Somos un país racista
Publicado: 15/04/2019

Somos un país racista

Las reacciones ante el caso de Jenny Ambuila mostraron que somos un país profundamente racista y clasista, que no señalamos a todos los corruptos por igual.

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El 31 de marzo, la Fiscalía anunció haber capturado a dos funcionarios de la Dian por permitir el ingreso ilegal de toneladas de mercancía por el puerto de Buenaventura a cambio de millonarios botines. El caso de uno de ellos, Ómar Ambuila, ha tenido especial visibilidad no solo por sus múltiples delitos, sino específicamente por su hija, Jenny Ambuila, quien ostentaba su riqueza mal habida en sus redes sociales. Anunciada la noticia de la captura, las redes sociales explotaron con memes construidos con fotos de Jenny y comentarios sobre su Lamborghini, su ropa de marca, sus joyas, Harvard –la universidad en que estudiaba–, sus viajes, etcétera.

Varias cosas ciertas en este episodio: 1) La sociedad debe repudiar la corrupción en todas sus formas y la ley debe castigarla. 2) Jenny Ambuila es sin duda una mujer ostentosa, como muestran sus fotografías. 3) La indignación ciudadana y la condena social por casos de corrupción son legítimas. 4) Somos un país profundamente racista y clasista, porque a pesar de que lo anterior es cierto, este caso muestra que no señalamos a todos los corruptos por igual. Martín Santos la tildó en su cuenta de Twitter no de corrupta, sino de “loba”. Y la periodista D‘arcy Quinn escribió lo siguiente: “Como [sic] les parece que se tuvo que quedar donde un pariente pobre, pobre, que tal [sic]”. Parecería que a este país en realidad le duele que una persona de esa condición social tenga esos privilegios, y no la forma como los consigue. Como dijo Iván Cuervo en Twitter, “¿le aterran a Darcy Quinn los lujos y excesos de un Carlos Mattos? No, el punto inaceptable es que lo haga ‘esa negrita levantada”’. Solo unos cuantos comentarios –de miles– en Twitter lo prueban: “Yo trabajo como negra para vivir como Jenny Ambuila”; “Punto para esta negra fina”; “Respecto a la ostentación de Jenny Ambuila, diría mi abuela ‘Negra bruta, es como mojón de puerco vestido con seda y bañada con perfume de cacharel pero no deja ser mojón y hediondo’ [sic]”; “El único problema que tengo con Jenny Ambuila es que es NEGRA”.

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