García Márquez y el arte del canibalismo

Agenda

Primera edición de Cien años de soledad Foto: Arcadia
El escritor español, Javier Cercas, escribe para Arcadia sobre la importancia de 'Cien años de soledad' para la literatura en español.
Por: Javier Cercas03/04/2014 00:00:00

Hace ya muchos años que oigo decir a escritores latinoamericanos y españoles que Cien años de soledad no es la mejor novela de García Márquez, o simplemente que no es una gran novela. No es arriesgado sostener que esa opinión es casi siempre el resultado del sentimiento de inferioridad que provoca ese libro, sobre todo en quienes escribimos en castellano. Se trata de un sentimiento comprensible. El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca o El amor en los tiempos del cólera son grandes novelas; Cien años de soledad, en cambio, es otra cosa: la cristalización de toda una tradición literaria y el compendio de la historia y la cultura de su tiempo, de tal manera que, cuando los historiadores del futuro intenten entender el siglo XX, tendrán que recurrir a ella, igual que los historiadores de hoy recurren al Quijote para entender el siglo XVII. Dos tentaciones asedian, por lo demás, al escritor que lee esa novela (y sobre todo al escritor en español): una, ya lo he insinuado, el menosprecio; la otra, el epigonismo.  Es un error ceder a cualquiera de las dos: ningún escritor de verdad  imita sin más al padre; tampoco basta con matarlo, sobre todo con matarlo de boquilla. "I maestri si mangiano in salsa piccante", dice un personaje de Passolini en Uccellini e ucellaci. De eso se trata: de matar al maestro, abrirlo en canal, arrojarlo a la parrilla, asarlo, echarle salsa picante y luego devorarlo hasta convertirlo en carne de nuestra carne y sangre de nuestra sangre. Es decir: se trata de asimilarlo por completo, para decir cosas que él no ha dicho pero que sin él hubiera sido imposible decir. Es decir: se trata de hacer con García Márquez más o menos lo que García Márquez hizo con Faulkner, con Borges y con Rulfo. Pero para eso, claro está, hay que superar el sentimiento de inferioridad y aprender el arte del canibalismo.

RELACIONADOS

LO MÁS VISTO