RevistaArcadia.com RevistaArcadia.com

Dulce y rabiosa

Tiene 82 años y no pesa más de 45 kilos. Nancy Spero (Cleveland, 1926) lleva más de 60 años gritando de rabia para poner lo femenino de relieve. La injusticia, las miserias humanas y sobre todo la tiranía y la opresión hacia la mujer le han desgarrado la garganta. Por estos días Madrid acoge Disidanzas, la más completa retrospectiva que se ha realizado en Europa.

2010/07/13

Por Carolina Ethel

Se hace esperar Nancy Spero y el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja Villel, comienza a estar nervioso. El encuentro ya no es en el museo sino en el hotel. Llueve. No es una sala sino en una habitación. Ha pasado casi una hora y media y Spero no aparece. Los periodistas empiezan a inquietarse y a especular sobre una artista “diva”, que podría estar apenas despertando o engalanándose de más para la reunión. Los murmullos son interrumpidos por el sonido agudo de una bocina juguetona con la que la artista anuncia su llegada. Encogida y parsimoniosa, tira de un aparato caminador moderno. Viene envuelta en camiseta y pantalón negro, gorra y gafas de sol. Ríe su gracia, mientras los periodistas toman asiento. Entonces, se descubre los ojos. Sí que estuvo un rato frente al espejo delineando con torpeza sus pequeños ojos azules, que ahora aparecen enmarcados por un grueso trazo negro. Descubre también su cabeza y con la mano derecha —prácticamente deformada— se plancha los cabellos blancos y cortos. Sonríe traviesa. Cuando le pasan la palabra su pasión creadora e inconforme se desborda.

Para leer este artículo completos:

Ed. 163

Este contenido hace parte de nuestra edición impresa: exclusiva para suscriptores.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 163

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.