Sarah Wolozin. Foto: Valentina Perez Torres. Sarah Wolozin. Foto: Valentina Perez Torres.

Las posibilidades de lo 'transmedia': una charla con la directora del MIT Documentary Lab

Sarah Wolozin es una de las mayores expertas en narración 'transmedia' del mundo. Desde su experiencia en diferentes iniciativas del MIT (Documentary Lab, Docubase e Immerse), nos contó las claves para entender estas nuevas formas de contar historias, en el marco de las convocatorias NewMedia del MinTIC, Proimágenes la Cámara de Comercio de Bogotá y el Canada Media Fund.

2018/08/06

Por Ricardo Díaz Eljaiek

Desde el mes de marzo de este año, se anunciaron las convocatorias NewMedia, un proyecto apoyado por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Proimágenes Colombia, el Canada Media Fund y la Cámara de Comercio de Bogotá. Esta iniciativa busca producciones para nuevos medios digitales que cuenten con propuestas innovadoras para contar una historia.

En las dos modalidades de la convocatoria, siete proyectos fueron seleccionados. Cuatro de ellos trabajarán en alianza con empresas canadienses y el resto son de empresas colombianas. Hay 703 millones de pesos destinados a estímulos.

ARCADIA habló con Sarah Wolozin, miembro del comité evaluador, productora con amplia experiencia en este campo. Las nuevas formas de contar historias, según ella, son aquellas que incluyen elementos de diferentes tecnologías y técnicas (lo que ahora se conoce como transmedia): realidad virtual que pueda ser combinada con un acto teatral para, por ejemplo, contar una historia de guerra en la que la audiencia no solo pueda ver e interpretar, sino también participar.

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Wolozin ha trabajado en diferentes iniciativas del MIT enfocadas en compartir información para la educación en nuevas formas de storytelling; entre ellas, Documentary Lab, Docubase e Immerse. Además, ha realizado proyectos para gigantes de los medios norteamericanos como PBS y History Channel. Le preguntamos sobre su experiencia, sobre el programa NewMedia y la importancia de la transmedia para narrar historias hoy en día.

¿Cómo ha sido su experiencia con la iniciativa NewMedia de Proimágenes y MinTIC?

Estoy súper emocionada de ver esta iniciativa porque esto no existe en muchos países, incluidos los Estados Unidos. Ustedes están muy adelantados en el juego al crear un fondo de estímulos. No existe en muchos lugares. En Francia tienen una cultura muy desarrollada alrededor del documental, al igual que Canadá, pero específicamente documental. Entonces, al ver que diferentes partes del gobierno de un país se unen para promover esto tiene mucho sentido para mí. Deberían seguir haciéndolo, ya que son pocos en América Latina. Hemos tenido tantas reuniones con tanta gente distinta y ver esa voluntad, ese interés y esas ganas de saber más cosas con respecto a esto me resulta muy emocionante.

¿Y qué tal los proyectos evaluados?

Son muy frescos. Algunos son muy colombianos, mientras que otros son más universales. Ambos tipos son necesarios. He visto muy buenas ideas, de las cuales hemos escogido proyectos muy buenos y diversos.

Creo que todavía hay un montón de conocimiento que las personas y los equipos necesitan consolidar para construir proyectos realmente sorprendentes en el campo, pero considero que esta es exactamente la manera cómo se hace. Veo todo eso empezando aquí.

¿Qué significa el término transmedia?.

Trabajé con Henry Jenkins, quien acuñó el término. En sus palabras, transmedia es crear un mundo para una historia en donde se trabaja a través de diferentes plataformas. Por ejemplo, en uno de los proyectos ganadores, querían contar la historia de un activista que había sido secuestrado. Este activista creó una estación de radio para las familias de secuestradores. En principio, el proyecto quería montar una película, pero también querían que fuera posible experimentar lo que se siente estar en la selva. Parte de la historia era que los familiares iban a la selva y se encontraban con los secuestradores. Así, fuimos capaces de desenterrar algunos de los remanentes y experiencias emocionales en esos diez minutos en donde uno va atravesando este escenario.

Hay diferentes elementos de la historia, pero todos pertenecen a un solo mundo. Una filmación te daría una perspectiva, te enseña un tipo de conocimiento, mientras que la realidad virtual te enseña otro tipo de conocimiento y, además, una experiencia emocional. Pienso que todo debería ser combinado en emoción e intelecto, ¿sabes? Te dan diferentes tipos de conocimiento.

Sarah Wolozin. Foto: Valentina Pérez.

¿Por qué es tan emocionante un proyecto relacionado con la narración transmedia?

