Almudena Grandes, escritora española autora de 'Inés y la alegría' Almudena Grandes, escritora española autora de 'Inés y la alegría'

Almudena Grandes: Ulises, mi abuelo y yo

2014/02/26

Por RevistaArcadia.com

El primer hombre de mi vida se llamó Manolo Grandes y era mi abuelo.

Era, además, el único adulto al que le interesaba mi opinión, el único que me consideraba una niña valiosa aunque fuera gorda, y peluda, y nunca hiciera de angelito en la función de Navidad. Era mi cómplice, mi compañero, mi valedor, y lo nuestro una historia de amor tan verdadera que cuando hice la primera comunión, le pedí lo que más deseaba, lo que menos me convenía. Quizás por eso no quiso regalarme un tutú de bailarina de azul celeste.

Aquel día, mi abuelo volvió a regalarme un libro. Su elección me decepcionó y él se dio cuenta, pero era tan sabio que sonrió como si presintiera que desde el instante en que lo abriera, nunca conseguiría volver a cerrarlo.

Los libros capaces de cambiarnos la vida siempre se leen en primera persona del plural. Ese fenómeno se apoderó de mí mientras naufragaba junto con Ulises, una y otra vez, a lo largo de aquella versión en prosa, para niños, de la Odisea de Homero. Porque yo navegué en aquellos barcos, yo conocí a Nausícaa, yo sorteé a Escila, y a Caribdis, y le dije a Polifemo que mi nombre era Nadie antes de dejarle ciego. Yo escapé de las garras de Circe para desembarcar en Ítaca todas las veces que leí una historia que ya era la mía.

En el banquete que ofrece a los pretendientes al final del libro, al conceder a un mendigo barbudo el derecho a probar suerte con el arco del rey Ulises, Penélope le cambió la vida a, al menos, dos mujeres. La primera, ella misma. La segunda, yo porque sentí que, al vengarse, Ulises me vengaba de todos los naufragios que pudiera llegar a padecer en mi vida.

Nunca había probado una emoción tan intensa. Nunca había sido tanto yo, siéndolo menos. Nunca me había sentido tan poderosa. Leyendo la Odisea, decidí que quería escribir, y esa es quizás la más importante de todas las cosas buenas que le debo a mi abuelo.


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