“Cuando salimos del clóset, nuestros padres entran”

Cine

Cereza y sus padres en una escena de la película.
La homosexualidad en China es un tema tabú, por la prohibición oficial del gobierno chino y por la misma cultura. Sophia Luvarà presenta ‘Inside the Chinese Closet’, un documental que explora las presiones que sufren las personas LGBTI en China para el festival de documentales Ambulante.
Por: Ana Gutiérrez17/08/2016 11:52:00

“Cuando nosotros salimos del clóset, nuestros padres entran”, apunta una de las personas que aparecen en Inside the Chinese Closet (Dentro del clóset chino), un documental de 2015 dirigido por la italiana Sophia Luvarà. El largometraje sigue los pasos de dos jóvenes chinos: Andy, un hombre gay, y Cereza, una lesbiana. Aunque los padres de ambos conocen la orientación sexual de sus hijos, Andy recibe a diario varias llamadas de su padre presionándolo para casarse con una mujer y tener un hijo. Cereza ya está casada, con un hombre gay, pero también sufre del escrutinio de sus padres para que les de un nieto.

Matrimonios falsos, adopciones ilegales y vientres alquilados son elementos comunes en la vida de un homosexual en China. Los amigos de Andy le advierten, desde la experiencia, de lo mal que pueden salir los matrimonios por conveniencia, mientras que Cereza discute la posibilidad de comprar un niño. La angustia que sienten los padres para que sus hijos tengan una vida externamente ‘normal’, según las expectativas sociales de la cultura china, es el clóset en que han quedado atrapados Andy y Cereza. 

El complejo balance que deben buscar los jóvenes LGBT en China, entre el deber que sienten hacia su familia y la necesidad de vivir una vida autentica, le da un profundo poder emocional a la obra de Luvarà, quien no recurre al melodrama, sino que utiliza tomas sencillas en las que sus sujetos conversan con ella. Esa callada intimidad resuena en los espectadores que ven cómo la intolerancia invade la cotidianidad de personas que, aparte de su orientación sexual, son como cualquier otro. Comen, se lavan los dientes, cantan mal en los bares de karaoke.  

El documental no habla de estadísticas o de las medidas que impone el gobierno chino a sus ciudadanos. Prefiere hacer un retrato personal de quienes sufren en una sociedad que limita su libertad. Desde un psiquiatra que dice poder curar la patología de la homosexualidad hasta menciones casuales del control gubernamental sobre el Internet, Luvarà muestra la enormidad y complejidad de un problema que no tiene una simple solución.

La obra ya ha pasado por el Festival Internacional de Cine Documental Amsterdam, el Festival Internacional de Cine de Berlín, el Human Rights Watch Film Festival y ahora se proyectará en Ambulante, festival de documentales, que llega a Colombia el 23 de agosto y se queda durante un mes, pasando por cinco ciudades: Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Barranquilla.

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