'El páramo', premio de la critica como mejor director en Sitges.

'El páramo', la bestia de la guerra

La película de Jaime Osorio Márquez es la única colombiana que ha mezclado el género bélico y de terror. El largometraje está disponible en el portal retinalatina.org.

2016/10/28

Por RevistaArcadia.com

Los soldados no preguntan, disparan. En un punto estratégico del páramo caldense han perdido la comunicación. Un pelotón de muchachos crédulos está dispuesto a recuperarlo rápido, con tiros de gracia, y estableceré. Se acaba la munición, alguien tiene que enfrentar al enemigo. Están bien adoctrinados en la cadena de mando. El de menor rango debe subir largas escaleras para atacar... ¿A los guerrillos?, ¿a los paras? No. Los soldados van muriendo. Esta vez no es culpa de las FARC o las AUC.

Mi coronel esputa groserías, ordena, busca en la procacidad de sus palabras el valor perdido cuando la balas están quemadas. No hay ‘hijueputa’ que valga frente al miedo de la incertidumbre: “Qué es esa cosa que nos está exterminando”, “no se”. El baño de sangre continúa, más muertos. Un soldado entra en absoluto mutismo; otro piensa en su hijo huérfano; el último, atormentado por el sadismo de ¿la bruja?, es poseído por incontrolables lapsos violentos.  

El miedo se retroalimenta por la falta de certeza, acá nadie sabe nada, excepto que va a morir. Con una narrativa claustrofóbica, la película sabe sobreponerse a sus pocos argumentos. Las escenas de excesivos primeros planos, una cámara al hombro perdida en montañas a 4.300 metros de altura y la paranoia construyen una obra a veces absurda, pero en definitiva, cargada de elegancia directiva.

El páramo (2011), película dirigida por el colombiano Jaime Osorio Márquez es obra bélica de terror y suspenso que se niega a dar respuestas. El desangre, como en La bruja de blair, es consecuencia de la nada y posiblemente ahí reside su efectismo: situar a sus protagonistas en remotas espacios nubladas, donde un convoy de héroes cobardes -porque en Colombia los héroes sí existen- pierden su virilidad frente a un rival invisible, da cuenta de un ejercicio cinematográfico que si bien no es rotundo, destaca por su originalidad. La guerra como excusa para despertar a la bestia y la aparición de una mujer brutal, son argumentos nunca vistos en el poco cine de terror colombiano.

Puede verla en Retina Latina.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación