"Para nosotros era simplemente 'papá'", aseguró su hijo, Michael Douglas. Foto: Valerie Macon AFP "Para nosotros era simplemente 'papá'", aseguró su hijo, Michael Douglas. Foto: Valerie Macon AFP

El mundo despide a Kirk Douglas y, con él, a la 'era dorada' de Hollywood

Una leyenda del séptimo arte, conocido especialmente por 'Espartaco', Kirk Douglas falleció a los 103 años. La suya fue la historia del hijo de un inmigrante que se hizo superestrella y nunca temió usar su poder e influencia para bien.

2020/02/05

La leyenda de Hollywood Kirk Douglas falleció este miércoles a los 103 años, informó su hijo, el también actor Michael Douglas.

"Con gran tristeza mis hermanos y yo anunciamos que Kirk Douglas nos ha dejado hoy a la edad de 103 años", escribió en su página en Facebook.

"Para el mundo era una leyenda, un actor de la época dorada del cine que vivió hasta bien entrada su época dorada, un humanitario cuyo compromiso con la justicia y las causas en las que creía marcaba una pauta a la que todos nosotros debíamos aspirar. Pero para mí y mis hermanos Joel y Peter era simplemente papá".

Papá, estrella, humanista

Fue un actor de renombre, que trabajó junto con otras superestrellas como Burt Lancaster, John Wayne, Jack Nicholson, y bajo el comando de directores como John Frankenheimer, Vincente Minnelli y Stanley Kubrick (Spartacus, 1960; Paths of Glory, 1957). Interpretó a boxeadores (Champion, 1949, le significó amplio reconocimiento y nominaciones al Óscar), interpretó a Van Gogh, y también varios tipoas de vaquero.

Más allá de la pantalla fue un abanderado de causas humanitarias y nobles. Por su insistencia, y gracias a su fama, el guionista Dalton Trumbo logró salir de la lista negra que el ‘macartismo‘ rampante había desatado.

Recibió un premio Óscar honorífico en 1996, por ser una "fuerza moral y creativa en la comunidad fílmica".

El hijo de un inmigrante

Hijo de un trapero judío que huyó de Rusia, el actor estadounidense Kirk Douglas, fallecido este miércoles a los 103 años, se convirtió en una leyenda con "Senderos de Gloria" y "Espartaco". Un mito en Hollywood.

"Seguiré siendo toda mi vida un hombre enfadado", solía decir. "La ira fue el motor de mi vida, una ira inmensa contra la injusticia".

Para empezar, ira contra su infancia. Una infancia miserable en la que sufrió en carne propia el antisemitismo y la indiferencia de un padre alcohólico y analfabeto, al que un día le tiró una cuchara a la cara. 

"Y, sin embargo, a veces pienso que es una ventaja nacer en la miseria: no puedes llegar más bajo, solo puedes subir", filosofaba al final de su vida el padre del actor Michael Douglas. 

Kirk Douglas era su nombre artístico, en realidad se llamaba Issur Danielovitch Demsky. Nació el 9 de diciembre de 1916 en Amsterdam, una pequeña localidad del estado de Nueva York.

Creció entre seis hermanas con un único sueño: convertirse en actor. Pero primero tuvo que trabajar como camarero en una cafetería y como luchador para pagar sus estudios. 

A su llegada a Nueva York, "Izzy" cambió de nombre y logró entrar en la academia de arte dramático donde conoció a la futura Lauren Bacall, quien no quiso ser su novia pero siempre fue su amiga. 

Corría el año 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. Kirk Douglas se enroló en la armada y participó en la campaña del Pacífico en un antisubmarino. 

Una vez desmovilizado, encadenó papeles de poca monta antes de abrazar el éxito en 1949 con "El ídolo de barro", donde encarnaba a un boxeador.

A partir de entonces, la carrera del actor de ojos azules y un hoyuelo en la barbilla despegó con películas de aventuras ("Veinte mil leguas de viaje submarino", 1954), ("Espartaco", 1960), otras de guerra ("Senderos de Gloria", 1958) "¿Arde París?", 1966), o wésterns ("Duelo de titanes", 1957) ...

Este gran amigo de Burt Lancaster trabajó con algunos de los mejores directores de cine, desde Kubrick hasta Mankiewicz pasando por Huston, Minelli, Hawks, Preminger y Kazan. Él mismo dirigió y produjo algunas películas.

A veces hizo elecciones a contracorriente, que echaban por tierra su imagen de héroe valiente e invencible, como en "El loco del pelo rojo", como se conoce en España, llamada "Sed de vivir" en América Latina, que le valió este apóstrofe de John Wayne: "¿Cómo te atreves a interpretar a un cobarde? ¿un artista que se suicida? Los tipos duros de nuestro género tienen la obligación de mantener esta imagen para el público".

