Un fotograma de 'La noche de los muertos vivientes' (1968). Un fotograma de 'La noche de los muertos vivientes' (1968).

Con las tripas

El gore, un género que nació en los años sesenta, se mantiene más vivo que nunca, gracias a uno de sus legendarios representantes: el oscuro y apacible abuelo George Romero. Recordamos este perfil hecho por Manuel Kalmanovitz.

2010/03/15

Por Manuel Kalmanovitz

En La noche de los muertos vivientes el mundo se acaba. O no el mundo, pues, porque el mundo con sus árboles y ríos y pajaritos cantando al atardecer sigue como si nada. Pero lo que los humanos conocemos como mundo, la estructura política, familiar, de vecindario se evapora en los 94 minutos que dura la película de George Romero.

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