El director danés Lars von Trier en Cannes durante el estreno de "Melancolía". Foto: Photo by Jean Baptiste Lacroix/FilmMagic/Getty Images El director danés Lars von Trier en Cannes durante el estreno de "Melancolía". Foto: Photo by Jean Baptiste Lacroix/FilmMagic/Getty Images

“Piensen lo que quieran de mis personajes, no me importa”: Lars von Trier

ARCADIA habló con el director danés, a propósito del estreno de su más reciente película, “La casa de Jack” (The House That Jack Built), una de las más violentas de su carrera.

2019/05/03

Por revistaarcadia.com

Estados Unidos, 1970. Jack, un asesino en serie, va descubriendo los cinco asesinatos que, durante un período de 12 años, marcaron su evolución como “artista” de la muerte. Jack considera que cada uno de sus asesinatos es una obra de arte en sí misma.

Ese es el argumento de la nueva película de Lars von Trier, que se estrenó en Colombia el pasado 2 de mayo. Algunos consideran que es la cinta más violenta de su carrera, que refleja su misoginia, que la sangre es demasiada. Otros, que la provocación de von Trier es mucho más que eso, va más allá: pretende hacer que nos veamos a nosotros mismos, que revaluemos nuestra propia misoginia, nuestra moral anquilosada.

Para hondar en eso, puede leer: Crímenes y castigo: ‘La casa de Jack‘, de Lars von Trier

ARCADIA tuvo la oportunidad de hablar brevemente con él sobre la película.

Háblenos de Jack, el personaje.

Para hacer esta película y construir a Jack estudié cómo reaccionan y cómo piensan los psicópatas. Descubrí que rara vez saben que son psicópatas y siempre culpan a alguien más por lo que pasa y por lo que ellos mismos hacen. Yo, sin embargo, decidí imaginar a un psicópata que sabía que era un psicópata, y pude explotarlo. Fue un personaje muy divertido de escribir. Y esta, además, es la película más “hitchcockiana” que he hecho. Eso se ve en una escena final, por ejemplo, cuando Jack está colgando de las uñas. Hitchcock dijo que había cometido un error en una película en que el villano colgaba de una mano de la Estatua de la Libertad. Dijo, “nunca lo hagas así; tiene que ser el héroe”. Por eso hice a Jack, que es el villano pero también el protagonista. Y lo interesante es ver cómo reacciona la gente a eso. El espectador descubre y acepta que él es el ser humano más malvado que existe, pero también tiene un lado humano, y eso a veces se olvida. El problema con el héroe americano es que es anormalmente predecible. Por eso fue divertido escribir para Jack, porque él es capaz de decir lo que sea. También tiene un pequeño pero notable monólogo sobre ser un hombre y sobre la culpa. Lo que realmente quise fue explorar la composición de los personajes y construir la película sobre ideas, pequeñas y graciosas, que probablemente no son vistas como tal.

¿La intención es humorística?

No lo sé. Yo estoy tratando de ahondar en el concepto puro de maldad al hacer que todos nosotros lo comprendamos de maneras distintas, así seamos engañados para llegar a aceptar los asesinatos. Me gusta cuando la gente sale del cine con cierta opinión y luego, con el paso de las horas, adopta una opinión diferente. Eso quiere decir que la película ha provocado algo de actividad cerebral, y creo que eso es positivo.

Cuando Jack piensa que no es justo para los hombres siempre volverse las víctimas, ¿está apelando a los tiempos en los que vivimos?

Si alguien grita, “¡Detengan al ladrón!” y una mujer sale de una puerta corriendo, y un hombre sale por otra puerta corriendo, el hombre es probablemente el culpable. No sé qué decir al respecto. Es divertido usar los clichés.

La película presenta algunas de las escenas más atroces de su cinematografía. Jack es una persona repudiable, pero también comete actos repudiables, mostrados de forma muy explícita. En Anticristo también vimos cosas que algunos desearían no haber visto. ¿Por qué lo tenemos que ver? ¿Es divertido de mostrar esa violencia? ¿Es necesaria?

Sí, creo que es necesario mostrarla. La idea de que el dolor es peor si solo ves los ojos del hombre que está siendo apuñalado es mierda. Es un intento de ser discreto, una excusa, y creo que nada en una película necesita excusas. Creo que es importante que exista un abanico de películas, no necesariamente hechas por mí, que explore cada rincón y cada grieta. Tengo un conocimiento sólido del cine contemporáneo y, con base en eso, también la impresión de que ese tipo de películas hoy no son comunes. Como dije en el discurso que di en el Premio Sonning, estoy haciendo las películas que faltan, o al menos eso intento.

Están las películas slasher, donde se ven atrocidades, excesos físicos… Pero sus películas son diferentes.

Pornotortura. Lo mío no es eso, es otra cosa. Las imágenes desagradables, puestas en conjunto, no tienen mucho espacio. Solo son una pequeña parte, aunque desagradable.

Esta nueva película tiene algo que no habíamos visto antes –tal vez solo en un pequeño aparte de Ninfomanía–: esto es, citar sus películas anteriores. Me da la impresión de que está totalizando, de que mira hacia atrás, a todo lo que ha hecho. ¿Cómo debemos entender eso?

Hay que entenderlo como una audacia de mi parte. Podrás decir que es algo ostentoso usar el trabajo de uno mismo, pero es al menos más barato. Esa no era la intención, pero así fue como resultó y me divertí haciéndolo.

Hay una cita en particular con referencias a una película infantil que hizo cuando tenía 14 años, titulada ¿Por qué correr de lo que no puedes escapar? Hay algunas escenas en las cañas junto al arroyo con un chico siendo perseguido; es como si usara ese material, que estaba en YouTube y otros sitios, como si fuera un guiño al pasado, donde su infancia interfiere con la infancia de Jack.

Siempre usarás material de tu pasado, pero yo preferiría no ser comparado con Jack. Como director puedo hacer que Jack haga cualquier cosa.

Aunque en la película comprendemos que Jack también ha asesinado a hombres, tal vez a decenas, el asesinato de mujeres está en el foco. ¿Es Jack un misógino? ¿Eso es parte central de su personaje?

Que las víctimas fueran mujeres, ya fuesen estúpidas o no, lo hacía todo más fácil de escribir y más divertido. También podrías decir que Jack es estúpido. Como creador tengo que decir que pueden pensar lo que quieran sobre los personajes. No me importa, por el contrario: que los destruyan. No me importa. Mi problema es que hay una tendencia por traslapar la representación en una película de ficción a la idea de lo que yo creo que debe ser, o a la realidad. No es así. Es casi un cuento de hadas.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 167

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.