De izquierda a derecha: María Paula Martínez, Luis Ernesto Gómez, Juliana Uribe y Carlos Cortés, cuatro de los expertos invitados a nuestra 'Hacktividad'. Todos los retratos por Diana Rey Melo. De izquierda a derecha: María Paula Martínez, Luis Ernesto Gómez, Juliana Uribe y Carlos Cortés, cuatro de los expertos invitados a nuestra 'Hacktividad'. Todos los retratos por Diana Rey Melo.

¿Qué democracia queremos en tiempos digitales? 13 expertos responden

Esta pregunta fue el eje desde el cual se desarrolló la ‘Hacktividad’ liderada por ARCADIA, el Goethe Institut y Plataforma Bogotá el mes pasado, un espacio de reflexión alrededor de las intersecciones entre democracia, tecnología digital e internet.

2018/12/18

Por RevistaArcadia.com

"¿Qué democracia queremos en tiempos digitales?". Esta pregunta fue el eje desde el cual se desarrolló la ‘Hacktividad’ liderada por ARCADIA, el Goethe Institut y Plataforma Bogotá el 21 de noviembre, un espacio de reflexión alrededor de las intersecciones entre democracia, tecnología digital e internet. Para nutrir la discusión, les pedimos a los expertos invitados a las mesas de trabajo (artistas, académicos, activistas y emprendedores digitales) que respondieran brevemente a la inquietud orientadora de la discusión, cuyos resultados fueron compartidos en un evento abierto al público. Así respondieron.

¿Qué democracia queremos en tiempos digitales?

Carlos Cortés

Experto en asuntos digitales y director de La Mesa de Centro de La Silla Vacía

Creo que en tiempos digitales, la democracia que necesitamos tiene primero que tener un uso de la tecnología que sea realista y que además tenga relación con nuestro contexto. Hemos hablado de que la democracia necesita efectivamente empoderar a los ciudadanos a través de las aplicaciones, de internet, de las redes sociales, pero también teniendo en cuenta la realidad de los territorios, de la articulación, del trabajo con las comunidades y de las buenas prácticas de la sociedad. Para decirlo en corto, yo creo que no nos podemos dejar descrestar de la era digital para pensar que con eso la democracia va a funcionar, sino más bien, apropiarse de eso para buscar alternativas y maneras de hacerlo mejor.

Carolina Botero

Directora de la Fundación Karisma

A veces el problema con la tecnología es que suele poner a todo el mundo en las mismas condiciones. Entonces, yo pienso que para mí, la democracia en tiempos digitales supone entender la diversidad y la diferencia de la gente y conseguir que la tecnología haga eso.

Gabriel Zea

Artista

Hemos tomado el tema de la democracia sobre la necesidad de intentar asumir procesos de formación y alfabetización sobre problemas complejos que se presentan con la tecnología. Es algo que requiere reformar el sistema, hacer cambios profundos, desde la legislación y las plataformas mismas. Tal vez debamos comenzar por educar a la gente. Que se pueda construir este espacio de educación a partir del entendimiento de cómo está la tecnología digital actualmente, cómo eso afecta la sociedad y los modelos de representación en las decisiones democráticas de nuestra sociedad.

Julián Dupont

Artista

Yo creo que el principio es preguntarse desde qué lugar entendemos la representatividad política con relación al resolver eso como un sistema democrático. En esa medida, creo que los cuestionamientos iniciales deben partir más por el tipo de democracia que queremos. También desde qué lugar se plantean las fundaciones estructurales desde lo que una democracia puede ser. Creo que el plantear esa apertura a lo que involucra el pensarse en lo tecnológico es sin duda una paradoja interesante en la medida en que conjuga constantemente el juego entre lo territorial y lo intangible. Creo que esa intangibilidad sobre la cual nos hemos pensado la noción de lo digital ha sido siempre una ilusión, dado que siempre estamos hablando de una territorialidad, incluso en lo que no vemos. Entonces creo que el posible planteamiento a una solución a esa pregunta vendría por pensarnos cuáles son esas estrategias de reconfiguración de lo democrático que hemos vivido tal vez en los últimos cincuenta años, que no nos están permitiendo ver la potencialidad de una verdadera disrupción al pensarse lo democrático.

