que no es sostenible a la larga. De ese modo, por ejemplo, el fenómeno chino estaría condenado a detenerse cuando sus problemas estructurales hagan crisis. Y Colombia, a la que le dedican bastante más atención de lo usual en un libro como este, sale bastante mal librada.


REVISTAARCADIA.COM COPYRIGHT©2018 PUBLICACIONES SEMANA S.A.
Todos las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de PUBLICACIONES SEMANA S.A. Se prohíbe la reproducción total o parcial de cualquiera de los contenidos que aquí aparezca, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular.