Violencia, cómic y novela gráfica en Colombia
Publicado: 24/04/2016
Por Paola Moreno

Violencia, cómic y novela gráfica en Colombia

Seis artistas colombianos entre ilustradores y guionistas de cómic y novela gráfica conversaron en el marco de la FILBo, a cerca de la forma en que ha sido representada la violencia en estos formatos en el país.

Seis artistas colombianos entre ilustradores y guionistas de cómic y novela gráfica conversaron en el marco de la FILBo, a cerca de la forma en que ha sido representada la violencia en estos formatos en el país.

En Colombia se ha contado la guerra de muchas formas, a través de la literatura, del cine, del teatro, de la pintura y de la música, pero hablar específicamente del cómic y la novela gráfica en esta tarea es un tema relativamente nuevo. El guionista de Caminos condenados, Pablo Guerra reconoce la influencia, en las creaciones posteriores, de los dibujos realizados por los hermanos Campo en los años 70. Hoy en día, con la aparición de editoriales como Laguna Libros con Cohete Cómics y Rey Naranjo se le ha dado más espacio a la publicación de estas propuestas en Colombia.

Para Oscar Pantoja guionista de Tanta sangre vista, esta nueva generación de dibujantes y guionistas está trabajando en un lenguaje que todavía es nuevo, “sí bien es cierto que existen trabajos anteriores, con nosotros hay una especie de apertura para contar el país a través del cómic, en un trabajo, también, por preservar la memoria”.

Pero ¿son estos libros llamativos solamente porque hablan del conflicto y la violencia? Para el dibujante del mismo libro, Juan Pablo Gaviria: “cuando se lanza un libro en formato de cómic o novela gráfica en Colombia y está contando un momento doloroso del país éste tiene muchos reflectores encima. Muchas veces no se valoran por su contenido y su calidad, sino simplemente porque está hablando de este tema”.

Dibujar el conflicto

Tanta sangre vista es una adaptación de la novela homónima del autor colombiano Rafael Baena y cuenta la historia de la unión de dos momentos en la vida de una familia, por un lado durante la guerra y el otro, después de ella, es editada por Rey Naranjo; Los Once es la historia de la toma del Palacio de Justicia ocurrida en 1985, puplicada por Laguna Libros y Caminos condenados está basada en un trabajo de investigativo de Diana Ojeda, apoyado por la Universidad Javeriana, a través del Instituto Pensar y la Universidad del Rosario, Caminos condenados le da voz a los habitantes de los Montes de María, lugar en conflicto porque al unir las parcelas en un solo cultivo están desapareciendo los caminos, ésta última forma parte del nuevo sello editorial Cohete Cómics de Laguna Libros.

Dibujar los contextos y las personas que han pasado por momentos de violencia no es una tarea fácil, “hablar de esto no es bonito. El hecho de estar contando a través de dibujos no significa que sea más fácil de representarlo”, dice el moderador, quien aprovecha para preguntarles a los dibujantes y guionistas cómo hicieron esta tarea con sus respectivos libros.

 “Cuando el conflicto entra en una plataforma de discusión donde es atravesado por medio de la representación, deja de ser objetivo y se vuelve subjetivo. Uno tiene que tener la responsabilidad de saber dónde está parado porque le está dando la cara a un asunto complejo”,  dice Juan Pablo Gaviria.

Cada una de las historias de estos libros están plasmadas de formas diferentes. En el caso de Los Once, los dibujantes recurrieron al uso de animales para darle vida a los personajes. Miguel Jiménez, uno de sus dibujante, defendiendo la idea de encarnar a la población civil en ratones argumenta que el universo que ellos crearon está basado en la idea de una fauna posible en la ciudad donde “los ratones son animales muy vulnerables”.

Caminos Condenados al estar basado en un trabajo investigativo de Diana Ojeda, sus guiones fueron concertados con la comunidad, siendo casi que una creación colectiva entre ellos, los dibujantes y los guionistas. “Algo muy importante es que fuera una representación digna además pensamos el libro como una publicación que pusiera a dialogar a la academia y a la sociedad”, menciona su guionista. Camilo Aguirre y Henry Díaz, dibujantes del libro, coinciden en que con este trabajo existía el riesgo de que la representación se convirtiera en una "caricatura muy simple" y con esto, estaban adquieriendo una responsabilidad muy grande. 

Para la elaboración de Tanta sangre vista, Juan Pablo Gaviria contó con la ventaja de que el texto de Rafael Baena ya generaba imágenes propias, pero el reto era darle un nombre por medio del dibujo y resalta el acompañamiento que desempeñó el escritor durante el tiempo de realización del libro.

Hablar del papel del cómic y la novela gráfica en el tratamiento de la violencia y el conflicto en Colombia es aún un tema que tiene mucha tela por cortar  y como lo mencionó al finalizar el moderador de la conversación Daniel Jiménez “ojalá esta sea una de mucha apuestas que vienen en el país para contar estas historias, y que esto anime a los lectores a ser exigente hacia ellos como escritores y hacia la madurez de estas historias”.

Los libros Tanta sangre vista, Caminos condenados y Los Once se encuentran disponibles en la Feria del Libro.


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