En la medida que sigamos respondiendo desde la afirmación en el yo, la afirmación en la identidad, no hay un escenario tangible que me parezca como una verdadera potencia. Creo que hay que pensarse ejercicios territoriales con relación a la otredad, digamos que son una posible resolución interesante a lo que pueden ser las reconfiguraciones de un espectro tecnológico, con relación a un sistema democrático.

Juliana Uribe

Emprendedora social y consultora, directora de Movilizatorio

La primera discusión, la gran conclusión a la que llegamos en el grupo es que la democracia que queremos en tiempos digitales es la misma democracia que queremos en los tiempos no digitales. Básicamente creemos que la tecnología sí es una gran herramienta que empodera y ayuda a organizar la ciudadanía, pero que todavía hay una cantidad de procesos que vienen de temas de educación, empoderamiento ciudadano, de liderazgo ciudadano que no necesariamente están dentro del ámbito online, que son importantes para tener una democracia fuerte. Lo segundo que conversamos mucho es la necesidad de articular a los territorios en el ejercicio democrático y a los territorios en los ejercicios de la tecnología. Creemos que la tecnología es una gran herramienta para eso, pero de nuevo, también sentimos que sigue habiendo como mucho centralismo de las nuevas plataformas, los nuevos liderazgos que han surgido y por eso concluimos que debe haber un gran ejercicio de salir a las regiones, construir a través de laboratorios nuevas tecnologías e integrar la sabiduría de los territorios y la cultura ciudadana que existe en Colombia a los ejercicios que tratamos de hacer desde lo digital.

Luis Cermeño

Escritor

Me gustaría responder por la vía negativa: qué democracia no queremos en la época digital. A mí no me gustaría vivir una democracia en la que se promueva el pensamiento binario y sobre todo la tiranía de los likes y populismo de redes sociales. Es una democracia que no me interesa y que creo que promueve que el internet, lejos de ser actualmente un proyecto global que acoja a la gente, la está distanciando. Existe un discurso actual nacionalista autoritario y xenófobo que me parece que está yendo para allá y no me interesaría vivir en esa distopía. Me gustaría ver otros caminos de negociación en donde podamos llegar a otros niveles de democracia más equitativos, en donde todos quepamos.

Luis Ernesto Gómez

Economista y politólogo liberal

Queremos una democracia donde lo virtuoso de la tecnología sea más grande y supere los riesgos que supone esa transformación y esa revolución digital. Queremos una democracia donde la democratización de la información, la capacidad que tenemos todos de ser comunicadores y medios de comunicación y a la vez de conectarnos en red para  promover causas conjuntas no se vea opacada por la dispersión de noticias falsas, que no se vea opacada por el ascenso manipulativo de figuras al poder, como vemos en Brasil o en Estados Unidos recientemente. Para eso lo más importante que debemos hacer, más que regular, es empoderar al ciudadano a través de la educación, del acceso y de un acompañamiento en donde se estimule constantemente la pregunta y la duda, sobre de dónde viene la información, cuáles son los temas que son relevantes. En esto soy optimista frente a las virtudes más que los defectos que pueda tener la transformación digital para nuestra democracia.

María Paula Martínez

Politóloga y periodista

Creo que es una respuesta compleja. Para mí pasa fundamentalmente por el concepto de libertad. Cuando a mí me preguntan qué democracia quiero yo como ciudadana, no como investigadora, me pregunto por qué tan libre o no puedo ser. Para mí eso es la democracia: en términos de los alcances de mi libertad de expresión y la de los demás, hasta dónde llega la libertad sobre mis datos. También me preocupa entregar mi huella, entregarle clics a Facebook y que me devuelva publicidad porque yo quiero saber hasta dónde soy libre de proteger mi data. Libertad en términos de qué se puede hacer políticamente y qué no; los delitos que pasan o no.