Algo que me emociona realmente de las diferentes tecnologías es que nos permiten acceder a nuevas realidades. Con una cámara puedes captar la imagen de algo quieto. Una proyección muy distinta sería un video: verías cómo las cosas se mueven. Si hubiese realidad virtual, podrías sentir cómo es estar ahí. Entonces recibes todos estos tipos de conocimiento con las nuevas tecnologías.

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¿Podría darnos un ejemplo concreto de un proyecto con realidad virtual?

Hay uno que me encantó, que desarrollamos en DocumentaryLab. Se llama The Enemy (El enemigo), que de hecho queríamos traer acá. Un fotoperiodista quería fotografiar diferentes conflictos en el mundo, como el Congo, Israel-Palestina y El Salvador. Sin embargo, se frustró porque enviaba las fotos, alguien más escribía una historia y las personas se desensibilizaban. Entonces se preguntó: “¿cómo puedo hacerlo diferente?”. Decidió entonces contar la historia de su paso de Palestina a Israel, cuando sus amigos locales le decían que tuviera cuidado. Lo mismo pasaba cuando en Israel decía que regresaba a Palestina. Ahí decidió entrevistarlos a todos, haciéndoles preguntas humanas como “¿qué quieres en la vida?” o “¿dónde te ves en algunos años?”. Había 70 cámaras alrededor de los entrevistados al momento de las preguntas.

Luego, uno se ponía el equipo de realidad virtual y se sentía muy real. La primera vez sentí que realmente había alguien ahí. Puedes acercarte lo que quieras. Te mueves a través de fronteras sobre las cuales no te moverías normalmente. Podías irte y el personaje dejaría de hablar. Podrías llegar con sesgos. Por ejemplo, yo soy judía, así que de alguna manera podría escuchar más a un lado que el otro. Pero el programa iba analizando mis sesgos. Para esto, se trabajó con ciencia cognitiva. Vieron cuánto me acercaba a las personas, cuánto tiempo escuchaba y cuán atenta estaba. Al final de la pieza, mirabas a un espejo y el personaje que más incómodo te había hecho sentir aparecía en él. Así que tenías que enfrentar tus sesgos. Piensas en ti mismo. En una película verías la historia de alguien más y nunca enfrentarías tu propia reacción. Esta es la belleza de la realidad virtual: tienes una historia hermosa, pero también se trata de ti. Una vez reconozcas tus sesgos, puedes cambiarlos.

¿Cómo podría contribuir un proyecto así a la paz, en un país como Colombia, que ha luchado tanto por obtenerla?

Es una buena pregunta, porque yo creo que estoy en los medios para crear cambio social y unir a las personas. Siento que los medios son una forma maravillosa para lograrlo. En el enfoque cocreativo que manejamos en el laboratorio (DocumentaryLab), la idea es que surjan proyectos que no favorezcan un solo autor, que se creen relaciones con gente y juntos todos hagamos media. Esta estará basada en varias perspectivas.

Aquí está el Acuerdo de Paz. La media cocreativa es la manera perfecta para llegar hasta ahí. Si creamos iniciativas que unan a las personas, pero además se les da un objetivo final, contar su historia juntos y luego aunarla en un solo proyecto, se está permitiendo que se refleje la visión general que el país tiene de ello.

¿Y cómo vio el concurso en términos de diversidad?

Vi algo de diversidad. Creo que en este caso había un poco, pero creo que es una oportunidad para especificar más en las convocatorias. Por ejemplo, que haya una mujer en el equipo líder. Si vas a contar una historia sobre la santería en África, que haya una persona de esa cultura en el equipo. La idea no es ser el foráneo que extrae la historia y se va. En eso se enfoca la cocreación: no cuentas historias de las comunidades, las cuentas con las comunidades. Así, se obtienen resultados que no se esperaban y un mejor entendimiento del otro. En las convocatorias se debería comunicar que se quiere diversidad en los proyectos.

¿Qué le diría a los jóvenes colombianos que tengan proyectos relacionados con la transmedia, pero no saben dónde comenzar?

Definitivamente deberían hacerlo porque NewMedia se alimenta de diferentes experiencias. Aprovechen estas iniciativas del gobierno, pero también deben buscar por su lado, como en universidades u organizar grupos de encuentro, pues si no existe la infraestructura, alguien debe crearla. Nadie va a decirte cómo hacerlo o encargarse de ello por ti. La clave, entonces, es el trabajo colaborativo. Hay diferentes iniciativas en el mundo enfocadas a esto que podrían servir, pero hay que comenzar pequeño. La ventaja de este mundo es que se pueden crear demos y presentarlos a los grupos interesados, ver cómo reaccionan, regresar y seguir trabajando de acuerdo con ello. Para eso son los grupos de encuentro.

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