El donjuán de Hollywood

Le pesó no haber conseguido el papel en "El vuelo sobre el nido de un cuco", la obra maestra de Milos Forman de 1975. 

"Es una tragedia para mí. Lo consiguió Nicholson y obtuvo un Oscar. Y yo no tengo uno ...". 

Kirk Douglas se consoló en 1996 con un Óscar honorífico a toda su carrera.

Fue un actor comprometido, que siempre estuvo del lado de los demócratas. No dudó, en medio de la caza de brujas del macartismo de la década de 1950, en contratar a un guionista que figuraba en la lista negra de personas que a las que había que marginar debido a sus supuestas simpatías comunistas. 

"Debido a mi franqueza, siempre he sido el actor más odiado en Hollywood", afirmó él. 

Kirk Douglas fue un mujeriego, considerado "el casanova más grande de Hollywood".

"Nunca conté a las mujeres que tuve. Las amo demasiado para eso", decía. Entre sus conquistas destacan Gene Tierney, Rita Hayworth, Marlene Dietrich, Pier Angeli, Joan Crawford, Ava Gardner ... 

Desde 1954 vivió con la misma mujer, Anne Buydens, a quien conoció en Francia y se convirtió en su segunda esposa.

A una edad ya avanzada se aventuró con la escritura, publicó su autobiografía - "El hijo del trapero" - y varias novelas.

Burló a la muerte en varias ocasiones: accidente de helicóptero en 1991, del que salió herido leve, pero en el que murieron dos personas, un ataque cerebral en 1996 y un infarto en 2001. 

Con el tiempo recuperó la fe y el día que cumplió 83 años repitió la ceremonia de Benei Mitzvá, como a los 13 años. 

Kirk Douglas deja una dinastía en el cine. Dos hijos actores, incluido Michael, nacido de un primer matrimonio y ahora al menos tan famoso como su padre, otros dos productores, una nuera actriz, Catherine Zeta-Jones, y un nieto, Cameron, también actor.

Las cinco películas obligadas de Kirk Douglas

Del esclavo Espartaco, espada en mano, hasta el pintor perturbado Vincent van Gogh, Kirk Douglas, fallecido este miércoles, protagonizó algunos de los más icónicos papeles en la historia del cine.

Recibió tres nominaciones a los Premios de la Academia en seis décadas de carrera pero la estatuilla sólo llegó en 1996, cuando recibió el Óscar honorífico.

Estos son cinco de sus papeles más destacados:

El ídolo de barro (1949)

En inglés "Champion". Douglas ganó con un gancho su primera nominación al Óscar con su papel como Midge Kelly, un boxeador mujeriego que batalla contra sus propios demonios mientras escala en el deporte.

Grabada en 23 días con un presupuesto de 600.000 dólares, la película terminó siendo la gallina de los huevos de oro para el director Mark Robson, que usó una de sus escenas para "El Valle de las Muñecas", 20 años después.

Cautivos del mal (1952)

En inglés "The Bad and the Beautiful". Protagonizada junto a Lana Turner, Douglas interpreta al ambicioso e implacable productor de películas Jonathan Shields, que utiliza sin escrúpulos a colegas y amigos para llegar a la cima.

El actor perdió de nuevo el Óscar, pero Gloria Grahame ganó como actriz secundaria con una actuación récord de tan sólo nueve minutos y 32 segundos.

20.000 leguas de viaje submarino (1954)

La adaptación de la novela de Julio Verne -la primera película de ciencia ficción filmada con Cinemascope- muestra a Douglas como el ballenero Ned Land. La película tiene una aprobación de 89% en el sitio Rotten Tomatoes y es considerada como una de las mejores cintas de Disney.

En su autobiografía, Douglas recuerda que, para mantener su reputación de mero macho, insistió en hacer una escena en la que se paseaba con una mujer hermosa del brazo antes de tomarse a golpes con un marinero.

Sed de vivir (1956)

En inglés "Lust for Life" y en España titulada "El loco del pelo rojo". Su interpretación de un perturbado Van Gogh le valió su tercera nominación al Óscar.

Recordaba el actor que durante la filmación de la escena en la que el pintor -mentalmente enfermo y enredado en relaciones infelices- se corta la oreja, el pequeño Michael Douglas salió corriendo por el set pensando que su padre de verdad se había mutilado.

Espartaco (1960)

Sin duda es el papel por el que es mejor conocido Douglas. Su retrato del esclavo rebelde convertido en gladiador cementó su lugar no sólo en la historia del cine, sino de la cultura popular moderna.

La cinta épica, dirigida por Stanley Kubrick, puso además fin a la lista negra que vetaba comunistas en la industria. Douglas, cuya compañía produjo la película, le dio el crédito al autor vetado Dalton Trumbo. 

John F. Kennedy, entonces presidente electo, rompió filas y vio la película en contraposición a la Legión Americana de veteranos que hizo campaña en contra.

*Con información de AFP

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