Tusas de maíz, una obra María Fernanda Cardoso. Cortesía Casas Riegner Tusas de maíz, una obra María Fernanda Cardoso. Cortesía Casas Riegner

El final de un ciclo en Casas Riegner

‘Apología a lo perecedero’, una muestra del trabajo de María Fernanda Cardoso y Danilo Dueñas, es la última del ciclo expositivo TIMELINE. Abre el 14 de febrero.

2018/02/12

Por Revistaarcadia.com

Desde el año pasado, la galería Casas Riegner se ha preguntado por su historia. Con el ciclo de exposiciones TIMELINE, que se inauguró en agosto de 2017, han hecho una revisión de los artistas que han pasado por su espacio en una variedad de maneras: mirando etapas específicas de los expositores, conectando obras tempranas con obras actuales o simplemente compartiendo temas que los artistas han trabajado a lo largo del tiempo.

El ciclo llega a su fin con Apología a lo perecedero, una última muestra compuesta por el trabajo de María Fernanda Cardoso y Danilo Dueñas. La exposición muestra las maneras en que ambos artistas enaltecen el material con el que crean sus obras que, como implica el título, tiende a ser un material orgánico. “Aquí hay un intento de postergar o alargar la vida de lo perecedero, que tiene una vida límite, a través de la materia. Por un lado, los artistas la enaltecen, y por otro, le dan una nueva vida” explica Paula Bossa, la curadora de la muestra.

La obra de Cardoso se centra sobre una representación minimalista y muy geométrica, elaborada a partir de materiales cargados de significado. Las obras de Cardoso expuestas en Apología a lo perecedero van desde dibujos desde hechos a los finales de los años ochenta hasta una pieza actual: en la galería se encuentran las maquetas y fotografías de una obra de arte público ubicada en Sídney, Australia. La pieza, llamada While I live I will grow (Mientras viva voy a crecer), está en desarrollo en la ciudad austral. Es un espiral, compuesto de figuras en piedra donde la gente se sienta y alrededor irán creciendo árboles.

En la exposición se pueden rastrear los orígenes de la obra, en especial en las grandes piezas compuestas de tusas de maíz enroscadas en el piso. Pero también hay piezas compuestas por estrellas y erizos de mar, una muestra de la preocupación de la artista por las cosas vivas pero también una referencia las figuras fractales que se dan en la naturaleza.

Del otro lado de la galería empieza la muestra de Dueñas, bajo el lema "Jägerstätter amidst works" (Jägerstätter entre obras). Es una referencia a Franz Jägerstätter, un personaje cuya fotografía, y significado, lo ha convertido en la figura central de la muestra de Dueñas. Cuando Hitler convocó una votación en 1938 para legitimar el Anschluss (la anexión de Austria a la Alemania nazi), Jägerstätter fue el único de su pueblo en votar en contra de la medida. Luego, en 1943, fue llamado a servir en la Segunda Guerra Mundial pero presentó una objeción de conciencia frente al régimen nazi. Fue entonces acusado de sedición y sentenciado a muerte, por lo cual fue guillotinado. El campesino austriaco fue beatificado en 2007 por ser un personaje que simboliza la consciencia del ser humano.

Dueñas señala su admiración por un ser que que fue capaz de mantener su objeción, su consciencia, a pesar de extrema presión. El artista hace un homenaje a su historia con una pieza que incluye dos rosas rojas, otro elemento orgánico de la muestra. Pero la muestra de Dueñas está dominada tanto por la espiritualidad como la abstracción. Los rectángulos son elementos recurrentes de su obra, al igual que la madera.

“Mi obra siempre ha estado vinculada a la madera, es la que tienes en tu puerta, tu armario, tu mesa de trabajo, tu cama y tu ataúd. Y todas esas cosas son rectángulos” señala con una sonrisa el artista. Recalca la naturaleza orgánica de la madera y su omnipresencia en la vida humana. Le abona una calidez que le permite a sus obras hechas de madera acoger a Jägerstätter, como implica el título del espacio de Dueñas. La mayoría de las piezas de la muestra son obras más tempranas, que están siendo vistas por medio de la consciencia de Jägerstätter. Una, por ejemplo, es de finales de los años ochenta pero tiene interesantes paralelos a una de las más recientes. Es casi un resumen de los principios que organizan TIMELINE: estas no son obras estáticas, en vez, dialogan y cambian en el tiempo a medida que evoluciona el artista.

Apología a lo perecedero abre el miércoles 14 de febrero desde las 6:00 p.m. y se cierra el 7 de abril.

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