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'De regreso a Borgoña': al ritmo del vino

La película más reciente de Cédric Klapisch es un homenaje a los pequeños detalles que componen nuestras vidas.

2017/11/23

Por Nicolás Mejía

Tras la aparente permanencia de las cosas hay dinamismo continuo en distintos niveles de detalle. La idea de rutina es la traducción de la pérdida de capacidad de asombro, es la negación a enfrentar la belleza de lo banal, es el abandono de la inocencia, es ir perdiendo de vista el poder de los pequeños cambios. Ce Qui Nous Lie, cinta titulada en Colombia De regreso a Borgoña, es una indagación de la fuerza de esas variaciones. En esta película, tres hermanos se encuentran en el viñedo del oriente de Francia que los vio crecer, para enfrentar juntos la muerte de su padre. En el paso de una vendimia a la siguiente, se unen en el proceso de creación del vino y se ensamblan con sus raíces para conformar un soporte mutuo de crecimiento personal.

Ce Qui Nous Lie es la última película de Cédric Klapisch, reconocido por su trilogía compuesta por L’auberge espagnole (2002), Les poupées russes (2005) y Casse-tête chinois (2013). Ce Qui Nous Lie es una comedia ligera y directa, con espacio para algunos potentes picos de dramatismo, lo que le da el ritmo necesario a la narración para entregar fuertes descargas emocionales al espectador.

Las historias de Jean, Juliette y Jérémie se entrelazan de nuevo después de diez años, y sus personalidades se van descubriendo poco a poco, revelando y provocando al mismo tiempo. Son como un pesado telón que se abre lentamente a modo de invitación. La melancolía no es para ninguno de ellos un obstáculo, es un ingrediente más para dar cuerpo a su potencial creativo y al mismo tiempo fortalecer sus vínculos. En este contexto van compartiendo secretos, mientras abrazan y rechazan intermitentemente la imagen de su padre, viviendo juntos un año entre los pasillos de su vieja casa y las filas del viñedo familiar. Los tres son vinicultores, hablan de Perrières, Genevrières y Charmes, pero también de amor. Pasan las estaciones en el campo, recorriendo sus cultivos en un Renault 4 F4 amarillo de vidrios sucios, inspeccionando semillas y masticando cáscaras. Se reúnen con un grupo grande de jornaleros para la vendimia y comparten con ellos el trabajo bajo el sol y los cantos con palmas, guitarra, comida y vino. Viven como uno solo el dolor y se empujan el uno al otro hacia la alegría.

La voz que guía la película es la de Jean. Después de una década de explorar el mundo, huyendo de su sofocante percepción de la estabilidad y rigidez de las cosas, vuelve a Borgoña a visitar a su padre enfermo. Al volver encuentra a su hermana Juliette buscando afirmarse creativamente en el viñedo, sofocada al verse rodeada de figuras patriarcales en su familia, en su propiedad y en los linderos. Jérémie es el menor de todos y se encuentra en un proceso de construcción de su propia voz. Aunque cada uno parece envuelto en la inercia de la vida, la situación los obliga a mirar al otro, a tratar de sentirlo, a explorar los detalles de esta vendimia particular, la primera sin su padre. La tierra se torna el símbolo de una conexión, de un legado de vida. Alrededor de ella toman sentido las muchas dimensiones de la familia. Sus frutos y sus ciclos son una metáfora de los procesos para enfrentar el dolor y tomar decisiones. Se genera entonces una danza de personajes alrededor de la tierra, movidos por el amor a la vida y el amor al vino. No son solo los tres hermanos, son también Marcel, Lina, Charlotte, Océane, Marouane, Fanny, Alicia y Ben. Son personajes que detrás de sus rutinas, encuentran humor y frescura para enfrentar la realidad, para descubrir en el detalle la fuerza cotidiana.

Ce Qui Nous Lie es una cinta que invita desde el inicio a pensar en el cambio. Se observa el paso de las estaciones y la evolución de la naturaleza, pero se teme por su rutinaria permanencia. Durante las casi dos horas que dura, se va desenvolviendo con precisión y delicadeza, como si revelara cada cosa en el momento adecuado. A pesar de su estructura ligera y tradicional, logra unas escalas emocionales violentas, capaces de arrancar lágrimas y risas con intermedios muy reducidos. La película logra identificación con la audiencia por la naturalidad de sus diálogos, porque muestra la incomodidad en las relaciones humanas, los efectos de la distancia, la fuerza en el efecto de las palabras. Aunque tenga momentos muy empalagosos de interacciones con los recuerdos -que de pronto sobran-, la historia tiene energía y un enfoque en el detalle y en ciertos mensajes, que invitan a la reflexión. ¿Todo está en constante cambio? ¿Qué significa huir de ese cambio o ser capaz de enfrentarlo? La riqueza de la vida quizás se encuentra en el detalle, en esas pequeñas cosas que se mueven y que pasan desapercibidas cuando nos invade la inconsciencia, en rechazar las generalizaciones y esas mismas preguntas de cajón. Hay infinitos símbolos para expresar estas minúsculas realidades. Ce Qui Nous Lie es una historia común y típica, pero tal vez en su banalidad reside su belleza, en estas representaciones cotidianas del cambio y del detalle.

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