Nicolás Díaz

Politólogo y director de SeamOS

Yo pienso que es fundamental preguntarse sobre un modelo que nunca ha estado estático que no es acumulable. Nunca podremos decir que llegamos a la democracia, sino que al contrario, es un fin que todo el tiempo, por ser imperfecto, requiere de estarse preguntando, de estar reestructurándose. En este momento, en el cual los medios tienen una gran incidencia frente a los ejercicios políticos, de toma de decisión, de representación, es lo que constituye la democracia, entonces es fundamental preguntarse cuál es ese impacto. Ahora, qué es lo que hemos visto frente a ese impacto: plantea grandes miedos, grandes amenazas, unos grandes obstáculos en términos de acceso, de asequibilidad y de usabilidad, que son fundamentales para que la gente realmente pueda jugar con las herramientas que hay y juegue como el mismo nivel democrático. Creo que lo central acá es cómo generamos reglas de juego, instituciones, desarrollos tecnológicos que permitan democratizar procesos y abrir a que haya mejor usabilidad y usuarios frente a estrategias. Esto plantea enormes posibilidades.

Hay dinámicas colaborativas. Crowdlaw es colaborar para hacer leyes colectivas y también está el crowdsourcing, cómo se construyen programas de gobierno, ideas, políticas públicas, se solucionan problemas colectivamente a través de estrategias de colaboración. Por el otro lado, están colaboraciones como crowdfunding, que financian estrategias políticas, campañas o ejercicios democráticos mucho más robustos en una lógica del crowd. Todo el tema de cómo mejorar la participación por incidencia, como mejorar el diálogo entre instituciones de ciudadanía a través de la reducción de los costos de las tecnologías de la información de las comunicaciones. Un tercer eje enorme es cómo tenemos un mejor sistema de privacidad de datos en un sistema democrático y cómo la producción masiva de datos nos va a mejorar procesos de calidad de vida, procesos de rendimientos energéticos, procesos para construir ciudad inteligentes que se están dando en otros lados. Creo que ahí unas oportunidades de que la democracia no esté del todo tan atentada por las tecnologías. Hay amenazas, pero también hay unas enormes posibilidades para trabajar.

Nicolás Vallejo

Editor y cofundador de Mutante

Yo creo que la misma democracia que queremos en cualquier tiempo. Es una democracia transparente, ciudadana, participativa, diversa, enriquecida por un debate público, nutrido por múltiples visiones y propuestas libres de conflictos de intereses. Creo que yo habría formulado la pregunta de otra manera. Yo habría hablado del desafío de la democracia en tiempos digitales o en tiempos de comunicación digital. Lo digo porque la democracia que queremos en los tiempos digitales es la misma que quisiéramos en cualquier era, la que hemos fantaseado desde Grecia. Yo creo que la cuestión va más bien por cómo podemos nosotros ciudadanos entendernos mejor como consumidores y productores de contenidos. Entender así nuestro lugar en este ajedrez político y económico para poder empoderarnos y organizarnos de una manera más efectiva para contrarrestar esta ola de espeso oscurantismo.

Ana María Montenegro

Artista

Yo creo que la discusión se ha movido alrededor de unas paradojas, como unos idearios que teníamos, como el imaginario que uno tiene de estos medios y plataformas y lo que en realidad sucede. Es muy diverso. Es muy difícil establecer unos parámetros que le sirvan a todo. Ponerse de acuerdo en qué es democracia y si sí estamos o no en tiempos digitales: muy complicado. Hay gente que dice que no estamos en tiempos digitales y otros que sí. Yo estaría entre los escépticos, en cuanto a qué es en realidad lo digital y qué no. Entonces, creo que hasta ahora la pregunta ha girado también en torno a eso. El otro lado se encuentra más optimista con la generación de alternativas. Finalmente, algunos se preguntan ¿qué tan digital queremos la democracia?

Andrés Guzmán

Comunicador social y fundador de la Plataforma Ciudadana Creatividad para Colombia

Lo primero que hay que decir es que el sofisma de lo digital tiene que ser habitado con sentido. Esto quiere decir que la tecnología tiene que estar conectada profundamente con la identidad de los territorios, si queremos que realmente la gente se empodere de eso para que podamos canalizar una energía de transformación. Lo segundo es que claramente la política se está transformando y es muy valioso que podamos abrir más espacios para que exista una reflexión, pero no solamente de el aparato como tal, sino de las causas que hay detrás de cada configuración del instrumento. Eso es supremamente importante. En la práctica, es básicamente pensar que si la democracia digital como se está pensando en Colombia tiene vocación de poder o simplemente estamos hablando de una democracia participativa que se expandió por vía de la tecnología.

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